Antigüedad
Premio al mejor robot de la villa,
obrera dilecta sin concesiones
ni atavíos, mejor dirigente de flojos
sin inconsistencias en el registro,
el empleado del mes todos los meses.
Soy ese homo faber que anticipé
hace siglos cuando miraba la luz
fuera de la caverna, ilusa, torpe
demente que pensó que el trabajo
era algo más que rutina, construir,
edificar la vida en obras, trascendencia.
Una vez tuve un sueño, desear el
fruto de la capacidad, moneda
honrada, cultivar la tierra intelectual,
producir las hojas de una nueva ciencia,
la vida ganada por la misma, carente,
soterrada empleada de oficina.
