+El desaparecido movimiento sindical del Estado de México; El nuevo ciclo escolar
La frase:
La gran oportunidad política de 2027 está en lo local. En cada Estado y en cada elección, la oposición debería aglutinarse alrededor del liderazgo local con mayor prestigio, reconocimiento social y, sobre todo, posibilidades reales de ganar.
ENRIQUE DE LA MADRID
Es evidente el reacomodo de fuerzas que se vive en el sector laboral del Estado de México, en el que han caído prácticamente en desuso las viejas organizaciones obreras, en su mayoría adheridas al Partido Revolucionario Institucional (PRI), como la Confederación de Trabajadores de México (CTM), la Confederación Obrera Revolucionaria (COR), entre otras.
El fin de semana anterior, en el municipio de Ixtapaluca, hubo una concentración de trabajadores, ahora encabezada por la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), la cual, desde hace 15 años, es la que marca el ritmo del movimiento sindical del país, con más de 2 millones de afiliados, de acuerdo con reportes de la Secretaría del Trabajo.
En ese marco, Manolo Martínez Castillo asumió la dirigencia de la Federación del Sindicato México Nuevo, mientras que Manolo Martínez Sánchez rindió protesta como líder del Sindicato de Trabajadores del Estado de México (SATERM), ambas organizaciones de reciente integración pero de gran fuerza también en el ámbito mexiquense.

Llamó poderosamente la atención en ese acto la presencia del senador Pedro Haces Barba, líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), el multimillonario dirigente sindical, quien es el único que llega a trabajar en helicóptero, nave que también utiliza para llegar a sus concentraciones sindicales, como la de Ixtapaluca.
De los viejos líderes sindicales del Estado de México ya nada se sabe, antes daban sus opiniones a los representantes de los medios de comunicación, de vez en cuando, pero ahora parece que ya no existen, que es más cómodo el silencio institucional, aunque en ello estén sacrificando las causas verdaderas del sindicalismo, pues es evidente que ya nadie los toma en cuenta, ni para ocupar asientos en los actos públicos.
En buena medida ese distanciamiento entre las organizaciones sindicales y el poder político local se debe a la nueva forma de no trabajar de la Secretaría del Trabajo, que comanda Norberto Morales Poblete, emanado del Partido del Trabajo, a quien parece que ya se le olvidó todo lo que en algún momento vociferó a favor de la defensa de la clase trabajadora.

Y es que en el presente sexenio la Secretaría del Trabajo ha sido algo menos que un mueble en el gobierno mexiquense. Nada se sabe de lo que ahí ocurre, no trasciende absolutamente nada de lo que supuestamente realiza para el fomento de los empleos en el Estado de México, nada más allá del supuesto programa federal que consiste en regalar dinero a jóvenes que buscan una oportunidad laboral rogándole a Dios no encontrarla.
Y en esa jugada, en esa nueva óptica sobre el trabajo sindical del Estado de México, están prácticamente desaparecidas las organizaciones sindicales mexiquenses, las cuales, al parecer, se cansaron de luchar por las buenas causas y han pasado a un segundo o tercer lugar en las prioridades estatales.
Por ello, a nadie debe sorprender que hoy la palabra sindicalismo esté borrada en los hechos del lenguaje de la política del Estado de México, no sólo porque para las organizaciones laborales ha dejado de ser importante que el gobierno los escuche y haga trascender las viejas demandas laborales, sino porque también para el gobierno ha dejado de ser relevante ese sector que en esta entidad alguna vez fue importante.

El nuevo ciclo escolar
La actividad educativa del Estado de México reinició es esa misma semana, la anterior. Las aulas se llenaron de niños con ansias de aprender y de maestros que tratan de cumplir a toda costa con su apostolado educativo, a veces en condiciones no tan fáciles, pero que, gracias al esfuerzo personal, sacarán adelante en el Ciclo Escolar 2026-2027 el cual ya está en marcha.
El inicio del Ciclo Escolar no ha estado ausente de las dificultades que son tradicionales cada vez que los menores regresan a las aulas. Desde el incremento en las cuotas “voluntarias” que todos los padres de familia deben cumplir si desean que sus hijos puedan cursar su educación básica, hasta la carestía en los precios de los útiles escolares, uniformes, libros y todo lo que se les exige en las escuelas.
La falta de apoyo de la autoridad a las instituciones públicas es cada vez más evidente, y ahora son mucho menos las escuelas que fueron por lo menos pintadas en las tradicionales jornadas de labor que se llevaban a cabo antes cada periodo vacacional para que cuando regresaran los alumnos a clases las escuelas lucieran brillantes y relucientes de limpias.
Pero, afortunadamente, los niños y jóvenes están regresando cada día en mayor volumen a las aulas, y así se logrará el milagro educativo que en el caso del Estado de México cubre a más de 2 millones de menores de edad cada ciclo educativo.
Los maestros están resintiendo los problemas derivados también de la movilidad laboral, pues cada año son muchos los que se jubilan al terminar su periodo laboral obligatorio y se tienen que presentar los relevos, nuevas generaciones llegan para hacerse cargo de los diablillos y diablillas que llenan con sus vocecitas los patios de las escuelas del Estado de México y del país en general.
Pues, a darle, que no hay de otra. El reto educativo cada vez es más complicado y numeroso de atender, pero, estamos seguros, que se logrará gracias a la constancia y dedicación que año con año se le inyecta a este procedimiento.


