ACUSA UNIÓN NACIONAL DE PADRES DE FAMILIA INDIFERENCIA DEL GOBIERNO FEDERAL EN TORNO A LA EDUCACIÓN

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La Unión Nacional de Padres de Familia hizo un llamado urgente a la participación social en la educación, al referir que “es tarea de todos” y no solo de funcionarios públicos y cuerpo docente, al tiempo que recordaron a la SEP la importancia del federalismo en las políticas públicas y pusieron sobre la mesa problemáticas surgidas tras la pandemia de COVID-19 y la urgencia de atenderlas, tales como la deserción escolar, la falta de convivencia en la comunidad educativa, el abandono en la infraestructura escolar y el desastre de la propuesta del nuevo modelo educativo, entre otras.

Tras la celebración de su 105 Congreso Nacional, titulado en esta edición: “Familia, camino hacia un mejor futuro de nuestra sociedad”, la organización hizo énfasis en los retos educativos que afronta nuestro país y subrayó que, ante ataques sistemáticos contra la familia, se necesitan liderazgos que busquen la unidad y el diálogo.

Con más de 250 asistentes, el congreso dio pie a la reflexión en torno a la situación actual de la educación en México y la vinculación en temas como el impacto de la salud después de la crisis que originó el COVID-19, el riesgo de la supresión de la libertad de expresión por parte de los legisladores federales y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Arturo Solís, dirigente nacional de la UNPF, en compañía de dirigentes estatales de la UNPF hicieron referencia al impacto económico que ha dejado la inflación en este 2022, el cambio cultural en temas como la digitalización y su influencia en las nuevas generaciones.

El congreso contó con la participación de especialistas como Patricia Ganem Alarcón, presidenta de Grupo Loga; la periodista Julieta Lujambio y el dirigente del Frente Nacional por la Familia, Rodrigo Iván Cortés.

Arturo Solís recordó el papel histórico de los padres de familia en la educación en México y cómo la actual administración federal no ha estado a la altura para resolver las problemáticas que provocó el COVID-19.

Asimismo, recordó que, en cuatro años de gobierno, se han tenido tres titulares de la Secretaria de Educación Pública, y diálogos intermitentes con la sociedad civil, preocupando ahora la falta de un diagnóstico de evaluación de alumnos y docentes, generando acciones confusas en donde no se ve una coordinación y sí un interés ideológico.

Por otro lado, se expusieron los principales resultados que arrojó una encuesta realizada por Suma por la Educación en 6 regiones del país (Tijuana, Monterrey Guadalajara, Querétaro, Tuxtla y Ciudad de México), en la que se levantaron 100 encuestas en cada una estas regiones a padres de familia y a maestros

53% de los maestros sí ha escuchado hablar del nuevo marco curricular 2022.

Lo más mencionado o conocido del nuevo marco curricular es que desparecerán materias, grados escolares, calificaciones y libros de texto.

El 37% de los maestros opina que el nuevo marco curricular 2022 es peor que el actual, mientras que el 26% dice que es mejor, un 28% igual y un 9% no sabe.

Sin embargo, ante pregunta expresa, la mitad de los maestros (50%) está en desacuerdo con el nuevo marco curricular 2022 ya sea por una falta de conocimiento para las siguientes etapas educativas, por su inviabilidad o dificultad para implementarse, y principalmente porque no tienen los conocimientos o no es el momento adecuado para incursionar en un nuevo modelo.

Por su parte el 34% de los padres de familia opina que el nuevo marco curricular 2022 es peor que el actual, el 18% dice que es mejor, un 37% igual y un 11% no sabe.

Sin embargo, ante pregunta expresa, el 53% dijo estar en desacuerdo con él, un 38% de acuerdo, mientras que un 9% no sabe.

Las principales razones para estar en desacuerdo están relacionadas con que no van a aprender, que no es adecuado para su desarrollo y que no es el momento. Por su parte las razones para estar de acuerdo es nuevamente optimismo y percepción positiva ante el cambio.

Tanto maestros como padres de familia coinciden en que el nuevo marco curricular 2022 es más una ideología que una reforma educativa (63% y 62% respectivamente).  De igual manera que es más un pacto político que una verdadera reforma educativa (62% y 60%).

De manera general los padres están menos de acuerdo en que es efectivo para garantizar el desarrollo educativo de sus hijos o que tengan los conocimientos necesarios para ir a la universidad o tener un trabajo digno, así mismo adecuado dada la situación educativa o el nivel educativo de sus hijos actual.

Por último, se planteó que solo mediante nuevos liderazgos se podrá lograr un diálogo sano y responsable además de buscar una verdadera unidad nacional que acabe con las terribles separaciones que provoca la polarización.