SIETE TRABAJOS
Siguiendo huellas del libro hecho por Guillermo Colín Sánchez, destacado jurista nacido en Atlacomulco, México y del historiador nacido en Michoacán, José Luis Alanís Boyso en el libro Mario Colín / Ensayo Biobibliográfico publicado en 1992, aparecen siete apartados donde se señala en el I Semblanza de Isidro Fabela. Dicen los investigadores: El autor inicia el libro describiendo poéticamente el lugar de origen de su biografiado: El panorama rústico del pueblo se caracteriza por la transparencia de sus paisajes llenos de tristeza, lo accidentado del terreno, sus calles retorcidas, el inconfundible lineamiento de las construcciones, en las que se imprimiera un deseo de eternidad, espesos muros, amplios portalones embaldosados. Vida sencilla, ingenua y hermosa como los retablos que el culto popular consagra en ofrenda en momentos de angustia. Gente bondadosa y cautivadora, de costumbres puras… A continuación, narra el paso de Fabela por la Escuela Nacional Preparatoria, la amistad que le unió a sus condiscípulos Antonio Caso y Alejandro Quijano y cómo se inició su pasión por la historia y la política a través de la cátedra que le impartiera Justo Sierra. Posteriormente, reseña los cuatro aspectos más sobresalientes de la personalidad de Fabela, como escritor, político, diplomático y como gobernador del Estado de México, para concluir analizando lo que él llama el fabelismo, el cual: …tuvo su origen en un brote popular de simpatía de parte de los mejores hombres hacia un político de antecedentes… y la fabelización, palabra que el licenciado Colín acuñó para definir todos los esfuerzos y trabajos realizados en la entidad por este personaje durante su mandato”.
Casi tres años de gobierno estatal: tiempo en el que cambió los paradigmas en la forma de dirigir desde el Ejecutivo estatal los comportamientos de la vida política parecen intrascendentes en otras ocasiones, en que seis años no alcanzan para dar proyección a dichos sexenios, pero que en la experiencia política, de mandato y basado todo ello en una cultura profunda que proviene de aquellas amistades y magisterio que, formaron a uno de los personajes más brillantes de la vida nacional, además con sabida trascendencia internacional en la que cabe compararlo al poeta José Gorostiza —secretario de Relaciones Exteriores en su momento— y, al sabio escritor Jaime Torres Bodet, por su presencia en la política exterior mexicana e internacional, por cargos que llegan a ocupar en dicho ámbito. En el apartado II, titulado Isidro Fabela. Apuntes para una biografía, dicen sus estudiosos: El trabajo contiene la genealogía de Fabela; una síntesis biográfica; una extensa iconografía que abarca paisajes, arquitectura del pueblo donde nació; fotografías de don Isidro, desde los cinco años; una descripción de La Casa del Risco; algunas de sus frases más significativas; el programa que dio a conocer en 1922 con motivo de su postulación como candidato a diputado al Congreso de la Unión; cuatro de sus artículos (discursos) pronunciados en Atlacomulco en diferentes ocasiones, los cuales son importantes —según el decir del licenciado Colín—: …para apreciar su sensibilidad de poeta ante el emocional contacto de las primeras influencias, que yo diría han sido definitivas en su vida, tales como el honor, el patriotismo, el culto a los héroes, el gusto por la belleza y el amor inagotables a los libros.
En el subtema III Isidro Fabela un gobernante intelectual: Esta obra es la más hermosa de las que realizó don Mario Colín —248 páginas—, y nos da una idea bastante completa de Fabela dentro de los diferentes ámbitos en que se desempeñó, pero sobre todo como primer mandatario de la entidad durante el periodo de 1942 a 1945, del cual el prologuista Tomás Solano, dice: De todos conocida, la obra desarrollada por el Lic. Isidro Fabela como gobernador del Estado de México, aseguramos, sin temeridad ni sectarismo, es la más alta, la de mayor madurez (aunque él —tan grandes eran sus propósitos— la considere incompleta), la más digna que la República ha presenciado y aplaudido. Labor sin antecedentes si consideramos la situación en que asumió el poder, en extremo caótica y confusa y el breve tiempo en que habría de realizarla, pulcramente, limpia y majestuosa como una catedral social.
El apartado IV Isidro Fabela (fichero biográfico): Esta obra se publicó en tres ediciones, la primera en 1957, la segunda en 1962 y la última un año después. El estudio contiene una cronología de este ilustre personaje, a quien el autor designa como: …uno de los más significativos del presente siglo. La relación biográfica se inicia el 29 de junio de 1882, fecha de su nacimiento, hasta 1957 en la primera edición —contiene una breve iconografía— y 1962 en las siguientes. Material fundamental para conocer a don Isidro Fabela Alfaro en muchas de sus facetas, investigadas por Mario Colín Sánchez con el mismo amo que el filósofo griego, Platón, hiciera por su maestro Sócrates al escribir ese monumento a la sabiduría titulado Diálogos de Platón. Por eso es fundamental contar con lo escrito por Colín Sánchez, alumno nacido en Atlacomulco por vida biológica y vida espiritual. En el subtema V Isidro Fabela, gran mexicano del siglo XX: Folleto de escasas 11 páginas en las que el autor analiza escueta, pero profundamente la vida, pensamiento, carácter y obra de Fabela, el cual define como: Maestro de la juventud y ciudadano del mundo… quien no se ha dejado vencer por los años ni por lo arduo de su lucha en el logro de los grandes y perdurables principios humanos de libertad y justicia. La juventud tiene ahí a un modelo de patriota, de políticos, de escritor que ha consagrado sus mejores páginas al servicio del derecho, pugnando siempre por la paz y la justicia social. Su vida es una vida sin tregua en el trabajo que crece en merecimientos. Es una vida que está triunfando todos los días. Qué bueno que en la entidad hemos tenido a un personaje que es resultado de los últimos años del glorioso —aunque bravío y violento— siglo XIX. Los 18 años que vivió Isidro Fabela de ese siglo en que nacieron los principales hombres y mujeres que hacen de la ética su principal forma de comportamiento, y que comprenden que el amor por México, el nuevo país, no es tema de demagogia sino de un carácter que ha de definir al mexicano de ese siglo y para la posteridad, como ejemplo ante las demás naciones. Isidro Fabela es alumno, sin duda, de don Justo Sierra El Maestro de América, pero también de José María Heredia, Ignacio Ramírez el Nigromante, Ignacio Manuel Altamirano, Felipe Sánchez Solís, Vicente Riva Palacio, Guillermo Prieto, y don Benito Juárez García, de ellos y muchos más bebió esas enseñanzas que le hacen ser resultado de aquellos que fundaron un país que hoy se llama: México.
El título del apartado VI Oración fúnebre por Isidro Fabela tema que entristece el espíritu, pues también, los grandes personajes, mujeres y hombres algún día parten físicamente a otro lugar. Seguro el fallecimiento de don Isidro, el padre y maestro de muchos que le conocieron y recibieron sus enseñanzas o favores, su padrinazgo político, tuvieron que aceptar que el patriarca se había ido, estando en Cuernavaca, donde residía esperando contar con un mejor clima para su deteriorada salud. En este asunto dicen: la muerte de Fabela, acaeció el 12 de agosto de 1964 en la ciudad de Cuernavaca, Morelos; el licenciado Colín con emoción y onda tristeza, ese mismo día escribió la oración fúnebre que leyó al día siguiente en el panteón Jardín de San Ángel del Distrito Federal (ciudad de México), cuando los restos mortales de su querido maestro eran sepultados, las palabras leídas con profundo pesar, con terrible dolor —según expresó— fueron otras. ¡Atlacomulco está llorando en la voz de sus campanas, lágrimas aceradas por la muerte de su hijo más amado! […] Escucha nuestro adiós; lo pronunciaremos con palabras del clásico, con frases de Shakespeare que son dignas de ti: ¡Ahora se rompe un gran corazón! ¡feliz noche eterna, amado príncipe, y coros de ángeles arrullen tu sueño! Sí, se quiere saber de don Isidro, hay que recurrir a Mario Colín Sánchez, su mejor discípulo, el que más le amó y comprendió en su grandeza histórica. El VII, resume voz del escritor, que sólo en su soledad más profunda, ha de haber sabido cuál era su vocación de genio.

