Bajas de sueldo y sin aguinaldo, desde Subdirectores a presidente, la promesa
La de COVID-19 es una crisis transitoria, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, al anunciar en solitario, en Palacio Nacional que bajará sueldos de altos funcionarios, eliminará aguinaldos de subdirector hasta presidente, reducirá gastos de publicidad, partida de viáticos y gastos de operación, a la IP le prometió devolver, lo más rápido posible, el IVA como lo solicitaron y como se hace por ley, en las declaraciones anuales cuando hay saldo a favor, de las cuales no dijo nada y tampoco del pago puntual de impuestos.
Esta vez, el presidente López Obrador, me recordó el gran libro de René Avilés Fabila, El gran solitario de Palacio, en donde expone a un sistema político putrefacto. Hoy, López Obrador fue solitario, porque no asistió ni su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, ni tampoco ninguno de los funcionarios que le acompañar a gobernador.
López Obrador habló de ese gobierno putrefacto y del cambio de medidas con un simbolismo, “hoy es el gobierno el que se está apretando el cinturón.
En 54 minutos resumió los 100 días de su segundo año de gobierno y presentó su programa de emergencia económica para enfrentar la pandemia del coronavirus que ha dejado 79 muertos y mil 890 casos positivos y sin duda, se ha convertido en un desafío crucial para su mandato.
«De manera específica informo que he hecho una consulta y hay un consenso: se bajarán los sueldos de altos funcionarios públicos y se eliminarán los aguinaldos, desde el cargo de subdirectores, hasta el Presidente de la República».
Y agregó: «También disponemos de recursos porque se intensificará la enajenación de bienes mal habidos a la delincuencia común y a la delincuencia de cuello blanco».
A pesar de la intensificación de una de sus principales políticas, la denominada “austeridad republicana”, AMLO destacó que “no habrá despido de trabajadores al servicio del estado en ningún nivel”, pero sí se les demandará «más eficiencia, entrega, espíritu de servicio y honestidad total”. Lo cual está por verse.
En lo que se percibió como un ligero cambio de retórica y con el rostro más adusto que de costumbre, López Obrador fue enfático al señalar que a pesar de la depreciación del peso frente al dólar su gobierno hará “hasta lo imposible” para no aumentar la deuda pública”.

