Ciberseguridad para damnificados por el Huracán Otis
El huracán Otis ha dejado una marca indeleble en Acapulco, afectando prácticamente todas las viviendas en este pintoresco puerto mexicano, ya que, con su llegada, Otis dejó una estela de destrucción. Se reportaron daños en un asombroso número de 220,035 casas, lo que representa casi la totalidad de las viviendas registradas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2020, es decir, alrededor del 98% de ellas sufrieron algún nivel de afectación.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha enfrentado críticas en relación a la entrega de ayuda a los damnificados en Acapulco, Guerrero, tras el paso del Huracán Otis, con la delegación exclusiva a las Fuerzas Armadas inicialmente, con el objeto de dirigir los apoyos recibidos para las personas damnificadas limitando la participación de otros actores, como organizaciones civiles y voluntarios, lo que puede darle usos de tipo político y electoral en detrimento de la situación de urgencia que experimentan las personas afectadas.
Como podemos ver, el nivel de devastación es catastrófico y en esta ocasión, Acapulco requiere de nuestro apoyo, por lo que, desde este espacio nos sumamos al llamado a la población a proporcionar apoyo económico y en especie a través de los centros autorizados, quiénes canalizarán la ayuda recibida a los damnificados y dependiendo de la organización, inclusive se podrán revisar los informes en materia de transparencia que se generen a través de su uso.
Lamentablemente, la rapiña y el saqueo no son los únicos riesgos que enfrenta la población afectada por el Huracán Otis, sino que, dada la gran digitalización que se ha dado a partir de la pandemia y el grado de penetración a servicios de internet derivado del uso generalizado de los teléfonos inteligentes que no distinguen de clases o condiciones sociales y que dan lugar a afectaciones materiales y físicas que surgen del mal uso de los datos personales, y que revictimizan a la población en el entorno digital al evitarles la posibilidad de recibir ayuda efectiva, e inclusive trasladándose hacia terceras personas que pretenden ayudar, ya que, desvía los apoyos a través de cuentas falsas que generan la expectativa de ayuda, o inclusive hacen presa a amistades y familiares de estafas y extorsiones
Por ello, aunque no parece significativo dados los niveles de medición que se tienen en materia de ciberseguridad derivados de la alta incidencia y la falta de denuncia, con motivo de la emergencia resulta importantes que quienes podamos apoyar de manera directa o indirecta, tomemos medidas en materia de ciberseguridad a fin de apoyar a personas afectadas y a quienes estén colaborando con diversos apoyos.
En principio, considerando que las redes sociales se han vuelto un medio de vinculación y comunicación de gran poder, resulta importante identificar la información autorizada, ya sea por los actores relevantes o personas de confianza, por ello, uno de los principales aspectos a considerar con motivo de la emergencia es el de únicamente compartir información de calidad y privilegiar aquella información que permita llegar los apoyos, ya que, si bien siempre surgen inconformidades y quejas en torno a la actuación del gobierno, es importante recordar que la información oportuna puede salvar vidas y, la transmisión de noticias falsas puede volver más crítica la situación.
Ahora, en lo que respecta a los mecanismos de protección de datos personales, resulta importante recordar que para autoridades y voluntarios, uno de los mejores apoyos que se pueden brindar es el de permitir a las personas damnificadas que puedan acudir con familiares y amistades que les puedan apoyar, para lo cual requieren de conectividad, uso de dispositivos e internet, los cuales son susceptibles de un mal manejo.
En ese sentido, en el caso de personas damnificadas que hubieran requerido utilizar un dispositivo de otra persona deberán tener especial cuidado de corroborar que sus cuentas de redes sociales y de comunicación no puedan ser robadas, para ello, en caso de utilizar el dispositivo de otra persona o el acceso por cuenta de ella, resulta prioritario que se señalen los medios de comunicación a los cuáles deberán comunicarse los familiares y amigos, y, sólo por excepción y de manera limitada hacerlo por conducto de terceras personas.
En caso de que se utilicen cuentas a través de dispositivos de otras personas, deberá tenerse especial cuidado que las contraseñas que se ingresen se realicen únicamente por conducto de la persona titular, y que, una vez que se haya establecido la comunicación, procurar que se cierren las sesiones y de preferencia, borrar cualquier dato que se hubiera establecido en el dispositivo.
En cualquiera de los dos casos, resulta importante que las personas hagan del conocimiento de manera privada, alguna frase o dato que permita corroborar que se trata de ello, a fin de evitar que, con motivo de las comunicaciones registradas o, de los datos que se conserven por parte de la persona que brindó auxilio, se pueda dar mal uso para generar fraudes o extorsiones.
Adicionalmente, en caso de tener la necesidad de acceder a una red de wi fi, aún ésta no parezca sospechosa, deberá hacerse de manera previa una prueba de comunicación a fin de verificar que no solamente constituye un medio para suplantar identidad o robar datos, sino que efectivamente se trata de una red que permita la comunicación. En caso de que se trate del uso de datos financieros se deberá tener especial cuidado de que, preferentemente se realice por dispositivos propios y redes seguras a fin de evitar el robo de información y dinero, por ello, deberá buscarse que el acceso a datos financieros se de únicamente a través de los medios y canales proporcionados por la institución bancaria.
En cualquiera de los casos, como medida de seguridad posterior, resulta importante que, en cuanto se pueda acceder de manera controlada a redes sociales y servicios de comunicación, se realice inmediatamente el cambio de contraseñas y se vuelva a establecer contacto con las personas con las que se haya tenido comunicación.
En el caso de las amistades y los familiares que reciban solicitudes por parte de personas afectadas o damnificadas, resulta importante que, a pesar de la situación de emergencia logren pruebas de vida, es decir, de que establezcan una comunicación previo a corroborar que se trata de la persona con la que se trata y que, en caso de que se requiera dinero, se cercioren que la cuenta a la cual se realiza la transferencia esté a nombre de la persona afectada, o en su defecto, quien les contacte les indique la razón por la cual la transferencia se tiene que hacer en dicha cuenta, ya que, estas situaciones de emergencia se vuelven la ocasión perfecta para que cibercriminales exploten la necesidad de las personas.
Mismas medidas que deben tomarse en torno a los centros autorizados de apoyo, por lo cual, resultaría deseable que en redes, medios de comunicación y gobierno, se concentren los datos de personas e instituciones de confianza que, en su carácter voluntario estén coadyuvando para atender la emergencia, lo mismo, en su caso, resultará aplicable cuando los esfuerzos superen el desastre y se enfoquen en la reconstrucción, que como expuse, es crítica. Todos podemos apoyar a nuestras hermanas y hermanos de Guerrero. Hasta la próxima.

