Yo tengo la culpa
Yo tengo la culpa
por usar medias
y zapatos de tacón
para subir al auto
y pisar el acelerador,
porque hay que dejar
a los niños en la escuela
y llegar a tiempo a la oficina.
Yo tengo la culpa
por estar en la casa
después de la seis
con el celular en mano
pidiendo reportes
y haciendo acrobacias
para que no se queme
la comida.
Yo tengo la culpa
por emanciparme
por quitarme la costilla de Adán
y subirme al barco de Simone de Beauvoir.
Yo tengo la culpa
por aceptar vivir en unión libre,
por no callarse,
por no aceptar sus parrandas
de fin de semana,
por no lavar sus camisas
manchadas de lápiz labial.
Yo tengo la culpa
por abrirle las piernas
antes del matrimonio,
por no tomar la píldora anticonceptiva,
por matarme de hambre
y, aun así, tener kilos de más.
Yo tengo la culpa
por no exigir
la pensión de los niños,
por trabajar veinticinco horas,
por andar desvelada,
por no haber asegurado
las llaves del gas.
Juanito qué sabía,
yo tengo la culpa
de que se haya quedado dormido
y no despierte nunca más.

