LEO MESSI, UNA HISTORIA DE FANTASÍA, TÍTULOS, GOLES Y FUTBOL FUERA DE SERIE

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Veintiún años después, el viaje de Lionel Andrés Messi Cuccittini a París, este martes 10 de agosto de 2021, fue distinto al que realizó entre Buenos Aires y Barcelona el 14 de septiembre del año 2000, en vuelo de Aerolíneas Argentinas, tan sólo acompañado de su padre Jorge Horacio. Ahora, llegó a París al Aeródromo Le Bourget en su avión particular, acompañado de su esposa Antonella y sus 3 hijos ThiagoMateo y Ciro, así como su padre y representante Jorge Horacio, Pepe Costa su asistente personal y Marcelo Méndez, su director de Comunicación.

En aquel entonces, llegó sin sueldo, sin contrato, con una zurda privilegiada, dos esperanzas, poder seguir su tratamiento para crecer y lograr ser contratado para jugar al futbol. Ahora llega a París con la atención de todo el mundo, un contrato de 36.5 millones de euros al año netos por dos años y una posible renovación, una playera que dice Ici c’est Paris (Esto es París), más otros 35 millones de euros en publicidad y todas las expectativas para conseguir el triunfo en el equipo que más ha invertido en los últimos años el PSG –París Saint Germain–.

Lejos, tanto como 34 años, han quedado aquellos tiempos de Rosario, donde el futbol es vida y la vida es futbol, ahí nació en el hospital italiano Garibaldi el 24 de junio de 1987 y vivió en el sudeste de la ciudad, en el barrio conocido como La Bajada o Las Heras en la casa número 525 de la estrecha calle de Lavalleja ahora Estado de Israel, cerca de la avenida Uriburu Boulevard Oroño, que su propio padre construyó.  Alguna vez fue albañil, primero de un solo piso y luego de dos. Barrio de clase media baja.

Presentes, sin olvido, muchos detalles como sus tiempos escolares en la primaria 66 que lleva el nombre de General Las Heras, cerca de su domicilio inicial, en cuya parte trasera hay un mural en honor a este jugador realizado por Rubén Pérez Barrios, así como un retrato de 40 metros cuadrados, hecho por el artista brasileño Paulo Consentino. Con su primera maestra Antonia Ferreto, la que alguna vez lo descubrió copiando en un examen a su compañera infantil Cintia Arellano. Esa experiencia para Leo fue fundamental, ya que no recibió castigo en sí, sino corrección, la maestra le habló claro, lo puso a estudiar y le hizo otro examen a él solo, mismo que aprobó. Pero la escuela, era su gran dificultad.

Esta es su escuela primaria.

Inolvidable su natal Rosario, ciudad de creadores como decía el Negro Roberto Fontanarrosa, tierra del Che Guevara, de César Luis Menotti, de Fito Páez, de Alberto Olmedo –uno de los grandes cómicos–, de Jorge Valdano, de Mauricio Pochettino, su actual entrenador, donde lo mismo conoció a Salvador Aparicio –Apa– su primer técnico en el equipo Grandoli, que marchaba en el último lugar de su liga y a donde lo llevó su abuela Celia Olivera de Cuccittini, quien hizo que lo alineara Apa, casi a la fuerza, pero cuando metió seis goles en su primer juego, nunca dejó de ser titular hasta su salida.

Rosario, donde conoció lo mismo a su actual esposa Antonella, que al doctor Schwartzstein, quien fue el que detectó el DHC la falla de la hormona del crecimiento y le ordenó un tratamiento a base de una inyección diaria que costaba mil 500 dólares por mes y que en principio costearon la Obra Social y la Siderúrgica Acindar, donde trabajaba Jorge, su padre.

Muchos juegos en esta cancha junto a su escuela.

Ahí conoció a Jorge Griffa, entonces buscador de Newell’s Old Boys y se lo llevó a ese. Equipo, a sus primeros técnicos de fuerzas básicas, Gabriel DigerolamoErnesto Vecchio y Carlos Morales. Los Leprosos no pudieron ayudarle para el medicamento y se probó en River Plate, lo aceptaron, pero no pudo quedarse porque tampoco tuvo apoyo para la medicina, pero ahí lo descubrió Horacio Caggioli, quien trabajaba para José María Minguella, asesor de Joan Gaspar, quien era el presidente del Barcelona.

Caggioli contactó al papá y viajaron a Barcelona el 17 de septiembre del año 2000, pero fue hasta diciembre 14 cuando decidieron firmar el famoso contrato en la servilleta en el restaurante del Club de Tenis Pompeia, ante la amenaza de los Messi de regresar a Argentina. Fue así como logró, con ayuda del Barcelona para del 1.40 al 1.70 de estatura.

En Rosario quedaron para siempre las ricas milanesas napolitanas que hacía su abuela y que son el platillo favorito de Leo, a quien pusieron como nombre Lionel, pero no por el cantante Lionel Richie, sino porque en el Registro de Argentina el funcionario se equivocó, el nombre real era Leonel. Esas milanesas eran a base de carne empanizada cubierta con fideos, salsa de tomate, jamón y mozarella. Doña Celia murió el 8 de mayo de 1998, a ella le dedica sus goles, porque así lo hacía en las canchas cuando pequeño, la buscaba en la tribuna y con los índices de ambas manos la señalaba. Ahora los índices señalan al cielo.

En Barcelona tuvo en La Masía a técnicos como Guillermo Hoyos y Tito Vilanova, fue compañero de Cesc FábregasAndrés Iniesta y de Gerard Piqué entre otros, mientras en el Barcelona de la primera brillaban jugadores como RonaldinhoDeco y Motta.

Messi con Barca

Actuaciones, las ha tenido memorables en la cancha del Nou Camp y fuera de ella. Como persona también, como aquella ocasión en que, cerca de la media noche, camino a su casa se encontró después del estreno de una película, con el actor Ricardo Darín, quien esperaba taxis, se bajó de su Audi y se ofreció a llevarlo, pero Messi vio como su ídolo al actor argentino, así como también siempre expresó su reconocimiento por Diego Armando Maradona.

Leo fue debutado por José Mourinho el 14 de febrero de 2004 en un juego amistoso contra el Shakhtar Donetsk. De ahí se siguió hasta conquistar 35 títulos entre 10 títulos de Liga, 4 Champions, 6 Balones de oro, 7 Botas de oro.

Ahora en el PSG plagado de estrellas, buscará seguir conquistando títulos con el número 30 en los dorsales, mismo con el que debutó en el equipo catalán.

Ahora con PSG

¿Seguirá Messi viendo hacia abajo a la tierra, se concentra ocupándose de un punto fijo, como si se fuera de clase?, observó mi amigo el periodista español Juan Cruz o será como dice otro periodista y escritor John CarlinMessi como Shakespeare, está en otra dimensión.

Las dudas las despejaremos con sus actuaciones en su nuevo equipo y con las reacciones de sus nuevos y viejos seguidores, por encima del equipo donde esté.