ACUERDO TRUMP-AMLO: SACRIFICAR A POBRES PARA SALVAR A RICOS; CUMPLEAÑOS DE RICARDO MORENO BASTIDA
La frase
Desde luego queda el recurso legal, pero cuando hay una negligencia médica, ¿Quién te devuelve al ser amado?
ES PREGUNTA
PESAME: Vaya mi más sentido pésame a don Lorenzo Fernández, ex directivo del Deportivo Toluca y gran amigo, por el sentido deceso de su hijo Lorenzo Fernández Santoveña, ocurrido el sábado pasado.
Se trata de un joven a quien conocí desde muy pequeño y que seguía los pasos de su señor padre, producto de la cultura del esfuerzo.
En corto tiempo fue un emprendedor eficaz, ya que le dio vida a un buen restaurante La Esquina Gaucha, ubicado en Santa Elena, San Mateo Atenco. El los últimos tiempos, se desarrolló en Aceros de Toluca.
Sus restos fueron velados por sus familiares y amigos en la capilla ardiente de Funerales López de Las Torres, en donde fueron cremados y finalmente depositados. Descanse en paz y que su familia encuentre pronto cristiana resignación.
EL DETALLE: El viernes por la mañana en un desayuno celebrado en restaurante Santa Mónica de Vialidad Pacífico, el Ayuntamiento en pleno, incluidos directores, festejaron a Ricardo Moreno Bastida, el Secretario del Ayuntamiento de Toluca, por su 50 aniversario de edad (el cumpleaños fue el día 2).
Originario de El Oro y egresado de la UAEM, donde estudió la carrera de licenciado en Derecho, pasó el mejor cumpleaños de su vida y de paso dio un mentís a quienes predijeron que no se iba a llevar bien con el alcalde Juan Rodolfo Sánchez Gómez.
Moreno Bastida, ex dirigente del PRD tiene estudios en maestría en la Universidad Panamericana y es especialista en Derecho Constitucional por la Universidad de Salamanca, España, es un político al que si le gira el “chicharito” y eso ha hecho que se lleve bien con el Ayuntamiento en pleno, al grado de que del panismo fueron todas las diversas corrientes, nadie le hizo el híjole.
Es un político sensible, de visión para el ámbito público, ha sabido hacer amigos, tanto en el Ayuntamiento de Toluca, como en el Club Toluca, a donde no acudió este viernes, aunque no se perdió su caminata de rigor.
El lugar del festejo fue el más cercano a su casa de Cacalomacán. Pasteles y gelatinas, fue lo que más llevaron sus amigos, así como otros obsequios. De lo que no me di cuenta fue si llegó en auto o bien en motocicleta de la cual es amante, al igual que en sus tiempos el licenciado y ex gobernador Ignacio Pichardo Pagaza.
Su militancia en partidos de izquierda, PRD primero y ahora Morena, no sin antes haber pasado por el llamado Movimiento al Socialismo MAS en nuestra ciudad, no le impiden su gusto por la buena comida ni tampoco por un deporte calificado como fifí, el golf, del que es asiduo practicante.
Trabajó en un primer paso en la política, como asesor de Higinio Martínez Miranda, alguna vez candidato a gobernador por el PRD y ahora militante morenista, prácticamente el hombre fuerte en Texcoco. De ahí fue adquiriendo experiencia política, hasta ser representante de Morena en el IEEM.
Es Ricardo Moreno Bastida, secretario del Ayuntamiento de Toluca.
Acuerdo Trump-AMLO: Sacrificar a Pobres para Salvar a Ricos
Irónicamente, el acuerdo al que fue obligado a firmar el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, por parte de su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump,sacrifica a los pobres de México y de Centroamérica, especialmente a los productores del campo, y deja a salvo los intereses de los ricos, de los poderosos, de las trasnacionales instaladas en territorio mexicano, con lo cual echa por tierra su slogan de “por el bien de todos, primero los pobres”.
Aquí se podría colegir que cae más pronto un hablador político que un cojo de verdad. Y es que en estos tiempos ya no se puede tener el verbo fácil que acerque a las mayorías, ya que con una simple acción, se pueden alejar.
Las medidas neoliberales que tanto odia Andrés Manuel López Obrador desde su arribo a la Presidencia de México, son las mismas que le impuso Donald Trump y que no sólo tuvo que aceptar sin chistar, sino que además festejó como el gran triunfo por la defensa de la dignidad de nuestra patria, a sabiendas de que de que es el inicio de una etapa de sumisión ante el imperio.
El tiempo, sin duda alguna pone a cada quien en su lugar. No se trata de tener animadversión a alguien, simplemente por sus actos los conoceréis.
La realidad mexicana actual nos dibuja que la diferencia entre Carlos Salinas de Gortari, a quien AMLO maldice cada mañana como el “padre del neoliberalismo pernicioso”, es que el primero instaló a México como socio comercial de Estados Unidos y Canadá, en tanto que el segundo está poniendo al país como vasallo del imperialismo, del conservadurismo y del neoliberalismo más rancio encarnado en la figura de Donald Trump.
Y bastaron una serie de twitazos para que Trump impusiera su ley, que sólo le favorece a él, electoralmente hablando y de paso a los ricos de su país y a los del nuestro.
En cuanto el imperio del norte dio el manotazo en la mesa con amago de imponer aranceles progresivos a los productos mexicanos, se acabó la valentía del caudillo tabasqueño que es feliz gobernando desde el púlpito mañanero del Palacio Nacional y desde las plazas públicas pletóricas de ávidos seguidores que esperan la dádiva del dinero público.
En cuanto se vio acorralado por el locuaz presidente norteamericano, Andrés Manuel López Obrador comenzó a llamar a la unidad nacional por la que nunca ha trabajado y a la que siempre ha buscado destruir para hacerse del poder absoluto en México.
Esa es otra incongruencia política de perogrullo, si finalmente necesita de todos para crear la unidad, entonces por qué todas las mañanas se empecina en dividir a los unos de los otros, calificándolos como fifís y demás.
Ese fue precisamente el punto más débil que identificó Donald Trump en el México actual: un presidente López Obrador enfermo de poder que ha polarizado a la nación mexicana, donde los que tienen es porque son todos corruptos y enemigos de la patria, y los que no tienen son todos víctimas de los voraces neoliberales, incluso los delincuentes y criminales que lo son porque los ultraconservadores no les dejaron otro camino que el robo, el secuestro, el asesinato, la extorsión, el huachicol y el asalto a cualquier hora y en cualquier punto de la geografía nacional.
Y si hubo algún trabajo fino a nivel diplomacia por parte de Marcelo Ebrard Casaubón, esto fue poco reconocido por los especialistas y por los críticos políticos, tanto del país como del extranjero.
Para Donald Trump no fue difícil atacar de la manera drástica como lo hizo, a sabiendas de que había sido el propio presidente Andrés Manuel López Obrador, quien había minado la economía nacional al cancelar el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México, frenando todas las obras públicas en proceso, parar en seco la inversión gubernamental para destinarla a las dádivas de su clientela electoral, asignar de manera ilegal los nuevos proyectos gubernamentales y las compras de la administración pública, imponiendo proyectos sin sustento legal o ambiental, cancelando o amenazando a inversionistas nacionales y extranjeros para llevar a cabo contratos obtenidos con antelación; es decir, generando una desconfianza mundial hacia México.
Las calificadoras, no tardaron en enseñar sus nuevas calificaciones a México.
Las calificadoras financieras fueron lanzando varias advertencias de la pérdida de confianza a que se estaba llevando a México, pero fueron ignoradas y desacreditadas, hasta topar con la realidad de que Pemex, CFE, Nacional Financiera, Banobras y el propio gobierno federal perdieron toda viabilidad para realizar inversiones seguras y legales.
En medio de todo ese maremagnum, subió el precio de la energía eléctrica, no solamente para la industria y el comercio, sino también para el consumo hogareño, sin que nadie dijera nada por parte e la autoridad y menos de la empresa de clase mundial.
Pero Andrés Manuel López Obrador se mostraba feliz en su mañanera despotricando contra periodistas, empresarios, defensores de derechos humanos, funcionarios de los organismos autónomos, intelectuales, analistas políticos de adentro y de fuera del país, al grado de catalogarlos a todos como conspiradores neoliberales contra su gobiernode la cuarta transformación, para impedir que los pobres y los desposeídos sean felices por fin, sin estudiar ni trabajar.
¿Qué le irán a decir sus bien amados centroamericanos, a los que les abrió la puerta de par en par y a los que ahora tendrá que ponerles a la guardia nacional, en una cantidad de seis mil hombres, para impedir su ingreso a nuestro país, cuestión que por otro lado, debió ser no solamente en el actual régimen, sino desde hace varios, porque eso finalmente afecta a la economía nacional.
La gran pregunta es: ¿Puede calificarse a Marcelo Ebrard como el nuevo héroe nacional de las relaciones exteriores, o simplemente todo lo contrario?
Con un país dividido, empobrecido y con un futuro incierto, ahora el presidente Andrés Manuel López Obrador debe gobernar a un México reducido a refugio de ilegales, mercado incondicional para consumir productos norteamericanos y maquilador de las trasnacionales gringas. Ya lo festejó en Tijuana, ahora falta saber a quién va a culpar de todo este desastre en tanto sólo seis meses de desgobierno, y lo que falta. ¿no le parece a usted, estimado lector?

