CASAS ANTIGUAS DE TOLUCA, TESTIGOS MUDOS DE NUESTRA HISTORIA: ÚRSULA COTERO

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“Conservar o estudiar los antiguos nombres de las ciudades es rescatar el patrimonio físico y moral de una ciudad, porque hay altos valores. Nosotros llamamos a las calles con lo más importante para nosotros; entonces las distintas etapas de Toluca y los planos, nos arrojan esta información, y tenemos estos testigos mudos de nuestra historia”.

De esta manera destacó Úrsula Cotero García la importancia de las antiguas casas y su estudio, citando a Margarita García Luna, quien fuera cronista de Toluca y quien dedicó uno de sus 43 libros a este tema, que le apasionaba.

Hija de Margarita García Luna, Úrsula Cotero la describió como una “apasionada por la historia y como ser humano, muy generosa”, durante la exquisita conversación en el espacio Chucho Izquierdo presenta “Entre Tolucos”, que este martes se dedicó al tema “Antología y Casas Antiguas de Toluca”. Este se transmitió desde el Museo “Felipe Santiago Gutiérrez”, del que Cotero García es directora. Ubicado en la Calle de Bravo, junto con los museos Luis Nishizawa y José María Velasco, este espacio forma parte de un importante “corredor cultural” en la capital mexiquense.

La conversación con Jesús Izquierdo “Entre Tolucos” incluyó un recorrido por el museo que en 8 salas contiene la obra de Felipe Santiago, un artista visionario que fue el primero en México en realizar un desnudo académico, lo que le valió ser acusado de atentar contra la moral, y una enemistad con  el pensador liberal Ignacio Manuel Altamirano.

Pero fue también Felipe Santiago quien por primera vez en sus retratos incluyó a indígenas, sentando así las bases de una escuela que después siguieron José Clemente Orozco y Diego Rivera, entre otros pintores en nuestro país.

Después de este recorrido por el citado museo, la conversación pasó a la obra de Margarita García Luna, quien fue cronista de Toluca y dedicó su trabajo de investigadora a la “microhistoria”, en su preocupación por “desarrollar un amor y una querencia por lo propio, por lo cercano”.

La conversación se centró tan solo en dos de sus 43 obras. La primera, Una ciudad y dos causas sociales a través del tiempo. Antología de textos históricosuna obra que se publicó tras su muerte en 2014.

En palabras de Úrsula Cotero: “Reúne 40 años de trabajo, es una antología de textos históricos que ocuparon su interés. Está dividido en dos grandes apartados, uno es de los movimientos sociales en el porfiriato, huelgas de mineros, huelgas de obreros. A ella le interesó mucho esta mirada socialista en el devenir de Toluca”.

La otra vertiente es “el rescate histórico de Toluca desde fines de siglo XVII hasta 1955, y es muy nostálgico este apartado, porque es la suma de sus artículos periodísticos en El Sol de Toluca, en el cual escribió 15 años. Lamentablemente ella ya no conoció este material publicado pero habría sido muy satisfactorio para ella, pues parece que estaba trabajando en este libro ya como su última misión, tenía un especial interés en que saliera y por eso tenemos un especial interés en compartirlo”.

Destacó que sus artículos contienen apartados “muy enriquecedores” históricamente, porque no hay mucha información al respecto, se metió a fuentes muy desconocidas, de hecho”.

A través de fragmentos de artículos como Toluca y sus pobladores al finalizar el siglo XVIIIToluca en 1830Toluca en 1850 y Las casas porfiristas toluqueñas y la armonía arquitectónica, da detallada cuenta de la transformación de aquel pueblo hasta insalubre y sin alumbrado público de finales del siglo XVII, hasta convertirse en la capital mexiquense, en Toluca la Bella. El libro acompaña los textos con ilustraciones, planos y mapas que permiten prácticamente transportarse a cada episodio de la historia.

La otra obra de Margarita García Luna que se comentó, Las casas antiguas de la ciudadcontiene la investigación realizada a lo largo de 9 años; implicó un acercamiento a las familias que fueron propietarias de 23 casas de Toluca y encantados compartieron a la historiadora relatos, fotografías y documentos familiares muy íntimos.

Entre los inmuebles que investigó se encuentra por ejemplo la casa de Tlaxpana o la Casa del Diezmo, de la época de la Colonial; con 300 años, la más antigua de la ciudad, ubicada en la esquina de las calles Morelos y Aquiles Serdán, hoy está ocupada por la Biblioteca Pedagógica.

Otras de ellas, el Portal de Riscos, de la época Virreynal, la cual destaca por ser una de las más grandes con 2 mil metros de construcción, se ubicó atrás de lo que hoy es el Teatro Morelos, ya no existe, pero en su momento “era la casa que sin duda más señoría tuvo en Toluca, pues se consideró la más digna para recibir a Maximiliano de Habsburgo y Carlota; ahí pernoctaron el 25 octubre de 1864”, destacó Úrsula Cotero.

También se habló de otros destacados inmuebles antiguos como la Casa de las Diligencias, la casa de Germán Roth Durán, y la de Don Epigmenio Velázquez, entre otras que aún embellecen la calle de Villada, mismas que pueden conocerse a través de la investigación de Margarita García Luna y a las que tuvimos un emotivo vistazo “Entre Tolucos”.