+ A la Mitad del Camino; Clara Debacle de la Cuarta Transformación

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La frase

Finalmente la lesión de Miguel Barbieri fue más dura de lo que se pensaba, rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda lo que amerita intervención quirúrgica. Prácticamente, para él,

TERMINÓ EL TORNEO

MURIO DON VÍCTOR MANUEL ALVAREZ HERRERA

Si hay una forma de describirlo, sería como un gran hombre y sobre todo un caballero, quien con su carácter amable y don de gente, supo ganarse el afecto de las personas que se cruzaron por su camino. No tuvo estudios superiores, pero sí, la capacidad y curiosidad para aprender y asimilar lo que otros conocían a fondo. En todo lo anterior tendremos que coincidir toques quienes fuimos sus amigos.

Me refiero a don Víctor Manuel Álvarez Herrera quien falleció el sábado 4 de septiembre. Lo conocí como hombre fuerte de la Asociación de industriales del Estado de México. Sin lugar a dudas posicionó a dicho organismo. Un toluqueño ejemplar.

Siempre pulcro en el vestir, en sus formas de conducción, destacó entre los industriales de nuestra entidad. Fue también un hombre emprendedor, a través de sus hijos, a los que guió con maestría.

Y así como fue Director de la AIEM, volvió a repetir la historia con el CEVAT (Consejo Empresarial del Valle de Toluca), en donde hizo destacar a los presidentes que tuvo dicha organización, como don Alberto García Hurtado, el ingeniero Roberto Gutiérrez y otros destacados hombres de empresa, de industrias como Bimbo, Chrysler, Vitro y 90 empresas de la Zona Industrial Toluca-Lerma.

Asistí a muchas de las sesiones de este organismo en uno de los salones del desaparecido Hotel del Rey (hoy Radisson).

Logró entre otras cosas la pavimentación de los carriles de baja velocidad de Paseo Tollocan, con aportación de los industriales y el gobierno estatal, encabezado en ese entonces por César Camacho Quiroz.

Fue primer regidor del Ayuntamiento de Toluca en el trienio 2009-2012 y presidente municipal provisional entre el 4 y el 8 de febrero de 2012.

Fue Primer Regidor en el periodo en que la doctora María Elena Barrera Tapia,  presidenta Municipal de Toluca, desde el mes de agosto de 2009 hasta el 3 de febrero de 2012, en que solicita licencia para separarse del cargo, en ese entonces cabildean los regidores para elegir como Presidente Municipal Provisional a don Víctor Manuel Álvarez Herrera, a quien por unanimidad eligen los integrantes del Cabildo de ese momento, inicia su período a partir de las 18:00 horas de ese día hasta el 8 de ese mismo mes en que rinde protesta como Presidente Municipal Designado, Guillermo Legorreta Martínez, quien había sido secretario del ayuntamiento. Provino de la terna que propuso la Cámara de Diputados.

La etapa que vivió, fue lidiar con los regidores y personal del alcalde saliente Juan Sánchez, último presidente municipal del PAN, después de nueve años en que encabezaron la capital del Estado de México, en donde se incrementaron los sueldos a más no poder y solicitaron préstamos a diestra y siniestra que, curiosamente, se tuvieron que liquidar en 2019 y 2020.

Entendieron y comprendieron que no todo era pintado de azul y que había otros colores más en el firmamento de la ciudad de Toluca. Supo convencer, con argumentos sólidos, a los integrantes de la Comisión que encabezó de Desarrollo Económico, Abasto, Mercados y Rastros en donde fijó las bases para el otorgamiento de las licencias de funcionamiento, reduciendo la tramitología y el papeleo incesante e innecesario que se solicitaban en aquel entonces. Muchas industrias no se asentaron aquí por los trámites ante Hacienda para otorgar la cédula de identificación fiscal, aquí la delegación empleaba 15 días para hacerlo en cambio en Aguascalientes Guanajuato era en un lapso de una hora, obvio se asentaron en esas entidades.

Recorrió los negocios que carecían de este documento por los excesos de papeleo simplificó los trámites, y en un periodo de 15 días o de 30, según la complejidad del negocio a establecer, se resolvía su otorgamiento. Se redujeron los giros rojos sin actos arbitrarios sino justos haciendo respetar la ley en cuanto a los límites para su establecimiento al no estar cerca de las escuelas.

Le tocó vivir y ser testigo de la Llegada de la Comisión Federal de Electricidad en lugar de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, que trajo consigo el cambio de medidores de luz en este municipio, así como del cambio de los que estaban en los mercados, verdaderas telarañas y que por consecuencia con éstos se provocaban u originaban los cortos circuitos y por lo mismo el incendio de estos sitios.

Tuvo una actuación limpia en cuanto a los trámites sin solicitar nada a cambio para otorgarlos. Ese fue su paso por la administración municipal. Salud don Víctor Manuel Álvarez Herrera donde quiera que esté, por allá nos encontraremos.

A la Mitad del Camino; Clara Debacle de la Cuarta Transformación

ANDRES MANUEL.

A la mitad del camino, como el título del nuevo libro del presidente Andrés Manuel López Obrador, el gobierno de la Cuarta Transformación entró a una zona de clara debacle ante la falta de resultados y las nulas expectativas para la segunda mitad; al tiempo que la oposición resurgió para dar la pelea en la nueva Legislatura, la LXV, del Congreso de la Unión, y poner freno al autoritarismo presidencial.

Para el presidente de la saliente Legislatura Federal, el morenista Porfirio Muñoz Ledo, la realidad es muy obvia: “en las democracias incipientes es peligroso debilitar a las instituciones políticas y organismos sociales, so pretexto de consultar directamente al pueblo. El sistema referendario suele resucitar los caudillismos y suprimir el pluralismo. El artículo 40 de la Constitución, nos obliga a instaurar una República Representativa, Democrática y Federal”.

Y es que así es como llega el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador a la mitad del camino: polarizado, sin resultados, dividido, antidemocrático, centralizado y con una voz autoritaria, la del Presidente de la República, empeñado en destruir los contrapesos políticos y la autonomía de los órganos de gobierno como el INE, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y el propio Poder Judicial, por lo que el mismo Porfirio Muñoz Ledo, advierte, “a río revuelto, cuidado con los tiburones”. La lucha interna es a muerte.

Hechos, no palabras, reza el eslogan del Tercer Informe Presidencial, pero curiosamente son hechos los que le faltan al gobierno de la Cuarta Transformación; y palabras, las que le sobran en abundancia. Retórica pura.

Las principales banderas del morenismo, en boca de su líder Andrés Manuel López Obrador, fueron el combate a la corrupción, a la pobreza y al desempleo; un sistema de salud pública similar al de países como Dinamarca o Canadá; acabar con la violencia y la impunidad. Los más pobres han sido marginados de la salud.

En ningún rubro presenta avance, pero aun peor, ni siquiera se mantuvo en los estándares en que recibió el país, sino que el retroceso en alarmante en todos los indicadores: los homicidios dolosos suman ya más de 75 mil; los mexicanos que se sumaron a las filas de la pobreza, asciende a 3.8 millones; y los muertos por Covid-19 superan ya los 258 mil. Hambre, enfermedad y muerte se agudizan.

Ofreció encabezar un gobierno democrático y plural, pero llega a la mitad de la administración con las manos metidas hasta el cuello en los poderes Legislativo y Judicial; en la Fiscalía General de la República; en el Banco de México; en la Comisión Nacional de Derechos Humanos; y obsesionado  en destruir el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Se comprometió a regresar a las Fuerzas Armadas a sus cuarteles, pero ahora les entregó la obra pública, los puertos, las aduanas, la Guardia Nacional, la operación del Tren Maya, la construcción de las sucursales del Banco de Bienestar, del aeropuerto de Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas, el programa Sembrando Vida, y el presupuesto más alto en todo el gobierno federal.

Aseguró que desde el primer día acabaría con la corrupción, “barriendo las escaleras de arriba para abajo”, pero es justamente entre sus familiares y colaboradores más cercanos donde se han suscitado los principales escándalos de corrupción, sin que se hayan iniciado siquiera las carpetas de investigación.

También aseguró que desde el primer día de su gobierno acabaría con la opacidad en la administración pública federal, pero él mismo ha instruido a privilegiar el ocultamiento de información pública y las asignaciones directas en las obras y servicios del gobierno federal, hasta en un 80 por ciento del total presupuestal anual. Se ufana de hacer uso discrecional del dinero público.

Dijo que su fuerte no era la venganza, pero no ha hecho otra cosa que perseguir y atacar a sus adversarios políticos y críticos, a quienes amenaza con las instituciones públicas, tales como el Sistema de Administración Tributaria (SAT), la Unidad de Investigación Financiera (UIF), y la Fiscalía General de la República, amagando con encarcelarlos sin que existan las pruebas suficientes o denostarlos sin presentar las pruebas o razones que sustenten sus ataques mediáticos.

Eliminó más de cien fideicomisos que garantizaban el avance de la ciencia, la tecnología y el conocimiento; la promoción del turismo, la cultura y el deporte; las becas para la preparación de excelencia a los mejores promedios nacionales; y la atención inmediata a las víctimas de desastres naturales, de la violencia contra las mujeres, las niñas, niños, adolescentes, personas con discapacidad o adultos mayores. Los accidentes y las desgracias se multiplican a falta de recursos.

Fustigaba los acuerdos entre las autoridades federales y los grupos de la delincuencia organizada, pero lo primero que hizo fue tenderles la mano a los grupos criminales para ofrecerles abrazos y no balazos, dejándoles libre el territorio nacional para que se le repartieran a su antojo, sembrando de muerte y horror a las comunidades del país, al maniatar al Ejército Mexicano en cuarteles nuevos y labores de burócratas, en tanto saluda y felicita a criminales.

Se asumía como el paladín de la libertad de expresión, pero en cuanto asumió el poder comenzó el ataque sistemático a los medios de comunicación y a los periodistas críticos, al tiempo que instaló todo un aparato propagandístico, contraviniendo la ley que prohíbe la promoción personalizada de los servidores públicos y la propaganda ideológica con recursos y medios públicos, con lo que sustituyó su obligación de garantizar el derecho al acceso a la información pública.

La nueva Legislatura y su pluralidad política, lo mismo que la sociedad organizada, se alistan a dar la batalla por la democracia, la pluralidad y las libertades, en tanto el gobierno de la Cuarta Transformación se hunde por la falta de hechos y el exceso de palabras, ¿no le parece a usted, estimado lector?