ESTUDIA FÍSICA EN UAEM Y SE ESPECIALIZA EN CAPOEIRA, ANA KAREN SOLÍS DE UAEM

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Como un símbolo de conexión con el aire, la tierra y el fuego, así como una expresión corporal que construye una herramienta de sobrevivencia ante malos tratos, fue creada la capoeira, un arte marcial que surge en el siglo 16 para romper las leyes impuestas por colonialistas portugueses que arribaron a la tierra del sol flamígero: África.

La historia la cuenta Ana Karen Solis, una estudiante de la licenciatura en física en la Universidad Autónoma del Estado de México y deportista especializada en el arte marcial con más de tres años de estudio y práctica en México y Brasil. La capoeira, señala, “surge por medio de la prohibición de las artes marciales en África, ya que los portugueses que llegaron al continente con intención de colonizar a los pueblos, la creían un acto salvaje o que podría afectar sus planes de conquista, así que fue inventada por ellos para luchar contra las reglas que les impusieron y también fue creada para desarrollar una identidad cultural”.

Escondidos en ritmos emergidos de instrumentos como: baterías, berimbaus, caxixis, atabaque, pandeiro, agogô y cánticos, las personas emitían movimientos convertidos en patadas, esquives, cabezazos y derribos, en tanto señala que la capoeira fue -en ocasiones- la única forma de escapar de los amos que maltrataban a los esclavos, por lo cual se formaron grupos de “rebeldes” conocidos como “Quilombos”, los cuales impedían estar bajo control de los portugueses.

“Hasta ahora, los movimientos básicos de la capoeira siguen siendo los mismos, al igual que los instrumentos, además sigue considerándose como una forma de manifestar fortaleza ante las dificultades, pues la gente lo realiza no solamente como un método deportivo, sino también para manifestar presencia y erradicar la idea de exclusión de los pueblos, especialmente las comunidades marginadas o que son víctimas de violencia e inseguridad”, dijo.

Detalló que uno de los significados de la palabra capoeira, tiene su origen en una expresión congoleña, la cual quiere decir “forcejeo” y trata de describir los movimientos de un gallo durante una pelea. El deporte, que en sus inicios fue considerado también una actividad realizada solamente por delincuentes, fue consolidado en Brasil por medio del impulso de Mestre Bimba, quien fue pionero del arte marcial en el país en 1928 y quien le incorporó técnicas y movimientos similares a las de cualquier otra arte como el karate o el taekwondo, con la intención de que no solamente fuera una expresión de baile folclórica.

Elementos fundamentales para la realización de capoeira

De acuerdo con Solis, la capoeira puede ser realizada tanto por hombres como por mujeres de una edad mayor a los 5 años por sus complejas flexiones y acrobacias, la única diferencia que presenta con diversas artes marciales es que en ella, las personas no se tocan, sino solamente simulan una lucha. Además, menciona que sus beneficios no solamente se reflejan en el cuerpo y el fortalecimiento que se adquiere en los músculos al momento de practicarla, sino también en la habilidad de presentar menos riesgos de padecer una enfermedad mental por la destreza desarrollada al momento de hacer los movimientos e interpretar la música, así como identificar el tipo de ataque del adversario.

De las habilidades de mayor relevancia para la realización del deporte se encuentra: la velocidad de reacción, gestual y cíclica, la cual es un factor determinante en la práctica; la flexibilidad, que se observa en dos usos: dentro de la práctica, donde diversas posturas y gestos técnicos tienen un gran requerimiento a nivel de amplitud articular y en la prevención de lesiones, mediante la elasticidad muscular; el equilibrio, la cual se concentra en la capacidad de controlar el cuerpo en el espacio en contra de las fuerzas que actúan sobre él, del cual se manejan dos tipos: el equilibrio estático y el dinámico; y la coordinación, en la capoeira las implicaciones musculares y la complejidad motriz de las acciones son tan importantes, que la coordinación tanto general como específica mejora al poco tiempo su práctica y tiene transferencia en muchas acciones como esquivar un objeto, protegerse de un golpe o evitar una caída.

De acuerdo con Solis, como cualquier otro deporte, el tiempo de práctica idóneo para mejorar en las destrezas y habilidades de la capoeira deberán de ser impuestas por quien la realice, sin embargo, asegura que al menos debe practicarse de una a dos horas cada tercer día semanalmente, pues es la frecuencia en el que el cuerpo es capaz de memorizar los movimientos y aprender a leer los del contrincante.

Por lo anterior, comparte que la capoeira ha beneficiado no solamente su capacidad física, sino también su interacción social, su desempeño educativo y ha permitido que tenga un pensamiento crítico ante problemas sociales que se presentan en su entorno, particularmente aquel relacionado con la marginación y exclusión de grupos sociales: “me gusta mucho hacer este arte marcial porque es una combinación de movimientos de danza, es terapéutico, como que haciéndolo te olvidas de todo, además me ha ayudado mucho a concentrarme mejor en mis tareas y ser más disciplinada con mis estudios, y también, te sientes parte de un movimiento especial, por el significado que tuvo hace unos años para su creación y ahora entiendes o tienes una mejor perspectiva del tipo de sistema en el que estamos inmersos, te vuelves más crítico y más comprensivo ante la crisis social, así como más empático con personas que padecen exclusión y marginación social. Hace tres años empecé a hacerlo y yo creo que ya no lo soltaré”.