RESCATISTA DE ANIMALES, MURIÓ VÍCTIMA DE LA VIOLENCIA

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Por Fátima Chávez

La impunidad y la negligencia institucional han cobrado una vida más en el Estado de México. El hallazgo sin vida de Diana Belén García Alfaro, rescatista de animales de 37 años, en la colonia Sierra de Guadalupe, Tultitlán, que representa una tragedia anunciada que las autoridades pudieron evitar.

Al respecto, Ruth Corona integrante de la Asociación Civil Mascotin, se pronunció contra la falta de acciones de las dependencias estatales y municipales para evitar la violencia contra las rescatadoras de animales, tal como ocurrió con Diana Belén.

«Desde noviembre de 2024, Diana Belén acudió formalmente ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para denunciar una escalada de violencia vecinal, agresiones físicas y el asesinato de dos de sus perros; sin embargo, a pesar de contar con folios de investigación y pruebas contundentes de maltrato animal, fue ignorada sistemáticamente» apuntó Ruth Corona integrante de la Asociación Civil Mascotin,

La rescatista frente a la Fiscalía mexiquense, destacó que su caso de omisión es alarmante, pues se denuncia una presunta complicidad entre sus agresores y la policía municipal de Tultitlán, quienes habrían brindado protección a los victimarios mientras a ella se le presionaba para abandonar su hogar en lugar de garantizarle seguridad.

Ruth Corona, expresó que ante el nulo seguimiento a sus denuncias utilizo sus redes sociales, bajo el nombre de Anaid Bel Ramírez García, dónde Diana documentó el terror en el que vivía.

En diciembre de 2025 compartió videos llorando por la situación extrema que enfrentaba y, apenas en febrero de este año, lanzó un grito desesperado de auxilio: “Sí nos quieren matar a mis perritos y a mí, ayuda”.

La activista, destacó que las denuncias de Diana Belén desencadenaron su desaparición por ello se activó el protocolo Alba el 19 de marzo, un día después de ser vista por última vez, sin embargo la respuesta de su localización fue tardía ya que fue encontrada sin vida

Asimismo, afirmó que el feminicidio pone en evidencia la inutilidad de las fechas conmemorativas y las medidas de protección de papel cuando el Estado no cumple con su deber de investigar y proteger.

La violencia que terminó con la vida de Diana Belén comenzó, como ocurre con frecuencia, con el maltrato hacia los animales, seres que no pueden denunciar y cuyo sufrimiento suele ser el preludio de ataques contra sus protectores.

Por su parte, Karla Tovar de la Asociación Civil Concientizate, detallo que se requieren penas más severas en el código penal, pues solo hay multas con diez costales de croquetas, firmar cada 15 días y pagos mínimos, lo cual no soluciona el problema.

«Mientras la FGJEM asegura investigar ahora el feminicidio, colectivos y la sociedad civil exigen justicia inmediata y el esclarecimiento de una red de omisiones y complicidades» indico Karla Tovar

Aseguró quede poco sirve el discurso oficial en una entidad con una población canina masiva y una crisis de seguridad desbordada, si quienes levantan la voz para defender la vida de caninos terminan perdiéndola bajo el amparo de la indiferencia judicial.