+ Monseñor Guillermo Fernández Orozco cumplió 50 años de ejercicio sacerdotal; nacido en Michoacán es ya Toluco y además le va a los Diablos Rojos. Su vida y sus logros

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La frase:

 

Los sacerdotes son los dispensadores de los tesoros de Dios.

SANTA TERESA DE JESÚS

Se dice fácil, pero han pasado 50 años desde que un joven llamado Guillermo Fernández Orozco, decidió prestar la misión sacerdotal y es ahora Monseñor, con pleno reconocimiento tanto de la curia como de los feligreses. Valía mucho la pena estar con él en un momento tan significativo para su vida.

Hoy sus padres don Pedro y doña María Guadalupe no hicieron acto de presencia física, pero seguramente desde el cielo estuvieron con él en cada uno de sus pasos.

 

A Monseñor Memo le acompañaron 780 invitados especiales, entre políticos como el ex gobernador César Camacho Quiroz quien acudió acompañado de su esposa, como los ex presidentes municipales de Toluca, Armando Garduño Pérez acompañado de su esposa Irma Leticia Cárdenas, Juan Maccise Naime, Víctor Quiroz Santibáñez y Juan Rodolfo Sánchez Gómez, quien fue acompañado de su novia Ornella Torres Campuzano, egresada de la Facultad de Derecho del Tec. de Monterrey. También estuvo presente la rectora Martha Patricia Zarza Delgado.

La rectora Zarza con los ex presidentes municipales de Toluca Víctor Quiroz y Juan Rodolfo Sánchez.

Reaviva el don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos, citó el arzobispo Raúl Gómez González, al tiempo que reconoció que el ministerio sacerdotal ejercido por Monseñor Guillermo ha sido una tarea asumida con perseverancia, humildad y espíritu de servicio.

La misa se concelebró con algunos prelados más en el impresionante templo del Seminario Diocesano de Toluca, que también fue la sede del banquete que posteriormente se sirvió, a base de arroz a la mexicana, tinga de pollo, chicharrón sancochado en chile negro, ensalada y de postre: arroz con leche, pastel de tres leches y pastel de aniversario

¿QUIÉN ES MONSEÑOR FERNÁNDEZ?

El 29 de septiembre es una fecha también significativa en la vida de un personaje de nuestra querida Toluca, un líder social, un guía espiritual, un maestro de vida, un gran amigo y un ser humano excepcional… Me refiero a MONSEÑOR GUILLERMO FERNÁNDEZ OROZCO.

 

Hace 30 años fue nombrado por el Santo Padre, San Juan Pablo II, Prelado Doméstico de su Santidad, aunque se conoce más como Monseñor.

Los Tocayos Guillermo Fernández y Guillermo Garduño, se saludan.

El 29 de junio de 1976, se ordenó como sacerdote egresado del Seminario Conciliar de Toluca siendo su tutor el fundador de la Diócesis de Toluca y primer obispo, Don Arturo Vélez Martínez.

 

Desde entonces, el nacido en Santa Inés, Michoacán, el dos de enero de 1951, ha dedicado su vida a predicar la palabra del Señor. El mayor de 9 hermanos de los cuales viven 8, una familia tradicional mexicana y verdaderamente ejemplar, formada por el patriarca Don Pedro Fernández Barragán y Doña María Guadalupe Orozco y sus hijos Guillermo, Juan Manuel, Armando, María Eugenia, Alfonso, Sonia Elizabeth, Osvaldo, Pedro (qepd) y Roberto.

Su primera responsabilidad fue como encargado de grupos durante seis años y profesor; posteriormente, de 1982 a 1984, viajó a Roma para estudiar en la Universidad Pontificia Gregoriana la especialización en historia de la Iglesia y Arqueología Paleocristiana y algunos cursos de Derecho.

 

A su regreso, estuvo a cargo de la Dirección Espiritual, catedrático, encargado de la biblioteca y encargado de Teología del Seminario que lo formó, de donde también fue Vicerrector de 1991 a 1996.

Del 2002 al 2004, fue párroco de Metepec. Desde el 16 de julio de 2004, hasta el 4 de noviembre de 2020, fue Vicario General de la Diócesis de Toluca. Actualmente, está adscrito a la Catedral de Toluca como investigador de todo lo relacionado con la historia de la Diócesis y sumará esta información como parte de los preparativos que hubo para festejar su 75 aniversario de su fundación el pasado 2025.

Juan Rodolfo con su novia Ornella Torres Campuzano.

Recientemente regresó al Seminario a dar clase de la historia de la iglesia. El Padre Memo, como cariñosamente le llamamos sus amigos, disfruta asumiendo su plena responsabilidad predicando la palabra den Dios y enseñando la doctrina católica a sus feligreses.

Poseedor de un carisma excepcional y de un aura que te envuelve en la fe cristiana, ya es un toluqueño reconocido ampliamente en todos los sectores. Es curioso que siendo casi un santo, le vaya a los Diablos Rojos del Toluca, afición que comparte con su amigo, también sacerdote, Rodolfo Vivanco.

Desde los 14 años llegó a Toluca con toda una vida por delante, fiel a su formación humanista, privilegia las relaciones humanas, es un amigo incondicional. Con nostalgia recuerda a sus amigos que se nos adelantaron y con quienes se reunían a tomar café cada quince días, y hasta hace poco lo siguieron haciendo en Bisquets Obregón en la avenida Independencia de esta ciudad.

El templo del Seminario Diocesano.

Don Jaime Almazán Delgado, Jesús Barrera Legorreta, Ernesto Nemer Naime, Jesús Mondragón, todos ellos ya fallecidos; quienes siguen reuniéndose son Alfonso García García, José Colón, Jorge Canales, Tito Carbajal, Gonzalo Montemayor, Ramón Arana, Cruz González y Arnulfo Martínez, entre otros.

Memo recuerda que el Señor lo ha probado con dos fuertes enfermedades: en 2007, se le disparó la glucosa a más de 1,457, un nivel increíble pero llegó caminando al hospital; y el 8 de julio del 2013, le atacó la cepa más severa que provoca el Síndrome de Guillain-Barré, que lo mantuvo postrado inmovil por 16 meses. El proceso de su recuperación fue tardado e impresionante.

Por lo pronto, vaya un fuerte abrazo para el padre Guillermo Fernández Orozco en ocasión de sus 30 años como Monseñor y 50 de ejercicio sacerdotal.