CANCIÓN DE CUNA PARA UNA MUJER
La sangre agarra velocidad cuando hablas
Como en una sinfonía sin batuta
Y tu voz afinada como en los
Últimos días de la torre de babel
Invita al abrazzo, con doble zeta
Al sombrero
A la lágrima impermeable
A tu actriz de bolsillo y a la gigante
Y explotas a cada paso como en una cuerda floja sin fin
Y ahí vas
Con tus maletas que caminan a tu lado como mascotas
Con tus teorías frescas con puño y falda en alto, y es que
Recordarte es una travesía simple como quien pasa de nuevo la película
Mientras te pones el celuloide como gargantilla
Porque parece que todo lo inventas
Y poetizas tu piel de musa
Mientras el poeta te desea como un niño a su pastel favorito
Extrañando un futuro en silencio
Como quien apaga y prende el sol con un botón,
Acaso tu nariz
Como joya de la corona
Y yo aquí, versándote
Con la paz más potente
Y aguardando por ese abrazo
Que intuyo será
Como una alianza
De camaradas
De locos disfrazados de cuerdos sin lentes oscuros
No vaya ser que nos encierren
Porque hacemos que la magia,
No sólo sea cuestión de magos,
Porque tú eres mía,
No por mía,
Sino, si no, por la poesía compartida.
Duérmase mi niña,
Que mañana le toca ser mujer
O nube roja para que llueva sangre
Tu sangre perfumada sin dolor.

