BOADICEA Y JEZABEL: DUALIDAD FEMENINA EN LA HISTORIA

Views: 1579

Cuando una mujer decide cambiar, todo a su alrededor también cambia. Eufrosina Cruz, Luchadora Social.

 

A lo largo de la Historia Universal, las mujeres han demostrado que en circunstancias extraordinarias son tanto o más arrojadas, valientes y eficaces que los hombres. Para soportar tal aseveración, resulta imprescindible leer el libro de la historiadora inglesa Antonia Fraser, REINAS GUERRERAS: Audaces mujeres de ayer y de hoy que fueron líderes en su tiempo.

En esta ocasión me referiré a una de ellas, la reina Boadicea, que llegó a convertirse en la peor pesadilla de Nerón en el siglo I, cuando los romanos decidieron invadir las islas británicas, con la ya conocida estrategia de los tiranos de divide y vencerás, es decir, polarizando a la sociedad, seguro les vino a la mente algo que nuestro México esta sufriendo.

Boadicea, viuda, madre de dos hijas y reina de un pequeño dominio, se las ingenió para poner de acuerdo a varias tribus rivales y luchar contra los invasores. No contenta con convocar esta difícil alianza, se puso al frente de las huestes celtas y logró mantener en jaque a los romanos hasta sucumbir heroicamente y convertirse en leyenda. Antonia Fraser se vale de su ejemplo para señalar que, a lo largo de la historia, y hasta el último cuarto del siglo pasado, el papel de la mujer había sido, evidentemente, secundario. No obstante, cuando las circunstancias se vuelven especialmente adversas, cuando está en juego la familia, y en especial los hijos, la mujer abandona dicho rol. Y no solo eso, sino que se pone en primera línea, convirtiéndose en referente, incluso en líder. El caso de las mujeres que han sido reinas es especialmente notable. Es obvio que a lo largo de los siglos ha habido más soberanos del sexo masculino que del femenino. Sin embargo, es curioso observar cómo mujeres que tuvieron que ejercer tan alta responsabilidad han sido más sobresalientes que la mayoría de sus pares masculinos. Para hablar solo de Europa, y sin remontarnos a tiempos demasiado remotos, ahí están los ejemplos de las dos Catalinas que reinaron en Rusia; Isabel I y Victoria de Inglaterra; María Teresa de Austria y, por supuesto, Isabel la Católica. ¿Se convirtieron estas mujeres en reinas por ser excepcionales o fueron las circunstancias excepcionales que tuvieron que vivir las que las convirtieron en buenas soberanas? Según Antonia Fraser, lo más cierto parece lo segundo, del mismo modo que —y hablamos ahora del sexo masculino— tiempos adversos como la Segunda Guerra Mundial propiciaron el advenimiento de líderes excepcionales.

A la escritora española Carmen Posadas, le interesó la teoría de Fraser por igualar con su visión de que las mujeres no son ni más ni menos inteligentes que los hombres. Tampoco que hay gran diferencia en la capacidad creativa, ya sea artística o intelectual. Y mucho menos la hay en la valentía o el arrojo.

Echémonos un clavado en el vasto océano de la historia, y aprenderemos de figuras femeninas que encarnan facetas contrastantes de la experiencia humana. Boadicea y Jezabel, dos mujeres de  distintas épocas, que representan extremos opuestos en la paleta de arquetipos femeninos. Mientras Boadicea personifica la valentía y la resistencia, Jezabel evoca la intrigante complejidad moral y la ambigüedad. Al explorar las vidas y legados de estas mujeres, se revela una dualidad fascinante que ilumina diferentes aspectos de la condición humana.

Boadicea: La Reina Guerrera de la Resistencia, de origen celta que desafió la ocupación romana en el siglo I d.C., se erige como un icono de valentía y resistencia. Su liderazgo en la revuelta contra los opresores romanos destaca por la lucha feroz por la libertad y la determinación en medio de la adversidad. Boadicea es la antítesis de la sumisión, representando la fuerza y el coraje que desafían las injusticias.

En contraste, Jezabel: La Reina Intrigante de la Ambigüedad Moral, es una figura bíblica cuya historia se teje con complejidad moral. Como reina consorte de Israel, su nombre se ha asociado con la intriga y la idolatría. Jezabel desafía las convenciones morales, actuando como una fuerza que guía al rey Acab por caminos cuestionables. Su historia es un recordatorio de la ambigüedad moral y la capacidad de las mujeres para desafiar las expectativas sociales.

Boadicea y Jezabel, aunque de contextos históricos y culturales diferentes, comparten la característica de desafiar las normas establecidas. Mientras Boadicea enfrenta directamente a los opresores en un acto de resistencia, Jezabel desafía las expectativas sociales y religiosas, provocando preguntas incómodas sobre la moralidad. Boadicea se convierte en un símbolo de coraje, mientras que Jezabel despierta la reflexión sobre la complejidad de la naturaleza humana.

Al comparar estas dos mujeres, se revela la riqueza de las experiencias femeninas en la historia. Ambas mujeres desafiaron estereotipos subrayando la diversidad de roles que las mujeres han desempeñado a lo largo del tiempo. Este análisis invita a la reflexión sobre cómo las narrativas históricas y culturales han moldeado nuestras percepciones de la feminidad y ofrece una apreciación más matizada de las mujeres en la historia.

En la dualidad de ambas, encontramos un recordatorio de que la historia de las mujeres no se limita a una narrativa unidimensional. A medida que exploramos estas figuras, ampliamos nuestra comprensión de la complejidad humana y celebramos la diversidad de las experiencias femeninas que han dejado una huella indeleble en el tapiz de la historia.

Ha llegado el momento en que los mexicanos nos trepemos al carro de guerra de Boadicea para demostrar de lo que realmente somos capaces…enfrentarnos a Nerón.

Concluyo mi artículo en ocasión del DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, como lo inicié, con otra frase de una mujer oaxaqueña excepcional que me distingue con su amistad, Eufrosina Cruz: NADIE VA A CAMBIAR TU PROPIA HISTORIA, SI NO ROMPES TUS PROPIOS MIEDOS.