CONFLICTO PALESTINA-ISRAEL
El pasado 7 de octubre comenzó una escalada de violencia con el lanzamiento de cohetes por Hamás contra Israel y con una operación sin precedentes de sus combatientes contra el sur de Israel. Por su parte, Israel respondió bombardeando cientos de objetivos en la franja de Gaza. Amnistía Internacional ha recordado que atacar deliberadamente a civiles, llevar a cabo ataques desproporcionados y ataques indiscriminados que causan la muerte o hieren a civiles son crímenes de guerra.
El caso de Israel encierra una triste paradoja. Por un lado, el Estado de Israel existe porque una resolución de Naciones Unidas le concede el derecho de existir. Es el primer Estado moderno creado de esta manera. Por el otro, el Estado de Israel no deja de vulnerar sistemáticamente todas y cada una de las resoluciones de esa misma organización que le dio la vida y que le reconoció la legitimidad de su existencia.
Israel representa a un pueblo que sufrió en carne propia unos crímenes atroces. Años después es responsable de vulneraciones constantes del derecho internacional y de un sometimiento, represión y opresión constitutivos de crímenes de guerra contra otro pueblo marginado y repudiado: el palestino.
Existen desde una óptica histórica varias claves que a continuación presento:
· La creación del Estado de Israel y el problema demográfico
· Las Guerras de 1948 y 1967
· Jerusalén Este
· Los Acuerdos de Oslo y Camp David
· Gaza: Esta clave es de las más importantes ya que es la cárcel más grande del mundo “En Gaza, el 38% de la población vive en situación de pobreza. El 54% de los habitantes padecen inseguridad alimentaria y más del 75% son beneficiarios de ayuda. El 35% de las tierras agrícolas y el 85% de sus aguas de pesca son total o parcialmente inaccesibles. Más del 90% del agua del acuífero de Gaza no es potable. Y alrededor de un tercio de los artículos de la lista de medicamentos esenciales están agotados.”
· La política de demoliciones y destrucciones
· La política de asentamientos
· La impunidad: Esta clave es fundamental ante el conflicto “Israel solo ha cumplido totalmente el 0’5% de las resoluciones en materia de derechos humanos que se le han presentado” El apartheid de Israel sobre la población palestina es un crimen contra la humanidad. No tiene cabida en un mundo que defiende la igualdad. Para defender los DDHH debemos acabar con el régimen de apartheid”.
Si bien la comunidad internacional lleva tiempo dejando de lado los derechos humanos cuando se trata de abordar las décadas de lucha y sufrimiento del pueblo palestino. Los palestinos y palestinas que sufren la brutalidad de la represión de Israel reclaman desde hace más de dos décadas que se entienda el régimen israelí como apartheid. Con el tiempo, ha empezado a cobrar fuerza un reconocimiento internacional más amplio del trato que da Israel a la población palestina como apartheid.
Aun así, los gobiernos con responsabilidad y poder para hacer algo se niegan a tomar medidas significativas para obligar a Israel a rendir cuentas de sus actos. En su lugar, se esconden tras un proceso de paz moribundo a expensas de los derechos humanos y de la rendición de cuentas. Lamentablemente, la situación actual no muestra ningún avance hacia una solución justa sino el empeoramiento de los derechos humanos para la población palestina.
El estallido de una nueva guerra ha traído consigo respuestas a nivel internacional. Esto incluye reacciones provenientes de Estados Unidos, un aliado clave de Israel, así como de Irán, su principal adversario. Además, Arabia Saudí, con quien las relaciones de Israel se han fortalecido recientemente, también ha emitido una respuesta. Europa no se ha quedado atrás y también ha hecho público su posicionamiento.
Finalmente, entender que el conflicto entre Hamás e Israel es complejo y su dinámica está sujeta a múltiples factores, incluyendo la política internacional, la historia regional y las realidades en el terreno. Es imperativo que se busquen soluciones duraderas para evitar más pérdidas de vidas y estabilidad en la región.
