BOTÓN, DE MÁQUINA, DE CAMISA Y DE FLOR
Pura duda
Pura duda cuando la esperanza
Empezaba a ponerse de moda
Y ya nadie arranca hojas
De sus cuadernos
Dicen que se pondrán escasos
Y los lapiceros cada vez son más caros
Los calamares ya no se dejan quitar sus tintas
Y en el barrio las putas están en huelga
Y han prometido publicar los videos del alcalde
Y como dice la canción
Acá en la tierra todo igual y siguen gritando gol
Lo alucinante es que tú, la famosa tú,
A falta de máscaras,
Dicen que ya se enteraron que quién eres
Y elevo una plegaria y entierro otra
Deseando que la locura te tome
Porque es lo único que te puede salvar
Porque mi decepción es grande y se eleva como
Un globo aerostático
Ya no respondes ni contestas
Y vives pegada a la espera de milagros que no pueden
Ser milagros,
Y yo aquí,
Como en un velorio simbólico,
Como dirían los filósofos de la cantina
Acabas de morir
Y ya fría
Lo que sale de ti es un lamento
Desnudo que no provoca a nadie.
Y sí. Ocurrió, de la tarde a la noche, en un santiamén,
Descubrí que te volviste en alguien a quien no puedo admirar
Ni un granito de arena en un mundo microscópico.
Da pena.
Pero te encantará, hasta el tuétano,
Enterarte que acabo de activar el
Adiós,
Como quien aprieta un botón irreversible
De una camisa de la que te encargaste de romperla.
Por eso, para ti, y tu felicidad incomprensible,
Todos los adioses.

