+Desaparecidos en Edoméx, entre “sustracciones voluntarias” y el “Síndrome de Estocolmo”; revela Higinio confrontaciones y reclamos de poder en Morena

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La frase:

 

Si Morena va a la reelección, serán todos.

HIGINIO MARTÍNEZ MIRANDA

 

Desaparecidos es el tema. Para muchos es preocupante, porque denota inseguridad, para otros es angustia, porque se interesan en colaborar con las alertas y finalmente, cuando regresan los desaparecidos, hacen comentarios acerca de qué pasó, por qué regresaron sanos y salvos.

 

Si usted observa redes sociales hay comentarios molestos, porque las alertas Amber y otros instrumentos, sólo dicen que regresó sano y salvo, ni un detalle más. Así no vale la pena preocuparse o ser solidarios con el llamado inicial a cooperar en su localización, dicen muchos.

 

Está sucediendo lo mismo que en las páginas de sociales de los medios, en otros tiempos, que eran capaces de darnos información de un nuevo ser humano, desde su nacimiento, su presentación al templo a los 3 años de edad, su primera comunión, su confirmación, sus quince años en caso de ser jovencita, su despedida de soltera o soltero, su boda, pero nunca se nos informaba cuando se divorciaban. Entonces, al igual que ahora la información queda trunca.

 

Decidí ahondar en el tema, porque el pasado sábado me vi involucrado en el bloqueo de la vialidad o carretera Toluca-Naucalpan, por familiares de la joven Paulina Maritza Carranza Sotelo, para tratar de encontrarla. El perjuicio por el bloqueo fue muy notorio y contaminante, por la quema de gasolina de los vehículos sin avanzar y también por la pérdida de tiempo.

 

Para poder llegar a la ciudad de Toluca tuve que hacer un corte por una de las calles de acceso a la Magdalena Otzacatipan, como lo hicieron decenas de vehículos. Algunos se regresaron a la Central de Abasto. Preferí tratar de llegar a Toluca y entonces circulé por calles y veredas, que me demostraron el fracaso de los gobiernos municipales y estatales, en la regularización urbana.

 

Simplemente cada quien construyó como le dio la gana, dejando no calle sino simple vereda para caminar, pero no para circular con algún vehículo. Cuando pasé cerca de 10 cuadras, traté de dar vuelta a la izquierda para reincorporarme a la carretera, pero el conductor de una bici-taxi me advirtió que no, porque la carretera seguía bloqueada por el secuestro de una niña.

 

Hasta el momento se sabe que Paulina ya regresó a su hogar, al igual que los cinco integrantes de la familia Millán Esquivel. De la primera no hay más información, de los segundos nada más se dijo: Localizados.

 

Al cuestionar a Fuentes confiables, llegué a la conclusión de que el Estado de México tiene el mayor número de fichas de búsqueda, pero también tiene el mayor número de regresos de esos desaparecidos y razón de nueve de cada 10 denuncias, el problema es que no se explica cómo ni por qué regresaron.

 

Familia de Villa Victoria regresó, pero…

Y es que muchos de los casos denunciados, son denominados por los especialistas como sustracciones voluntarias, que incluyen casos como el marido o esposa que se fueron con el amante, que fueron buscados mediante redes sociales y que parecen al día siguiente o a los dos días, pero ni fueron desaparecidos si no que se fueron de pachanga.

 

En otros casos, sobre todo de jovencitas que si son secuestradas y en muchos casos lamentablemente violadas, no se puede integrar una demanda real, porque generalmente la víctima no quiere denunciar. En el caso de Arturo Campirán. Carrillo, de Metepeces la segunda vez que le ocurre. Eso significa que, o quiere irse de su casa o requiere de ayuda psicológica.

 

En el caso de familias como la de Villa Victoria, tampoco quieren denunciar porque presentan el síndrome de Estocolmo, que significa que no denuncian a sus secuestradores, porque les agradecen que no les hayan quitado la vida. Lamentable y difícil, pero real lo que les digo.

 

El curioso caso de Metepec.

 

HIGINIO MARTÍNEZ DESCUBRE LOS RECLAMOS DE PODER

El senador Higinio Martínez Miranda terminó por exhibir, sin matices ni filtros, la profundidad de la crisis política que atraviesa Morena en el Estado de México.

 

Lejos de proyectar unidad, fortaleza institucional o una estrategia común rumbo a los próximos procesos electorales, las declaraciones del histórico líder del llamado Grupo Texcoco revelaron un escenario marcado por confrontaciones internas, disputas territoriales, reclamos de poder y amenazas políticas que evidencian una fractura cada vez más visible dentro del partido gobernante.

Durante años, Higinio Martínez fue considerado uno de los arquitectos del crecimiento de Morena en territorio mexiquense. Su influencia en municipios clave, su cercanía con distintos liderazgos nacionales y su capacidad para construir estructuras electorales lo convirtieron en una de las figuras más poderosas de la entidad.

Sin embargo, la entrevista mostró a un político que parece sentirse desplazado por las nuevas dinámicas de poder surgidas tras la llegada de Delfina Gómez Álvarez al gobierno estatal y el reacomodo de grupos internos que hoy disputan el control de las decisiones políticas.

Desde el inicio de la conversación, el senador dejó entrever una postura de superioridad política al presumir haber sido el legislador más votado de la entidad y al minimizar a otros actores políticos, particularmente a quienes llegaron al Congreso por la vía plurinominal.

Más allá de la anécdota, el mensaje reflejó la visión de un liderazgo acostumbrado a ejercer influencia directa y que ahora observa cómo otros grupos ganan espacios dentro de la estructura morenista.

Pero el tema más delicado surgió cuando abordó los señalamientos relacionados con presuntos vínculos entre actores políticos y organizaciones criminales.

 

En lugar de rechazar de manera categórica cualquier insinuación, el senador emitió declaraciones que generaron interpretaciones inquietantes dentro del propio partido. Su frase sobre que mejor que digan que es uno o dos o tres senadores abrió una puerta a la especulación y colocó nuevamente sobre la mesa un tema que Morena ha intentado contener frente a las constantes acusaciones de la oposición respecto a supuestas infiltraciones del crimen organizado en diversas estructuras de gobierno.

Las declaraciones adquieren una dimensión mayor porque provienen de uno de los fundadores del movimiento en el Estado de México. Cuando un dirigente de ese nivel sugiere públicamente la posibilidad de que existan casos aislados dentro de la propia organización, el impacto político trasciende cualquier disputa interna y alimenta narrativas que afectan la imagen general del partido.

Igualmente significativo resultó el cuestionamiento que hizo al funcionamiento político de la entidad.

Higinio Martínez acusó que en el Estado de México existe una dinámica donde las críticas hacia la gobernadora Delfina Gómez y hacia integrantes de su administración son mal vistas o directamente rechazadas.

El señalamiento resulta paradójico considerando que durante décadas el propio senador formó parte de las estructuras de poder que dominaron amplios sectores de la política mexiquense y que hoy critica mecanismos que, según sus adversarios, también fueron utilizados por grupos cercanos a él cuando ejercían una influencia más amplia.

La entrevista dejó ver que detrás de los discursos sobre democracia interna existe una batalla mucho más concreta: la disputa por candidaturas, posiciones políticas y control territorial rumbo a las elecciones de 2027.

La advertencia de que si Morena va a la reelección, es todos fue interpretada por diversos observadores como un mensaje dirigido a la dirigencia partidista y a los grupos que actualmente toman decisiones dentro del gobierno estatal.

La frase no sonó como una simple opinión sobre procesos electorales, sino como una condición política para preservar equilibrios internos.

La defensa abierta de personajes como Azucena Cisneros, en EcatepecMartha Guerrero en La PazNazario Gutiérrez e Isaac Montoya, entre otros liderazgos vinculados al Grupo Texcoco, confirmó que el senador busca garantizar espacios para su estructura política en el futuro inmediato.

La reacción frente a la presencia de Horacio Duarte Olivares y Juan Hugo de la Rosa en un acto público sin la participación de la alcaldesa de Ecatepec terminó por evidenciar que las tensiones ya no se limitan a conversaciones privadas, sino que se expresan públicamente mediante reclamos directos entre integrantes del mismo movimiento.

La confrontación también alcanzó a la dirigencia estatal encabezada por Luz María Hernández Bermúdez, a quien Higinio acusó de favorecer determinadas corrientes internas.

La crítica refuerza la percepción de que Morena enfrenta un proceso de fragmentación donde las alianzas tradicionales comienzan a reconfigurarse y donde antiguos aliados hoy aparecen en posiciones enfrentadas.

Uno de los momentos más reveladores fue cuando el senador manifestó que su esperanza para resolver las disputas internas se encuentra en la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

La declaración puede interpretarse como un reconocimiento implícito de que las diferencias locales han escalado a tal nivel que requieren arbitraje desde la esfera nacional.

También evidencia que la disputa por el control político del Estado de México ha dejado de ser un asunto exclusivamente estatal para convertirse en un tema de interés dentro de las estructuras nacionales del partido.

A lo largo de la entrevista aparecieron constantes contradicciones. Mientras defendía la honestidad y capacidad de ciertos gobiernos municipales afines a su grupo, evitó profundizar en señalamientos de corrupción o cuestionamientos públicos que han acompañado a diversos actores políticos de todas las corrientes internas. Esa dualidad alimenta la percepción de que el debate no gira necesariamente en torno a principios o proyectos de gobierno, sino alrededor de la preservación de cuotas de poder y posiciones estratégicas.

La frase en la que advirtió que cuando hable más no van a amanecer del coraje terminó por convertirse en uno de los mensajes más comentados. Más que una reflexión política, sonó como una advertencia dirigida a adversarios internos.

El tono utilizado dejó la impresión de que existen expedientes, información o conflictos aún no expuestos públicamente y que podrían convertirse en nuevas armas dentro de la disputa morenista.

Lo ocurrido confirma que Morena enfrenta en el Estado de México uno de sus desafíos más complejos desde que llegó al poder. El movimiento que durante años construyó su narrativa sobre la unidad frente a los gobiernos anteriores hoy aparece atrapado en una confrontación interna donde grupos políticos compiten por espacios, candidaturas, presupuestos e influencia institucional.

 

La batalla ya no es contra adversarios externos, sino entre quienes comparten las mismas siglas. Mientras estas pugnas se desarrollan en los niveles más altos de la estructura partidista, los problemas cotidianos de millones de mexiquenses continúan acumulándose.

La inseguridad, la crisis de movilidad, los desafíos económicos y las demandas sociales siguen presentes en prácticamente todas las regiones de la entidad. En ese contexto, las declaraciones de Higinio Martínez no sólo exhiben una disputa de liderazgos, sino que también reflejan el riesgo de que las luchas internas terminen desplazando las prioridades de gobierno.

La entrevista dejó una conclusión difícil de ignorardetrás de la imagen de cohesión que Morena intenta proyectar, existe una guerra política que ya no puede ocultarse.

Y cuando uno de sus líderes históricos decide hacer públicas sus inconformidades, sus advertencias y sus diferencias con quienes hoy ejercen el poder, queda claro que la verdadera batalla por el futuro político del Estado de México apenas comienza.