“Tapar el pozo”

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Saludos querido lector, espero esté muy bien, ahora que volvimos al clima nublado y las lluvias características para los que vivimos en el Estado de México.

Alguna vez, todos hemos escuchado en algún momento ese refrán que dice Ahogado el niño, tapan el pozo, es decir, después de que ha pasado la tragedia, entonces sí hay que tomar precauciones, ahora sí hay que tomar medidas para que no vuelva a ocurrir, a corregir los errores que nos llevaron a esa tragedia, y si es necesario, hasta la promulgación de leyes para que no ocurra nuevamente.

Esto lo traigo como tema, tras el más reciente caso de feminicidio que conmocionó al país entero, esto porque se hizo viral, estuvo presente en todos los medios de comunicación y en las nuevas tecnologías de información, en todos lados estaba el caso de una chica que había desaparecido después de dejar una fiesta, después de que fue captada caminando en una carretera en la madrugada en Nuevo León. Días y días de búsqueda que terminaron en un hallazgo fatal.

El cuerpo de la mujer, fue localizado en el fondo de una cisterna, donde ya habían buscado, además de este acontecimiento trasciende que durante los trabajos de búsqueda, se encontraron los cuerpos de cinco mujeres que estaban desaparecidas en Nuevo León. También se dio a conocer que después del Estado de México, Nuevo León ocupa el segundo sitio en muertes de mujeres.

Qué guardadito se lo tenía esa entidad, un estado por años señalado por ser costumbrista hasta los límites del machismo. Y no dudo que así hay muchos estados más, ocultando su cruda realidad.

A partir de este suceso, las redes sociales se comenzaron a llenar de mensajes de rechazo, respecto a estos hechos y mucha gente, también, comenzó a reaccionar a las acciones que hicieron los implicados en el caso, como fueron las amigas de la mujer que fue asesinada. Al parecer, ellas se fueron antes que ella de la fiesta, intentaron ayudarle para dejar el lugar donde estaba enviándole un servicio de auto, de prepago, pero no resultó, la aludida se sintió en peligro con el conductor que le habían enviado y se tuvo que bajar.

El hecho de que sus amigas la habían dejado en el lugar, para mucha gente resultó un grave error, mucha gente las señaló como malas amigas, que con esas amigas, bueno, cada quién tendrá sus opiniones, pero me parece que deberíamos rectificar un poco y en lugar de relegar responsabilidad a las amigas, debemos señalar que la joven no tenía por qué correr peligro en una fiesta de conocidos, en un auto que le ofrece un servicio de llevarla a su destino y en el que tiene que ser respetada no sólo por ser mujer, sino por ser un humano. Ella no debía correr peligro en ningún lugar.

También las redes sociales se comenzaron a llenar de consejos para salir si eres mujer, por ejemplo, en unos muestran que hay que decir cómo va uno vestida, las señas particulares, a dónde y con quién saldrás, cuánto tardarás, e incluso la misma publicación menciona, en qué momento llegamos a esto. Yo recuerdo que estas prácticas comenzaron a aparecer cuando se daba una cita con alguien que conocías a través de las redes de comunicación virtual o a distancia, esto ante la incertidumbre de ser engañado o lo que hoy conocen como catfish.

Siempre hubo y hay incertidumbre cuando conocemos a alguien completamente desconocido, pero ya llegar al punto de temer por la vida, creo que algo no anda bien en la sociedad.

Hubo una saturación de comerciales, algunos, y otros videos instructivos para la defensa personal, en algunos se mostraban artefactos que pueden servir para llamar la atención, para golpear a la hora de defenderse, gases o líquidos para dañar a los atacantes o con electrochoques de bolsillo; éstos no son nuevos, ya existían, en ciudades donde los índices de asaltos y violencia están a la alza. Pero ahora que se ha recrudecido la violencia contra las mujeres, se ha dirigido a ellas, me parece que se corre un gran riesgo, con estos mensajes, que se vuelvan parte de la cotidianidad de ellas, porque es un mensaje indirecto de que la violencia no cesará o que continuará, eso de cierta manera va implantando en nuestra psique que es algo parte de nuestra existencia y NO tiene que ser así.

Si bien la violencia es una realidad en nuestra sociedad y a nivel mundial, eso no quiere decir que esté bien o la debamos aceptar. Porque nunca habrá suficientes policías, armas para combatir más y más violencia. La violencia debe reconocerse sí, pero es más importante encontrar sus detonantes y trabajar sobre ellos para erradicarla, NO más violencia para contrarrestar la violencia.

Quiero dejar en claro que no estoy de acuerdo con la actual administración nacional que dice Abrazos, No Balazos, no creo que esa sea una solución, creo que debemos dar cabida a la justicia, buscar perfeccionar los procesos de impartición de justicia, de investigación y la aplicación de las leyes, libres de corrupción.

Querido lector, estamos ante una dolorosa realidad, una sociedad violenta, enferma que necesita ver su propia realidad, aceptarla y trabajar en ella, porque NO ES NORMAL VIVIR CON MIEDO NI CON VIOLENCIA y para ello requiere de una colaboración de todos, ni las mujeres tenemos que vivir cuidándonos, ni los hombres deben continuar validando ningún tipo de violencia, ni hombres ni mujeres.

Debemos procurar ambientes de paz en los que sean posibles la comprensión y la prevención, si estamos detectando, identificando estas violencias, hay que nombrarlas, señalarlas, erradicarlas y si sabemos de alguien que necesita ayuda para salir de algún ambiente de violencia, canalizarle con quien pueda ayudarle, igualmente si hemos identificado algún agresor, denunciarle. También si hemos identificado agresores en potencia, no dejarlo pasar.

Afortunadamente hoy existen muchas instituciones que ayudan a prevenir y ayudar a quienes lo necesitan, así como abundan las publicaciones en redes sociales que dan a conocer los casos de violencia, también hay aquellas donde se difunden los números telefónicos, direcciones, de las instituciones donde les pueden ayudar, el número de emergencias.

Reitero, no se trata de negar la violencia sino que entendamos que NO ES NORMAL VIVIR CON MIEDO NI EN VIOLENCIA.

Termino con una frase de Ernesto Sábato que dice:

Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse.