Circula ya el tercer libro de Elena Sevilla, En un hotel de paso, a través de Kindle Amazon
Conocí a Elena Sevilla hace once años, una Contadora Pública Titulada, sencilla, pero de gran personalidad, había escrito un libro de gran venta: De niña quería ser pu…. Un título que escandalizó, pero que se vendió como pan caliente y alcanzo grandes cifras de venta.
La entrevista en ese entonces, en la Fil de Guadalajara. La editorial que lo publicó alcanzó notoriedad y su stand creció fuera del área de las grandes editoriales, pero con un enorme índice de comercialización.
Conservamos la amistad y hoy, once años después, la entrevisté en un restaurante del Centro Comercial Santa Fe. Esto fue lo que me dijo:
Con base al nuevo libro que sacaste, me dices el título.
En un hotel de paso.
¿Qué te inspiró?
Las historias que pudiera encontrar con respecto al sexo y al erotismo.
¿Qué tiempo tiene a la venta?
Acaba de salir.
¿Tienes algún reporte?
No.
¿De qué se trata el contenido?
Es la historia de tres recamareras, son diferentes: una es católica, muy católica; la otra fue teibolera antes de tener 15 años y es adicta a las drogas y la última ama los uniformes.
Es decir, cada vez que puede encontrar a un novio que tenga uniforme con ese se embarca, nada más porque tiene éste, lo importante para ella son los uniformes.
Son ellas, tres; hay una persona que las organiza o que las manda, es el coordinador y odia a las mujeres, es misógino y termina por hacerse adicto a estar vigilando a través de cámaras, grabando lo que sucede en las recámaras del hotel.
Está muy interesante, me divertí mucho.
¿Es un hotel o son varios?
Nada más es uno y entre ellas van platicando sus vidas y al mismo tiempo van ubicando a algunos de los clientes que son más asiduos, las ubican y entonces le dice una a la otra, ya llegó el vejete que trae a la 2830.
La otra que es nueva, le dice, por qué la 2830, es que tiene las nalgas mal calibradas.
Se van diciendo así, quiénes son los clientes, cuáles son los más asiduos, por ejemplo la católica finalmente termina de amante con un cliente del hotel.
¿Qué te inspiró para hacer esto?
A mí se me hace como que en el hotel no solamente se va a dormir y no solamente se va a lo que nosotros pensamos que se acude, hay muchos encuentros que nosotros ni siquiera imaginamos. Es decir, no va siempre la pareja normal y tiene sexo normal y se van, hay más cosas ahí adentro, hay cosas que suceden.
Los hoteles son lugares a donde se esconden la lujuria, el amor, el deseo, todas nuestras cosas oscuras las podemos vivir ahí y a veces no podemos vivirlas en nuestras casas. Por ejemplo, ahí puedes llevar al amante, el amante para ella o la amante para él, es igual, pero qué tenemos ahí, qué nos ocultamos a nosotros mismos y qué no queremos decir que estamos viviendo.
¿Son entrevistas reales, existen?
Las historias son reales, existen, los personajes existen, pero obviamente no puedo decir los nombres.
¿Es un determinado hotel, de la zona donde hay muchos hoteles o de dónde?
Es un lugar donde hay muchos hoteles, que es Calzada de Tlalpan.
¿Qué te dijeron los dueños, quisieron cooperar?
Ni un solo dueño que quisiera contarme lo que sucede en su hotel, uno solo, me colgaban, me decían te devuelvo la llamada y no lo hacían, ninguno quiso, por eso me costó tanto trabajo encontrar a personas.
Estuve tentadísima a irme a trabajar dos o tres semanas de recamarera, para ver qué sucedía, cuántas habitaciones tienes que hacer, cambias las sábanas, no las cambias. Cuando estoy en un hotel me llama la atención y quisiera que cambiaran las sábanas.
Esa era una de mis grandes inquietudes, las cambian o no y cada cuánto, para eso quería entrar a trabajar a un hotel y al mismo tiempo hacerme amiga de alguna de las recamareras.
Encontré a unas que estuvieron dispuestas hablar hasta de más, de la manera más tranquila, abierta, en cambio los dueños de los hoteles creo que a la mejor son unos poco persignados.
Pecaron de moralistas, pero viven de lo no moral.
Exacto.
Es como la vida misma, dime de qué presumes y te diré de qué careces.
Casi todos, su actitud fue más bien de qué vas a decir de nuestro hotel.
¿De cuántas páginas es. Sacaste todo lo que querías publicar?
200. Sí, creo que me pasé un poco. En algunas escenas siento que me pasé, porque toco temas como el de Sodoma y Gomorra, me sentí como que estaba abriendo demasiado y sin embargo no podía limitarme, tenía que hacerlo y siento que fui a veces muy explícita.
Sí lo he hecho, pero no en escenas tan fuertes.
No entiendo bien a bien el papel del hombre ¿por qué controla las chicas?
Las controla porque es el hombre de confianza de los dueños del hotel, él es el que les marca el horario, el que dice quién se va, quién no quiere que regrese, la que hace mal el aseo, se encarga de hacer todo el mantenimiento de los cuartos.
Conoce cada foco de todo el hotel, las habitaciones, de pe a pa, se ha desarrollado ahí, vivió desde que tenía 13, 14 años, hasta sus 45, 50 años ahí vivió. Para él, el hotel es su vida.
¿Es una especie de capataz-gerente?
Exacto y es misógino, entonces odia a todas las mujeres, pero ama el hotel, es un poco paradójico el fulanito.
¿Quedaste satisfecha con esta obra?
Creo que da más, me divertí mucho por todas las cosas chuscas que contienen.
Puedes platicarnos alguna de ellas.
Sí. Hubo una ocasión en que llegó al hotel una chica bellísima, era colombiana, pero antes de que llegara fue un fulanito a apartar la habitación, pero quería la más grande, la más bonita y la que tenía alberca. Le dijeron que no podía apartarla porque es de paso, es de cinco horas el servicio, no importa, yo la alquilo tiempo completo, y no querían porque era viernes, que no se iba a poder.
Después de mucho drama, rentan y lo tiene que pagar por adelantado, paga y resulta que era el secretario particular de una persona, llevó los globos, chocolates, flores, adornó toda la habitación y le dijeron que estaba reservada la habitación para fulanita de tal.
Entonces llegó la fulanita de tal, preciosa, escultural, bellísima, 20 años, era de Colombia, llega, pero no llega sola, iba acompañada de un muchacho y cuando le dan la habitación, dice está linda papi, qué bonito para remojarnos, para la alberca.
Todos los de la cocina, de recepción estaban babeando, asomados a donde estaba la chica porque estaba bellísima.
Le dan la habitación, acomoda su equipaje y como a la hora baja porque quiere que si no hay una farmacia, o que si tienen pastillas porque trae una jaqueca espantosa, en ese momento va llegando el que había reservado la habitación, no el secretario particular, el mero, mero, llega con chofer.
Se baja y le dice Marina mi amor, entonces le responde ¡ay papi cómo estás!, pero ella tenía en la habitación el jovencito con el que llegó.
Marina mi amor quería verte, moría por verte, te gustó tu habitación; sí me encantaron los chocolates, ay mi amor sabes qué, me vas a tener que disculpar, por que, es que traigo una jaqueca horrible, vine por eso a pedirles una pastilla porque me siento súper mal.
Sabes qué papi creo que te veo mañana; no mi reina no quieres que pase un rato, te tomas la pastilla, se te pasan unos minutos y yo te consiento mientras.
Papi me vas a tener que disculpar, mañana todo esto va a ser tuyito, tuyito pero hasta mañana, de verdad colabórame, no? me siento mal.
Mete al fulanito al carro y le dice, te veo mañana papi, mañana te cumplo todos tus sueños.
Las recamareras están felices porque dice, esta colombiana qué abusada, se queda con el chavito y hasta el otro día atiende al que pagó, seguramente hasta le pagó el vuelo.
Sabías tú que en Colombia, es el país donde están las mujeres más bellas y los hombres más feos.
Sí, las mujeres son espectaculares, están preciosas.
¿Cómo llegas a este libro, a través del primero que sacaste?
Tenía intenciones de escribir acerca de los hijos de las personas que andan muy metidas en el narco que son los que castigan o matan a otras y que los niños a veces están jugando y son testigos de todas esas cuestiones.
Me dijeron los dueños de algunas editoriales, oye Elena ya estamos cansados de tanto narcotráfico, de tantas muertes, no nos platiques eso, haznos olvidar que estamos viviendo en un mundo tan caótico.
Mejor háblanos de las cachonderías que se te dan, del erotismo, eso nos gusta más y hace olvidarnos de lo que estamos viviendo.
Por eso me fui por ahí.
Recuérdanos de tu primer libro.
De niña quería ser pu…
Me acordé de la infancia de la niña que camina en la vecindad y cómo ve a las chicas que se dedican al trabajo social en la calle. Cómo ven las niñas a una mujer así, con tacones altísimos, pintura en los ojos, con unas minifaldas, las ven como barbies para una niña eso es una barbie y para nosotros los adultos tiene otra connotación.
Eso me llamó la atención y por ello quise escribir acerca de esa chica, pensaba que era un trabajo fácil, pero no, es muy difícil en la vida real.
¿Cómo reaccionaste ante el éxito de ese libro?
Realmente me tomó por sorpresa, creo que no lo asimilé hasta que pasaron cinco años más o menos, fue cuando fui cayendo en cuenta el significado que había tenido ese libro.
¿Hubo otro después?
Sí, El silencio de las amantes, ése habla de las amantes.
Puse en la mesa qué siente una esposa cuando sabe que existe otra persona y luego puse también el papel de la que es la otra con respecto a la esposa, qué siente, qué piensa, por qué una persona se pone un perfume solamente para ocasiones especiales y por qué la amante se pone perfume solamente para verlo a él.
Actuamos de manera diferente, las mujeres actuamos ante ellos de manera diferente. Las esposas tendemos a ocuparnos de la casa y de los hijos y las amantes se ocupan de estar pendientes de ellos, son los objetos de su atención.
Y por qué los hombres necesitan de ese equilibrio entre las dos partes.
Recuerdo que en una de las presentaciones de ese libro, llevas a la FIL de Guadalajara a Raquel Pankowsky.
Sí así es, Estuvo muy divertido, la señora es divertidísima, inteligente y me encantó que ella reconociera que había sido la amante, por eso la editorial dijo vamos a llamarla. En un programa de radio dijo que ella aceptaba que le había sido difícil, pero aceptaba que había sido la amante.
Era cuando ella estaba en lo más alto de su fama, de interpretar a Martita Asegún. Recuerdo que le hice una pregunta, que dónde había dejado a la mamá de Fox, dice, pues donde está la suya, ¡ah! entonces ya se murió.
Estuvo muy cómico, me encantó llevarla.
Editorialmente cómo te ha ido.
Creo que he sido bendecida, porque he tenido mucha aceptación sobre todo pensaba que le iba a llamar más la atención a los hombres y no, llamó la atención de las mujeres y me gusta, porque escribo para ellas.
Quisiera que todas las mujeres se dieran cuenta del gran potencial que tenemos, nosotras somos las que elegimos, ustedes no nos eligen a nosotras, nosotras los elegimos a ustedes, lo que pasa es que a veces nos equivocamos y elegimos más rápido un par de zapatos que a un hombre.
Generalmente, tampoco es devolverla. Como que se equivocan demasiado las mujeres.
Nos equivocamos mucho. Sabes qué pasa, que esa necesidad de sentirnos amadas, deseadas y a ellos con que les veamos los ojos bonitos con eso; es que es bien romántico; no es guapo, pero es bien lindo.
Aunque sea una especie de una rama, le vamos colgando y colgando cosas como si fuera árbol de navidad y cuando la realidad nos atropella es cuando nos vamos dando cuenta y le vamos quitando las esferitas y todo lo que les habíamos puesto, sí, sí nos equivocamos mucho.
Eso es lo que quisiera, que nos percatáramos y nos diéramos cuenta de por qué podemos perder nuestra virginidad, la debemos perder cuando sientas bonito, cuando tú quieras, no es cuando te van a convencer no se trata de eso. Se trata de sentirte bien como mujer.
Tu próximo proyecto.
No tengo en mente nada, estoy en blanco aún.
¿Dónde pueden localizar tu libro?
En kindle amazon libros, en línea.
¿Sigues en tu trabajo?
Claro. Soy contadora pública, egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México y también soy funcionario de la Máxima Casa de Estudios.
¿Ya no tienes problemas?
Ya no. Es vuelta de la página.
Despertaste envidias.
Un poco.
¿Qué se siente de pronto estar en tu trabajo normal, tu vida normal, de pronto saltar a la fama?
Me tomó de sorpresa, es más ni siquiera me había dado cuenta, cuando de repente me dicen, Elena ya te diste cuenta, metete a Gandhi, por qué, estás entre los diez más vendidos. No me di cuenta, me dijeron y fue cuando empecé a ver, me llamó mucho la atención, me tomó por sorpresa.
Y los que te pedían autógrafos, qué te decían, después de haber leído el libro.
A veces me decían que me entendían. Sucedió algo chistoso, cuando me presenté en una feria juvenil y se me hizo raro que un título tan fuerte, pudiera ser presentado en el juvenil, se llenó el lugar y les platiqué que había nacido con una comadrona y cuando me vio dijo, otra vieja que sirve para nada.
Cuando fueron a que les firmara el libro, me saludaban, me decían, soy enfermera, soy maestra, eso medio mucho orgullo que las mujeres claro que servimos para algo más que nada, no como había dicho la comadrona.
Ojalá la comadrona viviera para que se presentara aquí y le dijera, mira para lo que serví, muchas fueron a la firma de libros y a decime cuál era su profesión y me sentí hermanada con ellas.
Vídeo de la Entrevista: https://www.facebook.com/poderedomexoficial/videos/713692079138570/


