Courbet y Audomaro
La mañana juntó tristregris de principios de septiembre puso a Audomaro triste.
Se levantó e hizo ligero el diario ritual: mal hacer la cama, bañarse. Día perfecto para escribir.
¿Hace dos o tres días fue cuándo vio el documental de Gustavo Courbet autor del lienzo Estudio del Pintor, en el que el artista mata tres pájaros de un tiro: se pinta él pintando un paisaje onírico; del lado derecho están sus amigos: Charles Baudelaire, Proudhom, etc y a su lado izquierdo personajes populares representativos de su tiempo y espacio: una especie del reflejo de la sociedad?: Una bella dama desnuda se interpone y un infante candoroso mira el lienzo que COURBET termina en 1855 para la Exposición Universal de París en 1889 y se anota que once cuadros del pintor fueron seleccionados, excepto Estudio del Pintor lo que despertó la ira del artista. La inexplicable decisión del jurado que dictaminó –se dijo– fue el tamaño del óleo: 359 cm de alto por 598 de ancho.
Audomaro, mira y readmira el cuadro y conviene consigo mismo en hacer una novela como la magna obra de Courbet.
Y desde esa reflexión, así lo ha estado haciendo: El y su obra, sus íntimos pensares que se reflejan en lo escrito, anota lo que sucede en la Pandemia en una sociedad desigual que un gobierno antineoliberal va componiendo; los personajes que forman parte de sus afectos, la música que le gusta, familia, mujeres, etc.
Y hacerlo, libre, sin ataduras como vaya saliendo. Así como empezó con Rocktho y la música. Se levanta y enciende su aparato de sonido y la orquesta de Mantovani inunda su cuarto de estudio.
Pero Audomaro tiene que interrumpir su labor: malas noticias de la gente que quiere. Una querida sobrina se enfermó y la hermana tiene problemas de la vista.
En un programa mañanero hablaron sobre las familias muégano, tan unidas que al estar pegadas por afectos mutuos llegan a ser un sólido bloque contra las vicisitudes del vivir.
Y así fue hace mh… 40 años con él y su gente recuerda que parte del encanto se rompió con la muerte de la madre.
Regresa a su novela integral y vuelve a mirar por la ventana las secas plantitas verde amarelas… ¡chin! El tiempo es un dejabú donde lo vivido se repite, lo que ya pasó retorno, como decir: aquí no ha pasado nada, siempre lo mismo, igual será el año que entra… y así…
Hasta que por fin nos vayamos.
Cierto, como rueda de la fortuna, ora subes, ora bajas, ora ríes, ora lloras… por eso, que haga el amor quien pueda antes de decir adiós.
Audomaro –exponiéndose a contagiarse– hace más de diez cosas en el día: discute en el café, escribe, mira películas y sale mucho a la calle.
Principiante en computación y lo aledaño su artículo semanal lo lleva a un CYBER, pues esa caminata le sirve para hacer el necesario ejercicio que los médicos recomiendan.
Audo ya senecto, se da cuenta que si no se ejercita, los huesos y músculos le duelen, se atrofian y con su gorra de beisbolista a paso lento se dirige dos días a la semana a corregir los artículos que luego leerán veleidosos lectores.
Entonces Audomaro pensó en un cambalache con el Supremo Jefe –si existiera–: Llévame Señor Dios y déjalos aquí. Así nomás:
Señor, que sea un trueque, a mí ya me tocó vivir lo que me tocaba, no hagas que cambie la ley de nacer, vivir y morir en el vivir unos (as) mucho tiempo y otros (as) muy poco.
El desigual tiempo de vivir pone a reflexionar a Audo, igual que la riqueza: el inequitativo reparto, que hace que unos cuantos tengan un cucharon para sacar del océano de sopa y una mayoría ni siquiera un palillo.
Lo ideal; que todos posean, que todos coman, que simplemente por el hecho de nacer cada recién nacido (a) tenga un chequecito por $10000… así nomás.
Y Audomaro sigue mentalmente elucubrando: no es justa la vida… y es más: ¿existe la justicia? Las justicias humana y divina (si la hay) como que no son lo que dirían los romanos Dar a cada quien lo suyo. Y retorna a su trique beisbolero: A este mundo algunos llegan con dos strikes en contra y otros con tres bolas a favor.
Y Audo vuelve a Courbet ¿yo cómo empiezo mi novela matando tres pájaros de un tiro?
Y más confundido se sirve de desayuno medio vaso de vino español.
SALUD
Invitamos a nuestros lectores a que nos vean en miscelánea, en youtube, página de temática multicolor de quien esto escribe.

