De la creatividad y el ser. Proceso de enseñanza-aprendizaje. (Primera parte)
Hablemos un poco acerca de la creatividad. Podemos decir que se trata de la capacidad que tiene el ser humano para crear algo de otras ideas que son nuevas e interesantes, es decir, la capacidad para analizar y valorar nuevas ideas, resolviendo problemas que se presentan en el camino del ser humano. Así es que se trata de un pilar nodal en toda la actividad, en toda acción impartida y generada por el ser. Hay que estar entonces conscientes de que estamos hablado de la fuerza de la palabra en acción que es impulsada por las motivaciones del ser, en función de una razón de ser, que en el mismo proceso hemos venido a conocer. Estamos hablado de que la vida misma requiere como alimento la creatividad como un proceso de enseñanza-aprendizaje de vida, de conciencia y por ende de dejar desnudo al ser y permitir se exprese en toda su libertad, una auténtica razón de ser que es la misma que hemos nacido para descubrir a partir de una acción y una actitud creativa. Se trata de estar en integridad con el ser. La creatividad es parte de este proceso de enseñanza aprendizaje de la transformación del ser. Hablo de transformación ya que ese es precisamente el proceso de descubrimiento de la razón de ser de cada persona. Se trata de dejar que este ser se exprese en integridad y con toda honestidad y autenticidad libere el entusiasmo que genera el amor como motor creativo de este maravilloso camino que se va descubriendo al momento de ir andando, pero es común que el miedo que siempre está presente, el miedo a no conocer de antemano lo que se descubrirá, empañe el entusiasmo e incluso la claridad de que este descubrimiento es necesario para estar claros en la motivación ontológica de continuar andando.
Vale la pena señalar, por otra parte, que la creatividad es una habilidad crítica en los días presentes, dadas las características de complejidad, incertidumbre, revuelta, cambio, progreso y competencia que caracterizan al mundo del trabajo y a la sociedad. Estar preparado para solucionar problemas y solucionarlos de forma creativa es, sin duda, algo indispensable en este escenario, donde innovar es la palabra de orden. Y sin duda alguna, hay que comenzar por uno mismo, por la conciencia de sí. Ahora bien, la creatividad, no es un fenómeno simple. Es, por el contrario, dinámico, complejo y multifacético, dependiendo para su expresión tanto de factores de la persona, como de estilos de pensamiento, formas de resolución de problemas, rasgos de personalidad y motivación, así como de condiciones favorables en el ambiente, se trata, tal vez, del recurso más valioso del que se dispone para lidiar con los desafíos que acompañan a lo largo de la vida, un camino que por sí mismo puede implicar un desperdicio del potencial creativo. Por ello hay que tener muy claro, y de ahí la importancia de la integridad y honestidad de nuestra conciencia de sí, las expectativas reales de nuestro ser que impactarán de manera directa en el contexto de la persona.
Procuremos estar conscientes de que en este camino hay fuerzas adversas presentes, como pueden ser el miedo, el ego y demás yoes, que de hecho son parte del camino y responsables del requerimiento de una transformación, pero no son parte de la conciencia de sí. Sin embargo, también habrán otros obstáculos de nuestra cultura que dificultan y llegan incluso, en algunos casos, a impedir el desarrollo y la realización del potencial para crear, otras fuerzas poderosas en la cultura que enfatizan de forma exagerada el pensamiento analítico, convergente y lógico, predominante en la sociedad occidental, una serie de presupuestos cultivados en la sociedad que también contribuyen a mantener adormecido el potencial humano para crear, dificultando a la persona a arriesgarse a experimentar, a osar, a divergir, a imaginar, a soñar despierto.

