BIOGRAFÍA PARA MEMORIZAR

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Sea a través del libro de Manuel García Garófalo Mesa, titulado Vida de José María Heredia en México, publicado por primera vez en el año de 1949, en conmemoración del centenario del fallecimiento del prócer cubano. Ello lleva a leer con entusiasmo y cariño textos en que participa el periodista y cronista toluqueño: Inocente Peñaloza García, el trabajo de recopilación e introducción de 15 números de Miscelánea y, la compilación titulada José María Heredia / Poesías. Los dos autores son obligada tarea de estudio para comprender los avatares de José María Heredia en andanzas mexicanas y mexiquenses. En Introducción a Miscelánea Peñaloza escribe: Sus primeras experiencias al volver a México se redujeron a ocupar puestos burocráticos de segunda categoría y publicar poemas, ensayos, discursos y traducciones en varios periódicos, después fue nombrado juez de primera instancia y fiscal gracias a su buena relación con los gobernadores del Estado de México: Melchor Múzquiz y Lorenzo de Zavala. Los nombres en la política en la vida de Heredia no serían menores en la historia mexicana: Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero y Antonio López de Santa Anna a nivel nacional. 

Así como don Valentín Gómez Farías, Padre de la Reforma y de José María Luis Mora el ideólogo de la Constitución del Estado de México en su fundación. Así como esta relación que señala el cronista Peñaloza con gobernadores del ahora poderoso estado mexiquense, denotan que Heredia no era un desconocido para la clase política que lo mismo podía ser de aquellos conservadores que fueron juntando su odio contra el poeta cubano, que por aquellos que desde el liberalismo no supieron protegerlo de la orfandad social y política en sus últimos años que vivió fuera de Toluca en ciudad de México. Son las palabras de Peñaloza las que dan un espejo sencillo, pero que nos dicen del paso veloz de Heredia porque la vida le daría poco tiempo, escribe: Para editar El Iris, que fue la primera revista literaria de la época independiente, aparecida en 1826, Heredia colaboró con los italianos Florencia Galli y Claudio Linati, refugiados políticos como él

Después de varios meses, la sociedad se disolvió y Heredia hizo el intento de editar otra revista, El Argos, del cual sólo alcanzó a publicar el prospecto. Ese fue su paso por ciudad de México, sin embargo, ha de ser tierra mexiquense donde alcance sus mejores logros en periodismo que incluye periódicos y revistas, cita Peñaloza: A partir de 1827, el poeta desplazó su campo de actividad al Estado de México, como colaborador de Lorenzo Zavala. Ayudó en la instalación de la primera imprenta, que estuvo a cargo de Juan Matute, y en la planeación del primer periódico oficial, La Oliva de la Paz, en Tlalpan, capital provisional del Estado. Fue nombrado magistrado de la Audiencia del Estado de México y, posteriormente, diputado a la IV Legislatura (1833) y director del Instituto Literario de Toluca (1834-1835). Durante su rectorado institutense, Heredia editó unos apuntes de Historia Universal para un curso de esta materia que él mismo impartía. Son años de gloria, de gloria y sufrimiento, pues su carrera de juez está siempre llena de la envidia de aquellos que saben de su sabiduría jurídica. No me extrañaría que mucho de esa envidia tuviera que ver con su actitud recta y juiciosa sobre los asuntos que tenía que tratar. Es seguro que la deshonestidad de aquellos que tuvieron relación le llevó a enfrentar lo que parecía envidia y era sólo y simplemente que se enfrentaba a corruptos acostumbrados a llevarse la mejor parte del animal de caza. 

Los honestos en la vida del hombre siempre encuentran a aquellos que les odian por ser lo bueno de la humanidad. Tan simple que es corromperse y vivir a sus anchas, aunque el espíritu sea una fosa de basura y resquemor contra la humanidad. Padre de las letras toluqueñas, hizo su transcurso por el mundo jurídico y la educación; pero, los pasos sólidos, los hace en el mundo de las letras dice Peñaloza: También en Toluca, por encargo del gobernador Melchor Muzquiz, trabajó como redactor de dos periódicos oficiales: El Conservador y El Fanal (1831-1832). Huellas deja el hombre en todo aquello que escribe y… publica. Heredia fue en Toluca la mejor muestra de lo que es un escritor, que escribe y publica. Su ejemplo a más de 200 años de su nacimiento nos deja la tarea de seguir sus huellas paso a paso, sin carreras, pero si persistente en no olvidar su trabajo creativo y laborioso. 

Leer a Peñaloza es ir detrás de lo que hizo el cubano, que termina siendo mexicano con todas las de la ley. Ley que viene de la vida y no de otra cosa que firme un decreto. Sobre la revista que le da más fama, dice el cronista: La Miscelánea / Antes de abandonar Tlalpan, en septiembre de 1829, Heredia comenzó a publicar Miscelánea, que en su primera época llega hasta junio de 1830. Al trasladarse a los poderes de Toluca, y en cuanto Heredia puso en orden sus asuntos personales, Miscelánea reapareció en junio de 1831 y siguió publicándose sin interrupción hasta junio de 1832. La colección completa de la revista, primera de su tipo en el Estado de México, consta de 21 números mensuales, 8 de ellos correspondientes a la primera época, la de Tlalpan, y 12 la segunda, la de Toluca. En ambas épocas, el impresor fue Juana Matute, responsable de la Imprenta del Gobierno del Estado de México.   

Primera revista de ese tipo en el Estado de México. Dos apasionados se encontraron en esos años de la década de los treinta: el amante de la imprenta Juan Matute, siguiendo los pasos de Johan Gutenberg y, el literato y editor José María Heredia. Parece un hecho intrascendente tal pareja de creadores, pero para quien escribe y publica, encontrar a un impresor y diseñador o a un escritor que tiene la imaginación para crear escenas: pero que le hace falta quien le vista de la mejor manera pues bien se sabe que la forma es fondo. Tarea, que me hace recordar que en para el poeta y laborioso colaborador de la editorial Fondo de Cultura Económica (FCE) Alí Chumacero sabio lector iberoamericano: quien por varias décadas ayudó a mejorar, corrigiendo y poniendo sus ojos en el libro único que debe salir sin fe de erratas, de ser posible; en las correcciones de cientos de libros queda toda área de la cultura humana, al difundir a la mejor editorial del sector público de México en el siglo XX. 

Comparar épocas en la historia humana es permitir ver lo bueno que se encuentra en el pasado, se vive en el presente y se vislumbra para mejorar el progreso de las artes en el futuro. Revisar el pasado e imaginar cuando llega el poeta cubano a Toluca, ahí va el poeta, dicen los pobladores del centro de la ciudad, se han acostumbrado a señalarlo con especial atención los que han de verle por 11 años en estas tierras del altiplano mexicano. Para Peñaloza el trabajo de periodista no es cosa poca, el cronista es un personaje toluqueño que hizo de su profesión de reportero, articulista y diagramador de periódicos mucho del tiempo de vida que tuvo, por eso es nuestro orgullo, pues fue maestro de generaciones en las últimas décadas del siglo XX y de estas dos décadas pasadas. Cronista de la Universidad Autónoma del estado de México deja en lo que fue su primera célula como Instituto Literario de Toluca, el estudio de su historia en la educación y sus personajes más señeros. 

Escribe: Periodismo Innovador / Miscelánea es una revista de pequeño formato (0.090 x 0.149) que en sus primeros dos números apareció con 40 páginas y a partir del tercer número con 32. En nota alusiva, Heredia explica que esto obedece a no haber podido colocar el número de suscripciones que esperaba. En cuanto al propósito del periódico, en la Introducción del número 1 puede leerse lo siguiente: “Al empezar la publicación de Miscelánea, conoce su editor las dificultades y peligros de una empresa que no osa esperar provecho ni gloria. Sólo el deseo de dar a la República un periódico literario”. Eran los primeros años y pensaba en el país. De 1931 en adelante por cinco o seis años ha de pensar en Toluca y el extenso territorio que es la entidad. Libraba una batalla contra la incultura y la falta de educación. Libraba su propia batalla contra el demonio de la creación.