Bolero
Acompáñese a cuatro cuartos en círculo
Un hombre solo como la fría noche
deambula una calle triste y sorda,
guitarra en mano dirige sus pasos
hasta un solo balcón abandonado
– Querías que cantara una canción,
capullito tierno de tus dolores.
De los tuyos único remedio,
tú nunca desataste mis pasiones,
menos el despertar de mi caricia
al susurro de tu nombre y sonrisa.
Por eso vengo a cumplirte un deseo,
contarte que soy del amor un preso.
A compartir contigo sentimiento
más grande, sublime encantamiento.
Me veo enamorado igual a un idiota
de la criatura virgen más hermosa.
– ¿–Cómo, que esperándome te has muerto?
Donde la tristeza hizo tanta burla
te surgieron pájaros de colores
que tomaron tu vida llevándola
a un cielo donde tú no me redimes
y la esperanza que me diste muere,
matando tu impaciencia, no tu amor.
– Ya no me quieras, toma esta canción.

