LA NOBLEZA DE UN JOVEN DE 17 AÑOS LE PERMITIÓ DAR REGALOS DE VIDA

Views: 226

Por Fátima Chávez

En un gesto que entrelazó el duelo con la esperanza, la familia de un joven mexiquense de apenas 17 años decidió transformar su pérdida en un legado de vida.

Tras el fallecimiento del adolescente a causa de un traumatismo craneoencefálico, sus seres queridos autorizaron la donación de sus órganos, una decisión que permitirá que al menos cuatro personas reciban una nueva oportunidad de salud.

La despedida se tornó profundamente simbólica al coincidir con el fin de semana del Día del Amor y la Amistad, marco en el cual el personal del Hospital Regional de Alta Especialidad de Zumpango rindió un emotivo homenaje al joven.

Entre aplausos y un pasillo de honor, médicos y enfermeros reconocieron el humanismo de una familia que, en su momento más oscuro, eligió la generosidad.

La Secretaria de Salud del Estado de México, Macarena Montoya Olvera, destacó la nobleza de este acto como un regalo de vida y una muestra de valentía que cuenta con el total acompañamiento y agradecimiento institucional.

Este proceso de procuración fue posible gracias a la activación del programa «Código Vida», un protocolo del Gobierno del Estado de México diseñado para actuar con precisión cuando un paciente presenta muerte cerebral tras lesiones graves.

La logística para concretar el traslado de los órganos requirió una coordinación milimétrica en la que participaron equipos multidisciplinarios del hospital, el Centro Estatal de Trasplantes (CETRAEM) y el apoyo crucial del Grupo de Rescate Aéreo «Relámpagos», quienes agilizaron el envío hacia diversas unidades médicas tanto en territorio mexiquense como en la capital del país.

Más allá del procedimiento quirúrgico, esta acción refleja el compromiso de la administración estatal por consolidar un sistema de salud con rostro humano. El programa «Código Vida» no solo busca agotar los recursos para salvar a los pacientes, sino también garantizar que, cuando la vida se extingue, otros puedan recuperarla a través de la donación.

Con este emotivo suceso, se refuerza la cultura de la donación de órganos en la entidad, demostrando que la solidaridad de las familias mexiquenses sigue siendo el motor principal para salvar vidas y ofrecer segundas oportunidades a quienes esperan un trasplante.