DE CUANDO NACIÓ UNA BEBÉ Y NACIÓ UNA MAMÁ

Views: 1153

¿Recuerdas ese día que tus pequeñas manitas rodeaban mi cintura y suavemente clavabas tu barbilla en mí?; nos mirábamos dulcemente la una a la otra y sonreíamos al hacerlo, y entonces con tu dedito tocaste mi vientre y me preguntaste:

–¿Por qué eres mi mamita? 

Yo sonreí primero, después suspiré y te conté la verdadera historia de cómo fue que yo me convertí en tu mamá: Un cálido y bello día yo le pedí a Dios, ¡con todo mi corazón!, que me mandara un hijo y Él –que se encontraba muy ocupado en el cielo jugando con todos los niños que estaban por nacer–, hizo de pronto una pausa, me miró con su bondad y ternura infinita, pidió un poco de silencio a toda la chiquillería y dijo señalando hacia Querétaro. 

– Vean todos a esa mujer, se llama Alicia y acaba de pedirme con mucho amor un bebé, todos los niños me voltearon a ver, lo pude sentir. 

Después Dios agregó:

– Es una mujer sonriente, a pesar de que a veces se pone triste y llora, también es trabajadora, amorosa y un poquito enojona; pero saben, le gustan mucho los perros… y fue justo ahí –que de entre toda la multitud de niñas y niños–, tú te abriste paso y llegaste hasta Él, sólo traías contigo, además de tus alitas, tu linda mirada de miel y tus divinos cabellitos rizados, entonces brillando como un precioso zafiro, interrumpiste abruptamente su discurso con brincos, brincos y más brincos y gritando muy fuerte le dijiste: 

– ¡Yo voy Señor! ¡Yo voy! ¡Mándame a mí! ¡Yo quiero ser su hija! ¡Anda! ¡Por favor! ¡Por favor!… hasta que por fin Diosito te dijo: 

– Bueno, bueno, tú irás y harás de esa mujer tu mamá y ella será inmensamente feliz. 

Luego tocó tu corazón de ángel, te desvaneciste, perdiste la memoria y convertida en luz viajaste por el inmenso cielo y el mundo entero hasta llegar a mi cuerpo y mi corazón. Eso ocurrió exactamente así, bueno… Yo no lo sé de cierto, pero lo supongo, como diría Jaime Sabines.