A RAÍZ DE LA PANDEMIA CRECIERON LOS DELITOS CIBERNÉTICOS: BLANCAS
Pese a los avances como la aprobación de la “Ley Olimpia” para sancionar la violencia digital, aún hay entidades en México que no cuentan con un marco normativo que proteja a los ciudadanos de los llamados ciberdelitos, lo cual significa una laguna enorme en plena era digital, y un mercado muy atractivo para los delincuentes, por eso es fundamental que la ciudadanía esté informada sobre los riesgos del uso de Internet y las redes sociales, los mecanismos de prevención que puede implementar, y sobre todo, que realice los reportes o denuncias.
Así lo manifestó Antonio Blancas, encargado del área de Investigaciones de la Policía Cibernética del estado de Nuevo León, en el foro denominado “Mecanismos de prevención en ciberseguridad”, organizado por México Justo.org Asociación Civil. Señaló que los principales delitos y conductas antisociales en la red son el cyber scam (fraude); cyberbullyng; suplantación de identidad; acoso; sexting, sextorsión y grooming o acoso infantil.
El experto señaló que a raíz de la pandemia crecieron los delitos cibernéticos, especialmente los fraudes, aprovechando el auge de la venta en línea, o aquellos en que se simula ofrecer préstamos personales informales a través de redes sociales, pero para obtenerlos se piden a la persona realizar el depósito del primer pago, después de lo cual bloquean al usuario y eliminan las publicaciones.
Como mecanismo de prevención en páginas de venta, comentó que ‘la regla de oro’ es: “Si una oferta es demasiado buena para ser verdad, posiblemente no lo sea”. En páginas venta por Facebook, sugirió, además, buscar las reacciones (Me Enoja), referencias, comentarios, buscar en páginas de fraude o estafa, y una búsqueda reversa de imágenes, por ejemplo, en el buscador “Yandex”.
Para quienes desafortunadamente ya cayeron en este tipo de fraudes y realizaron algún pago o depósito; la sugerencia es buscar en Google “Banxico rastrear SPEI”, lo que permitirá ver el nombre completo del cuentahabiente a quien se realizó el depósito y hacer la denuncia.
Por otro lado, recomendó evitar el “oversharing” o sobre exposición en redes sociales, es decir, publicar datos precisos de ubicación; fotos íntimas, nuestras, de nuestro entorno o de menores, pues “es brindar información a alguien ajeno, y estás compartiendo suficiente información para ser víctima de extorsión en el futuro. Las publicaciones se convierten en un arma para quien te quiere hacer daño”, además de que se crea una “huella digital”, pues es información que quedará en la red.
Asimismo, habló de los riesgos a que se encuentran expuestos los menores en redes sociales, y refirió: “Si tu hijo es menor de 13 años, la recomendación es que no tenga redes sociales fuera del alcance familiar, pero no es recomendable prohibir el acceso a la tecnología. Más bien, es importante hablar con ellos, tener comunicación y saber en qué andan”.
En este sentido, como mecanismos de prevención planteó el uso de aplicaciones para acceso a menores como YouTube Kids y Messenger Kids, y habilitar el control parental en aplicaciones como Facebook, Google, Apple, TikTok, lo que permitirá monitorear quién les escribe y quiénes son sus contactos. Por otro lado, advirtió que dos de las aplicaciones más importantes de mensajería instantánea – WhatsApp y Telegram-, no cuentan con control parental.
En tanto, Ricardo Santana Ortega, analista operativo de la Policía Cibernética, quien también participó en el foro, señaló que esta unidad “realiza investigaciones de posibles hechos delictivos en internet a través de reportes y denuncias a la par de ciberpatrullajes, para detectar conductas atípicas canalizando a los agentes investigadores”, y parte de su labor es brindar “orientación a la ciudadanía sobre los delitos en los que se vean involucrados en la red”.
Por su parte, Tania Reyes, quien fue moderadora por parte de México Justo.org, subrayó que la implementación de medidas de seguridad digital se ha vuelto cada vez más necesaria, sobre todo en el último año, en un mundo donde hay tantos dispositivos conectados simultáneamente “y donde se percibe también la inseguridad sin necesidad de salir de casa, pues estamos expuestos a través de las redes”.

