DUELE
El dolor se va,
como cuando uno sigue comiendo con la
boca seca,
como si la sal no existiera
y tú, no se por qué lo asocio
a la azúcar rubia
has dejado llena de agujeros por la casa
agujeros
por toda
la casa
Y a veces quiero huir
y cuando lo quiero hacer
se achican
como en una mala película de terror
y el refrigerador vacío,
has que llega mi amigo
Bukowsky y todo
se arregla,
porque ha venido con un camioncito llena de cerveza
y ojalá no se vaya,
pero se va a ir cuando le venga en gana
y me dejará
la cerveza,
otra vez sin bañarme
pero con cerveza
pero recordándote
sin agua ni luz
pero esperándote,
ojalá no me quede dormido
porque si tocas a la puerta,
no te abriré,
mi sueño es tan profundo…
me arrepiento
no haberte dejado
las llaves
Y es que
me ofendió tanto tus últimas palabras, y yo mudo…
Y me dijiste:
Dime por lo menos una cosa, cualquiera, que hayas hecho bien en tu vida.
Te recuerdo
estudiando, ensayado, con tu violín
en pijama
con los ojos cerrados
y yo contemplando ese cuadro
llorando en seco,
extasiado,
como
haciéndote el amor sin Eros de por medio,
y luego de dos horas sin parar
escuchar tu tibia voz
suave, que me abrigaba,
nunca gritaste
nunca te quejaste
todo lo aceptaste,
y me idolatraste
nunca hiciste preguntas
y yo aquí recordando
si algo hice mal y te juro que no,
pero lo viví, pero,
ese, es el consuelo de un suicida, porque si mañana no vienes yo me mato.
Y lo último que recuerdo es que nunca pude despertar.

