DE JUAN MACCISE MACCISE, SU SEÑOR PADRE; DE SU TÍO CAMILO Y DE SU ACCIONAR, HABLA JUAN MACCISE NAIME

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De Juan Maccise Maccise, quien fue su padre, de su tío Camilo el Prepósito General de los Carmelitas Descalzos en el mundo, de él y su familia, hablé con el licenciado Juan Maccise Naime, entrevista que publiqué en mi libro Las historias de familia continúan, del año 2018.

¿Platíqueme de su papá?

Usted en vida creo que tuvo un mayor acercamiento, convivieron mucho entre ustedes, de niños fueron compañeros en la escuela Claret, hasta donde tengo entendido. (Efectivamente, fuimos compañeros junto con Alfonso Iracheta CenecortaFaustino Macedo DomínguezPedro Guerra PatjaneRaúl Orozco OlimónEmilio Montes de Oca GascaJosé Luis Olguín y varios compañeros más)

Realmente mi padre falleció cuando tenía un año. Nací el 14 de agosto de 1975 y él falleció el día 17 de febrero de 1977, no tenía mucha noción de la vida y lo que estaba aconteciendo.

Mi infancia transcurre con normalidad, siempre escuchando muy buenos comentarios de mi padre, cuando uno es niño o adolescente quizá no dimensiona el tamaño de las personas y cómo han trascendido a través del tiempo.

Voy creciendo, en la época de la prepa se empieza a sentir un poco la infancia de la figura paterna, no obstante tuve siempre el cobijo y la guía de mi abuelo materno y de mis tíos, tanto de mis tíos paternos como maternos, aunque por las mismas circunstancias, siempre fui una persona más allegada a mi familia materna.

Como le refería, en la época de la preparatoria uno empieza a tener inquietudes que van definiendo lo que más adelante uno va generando o va haciendo.

Empecé a dimensionar la figura de mi padre, adentrarme un poco más, a conocer de su trayectoria y me inició a causar cierta admiración; a la mejor era muy guerroso de pequeño y me decían, si hubieras conocido a tu papá.

Precisamente esa ausencia de la figura paterna, fue lo que me hizo ir conociendo un poco más de él.

Al ingresar al servicio público, tuve un mayor impacto al ir conociendo personas y actores que fueron sus amigos con los que él convivió, desde estudiante fue un hombre muy destacado, no solamente en el ámbito intelectual sino social.

Fue un hombre muy adelantado a su época, sin duda alguna, un hombre preocupado por lo social, que a pesar de no haber sido oriundo del municipio de Lerma donde era la cabecera donde él fue diputado, dejó una gran huella.

La gente lo recuerda con mucho cariño, incluso cuando estuve haciendo trabajo político en la campaña del actual gobernador Eruviel Avila, llegaba a los comisariados ejidales y los señores se acordaban perfectamente de él, me sentía halagado, porque me decían usted es igualito, nada más que su papá tenía el cabello un poco más largo y de bigote.

Eso realmente son cosas que alimentan el alma y a la vez obligan a uno a seguir manteniendo en alto un nombre que a la fecha es limpio, impecable, tengo ese reto.

Eso es lo que puedo decir de la figura de mi padre, un hombre del que me siento profundamente orgulloso.

Quiero seguir su ejemplo, creo que me heredó y lo traigo en las venas la vocación del servicio público, me entrego todos los días a ello y uno de los objetivos que tengo si no es que el principal, es dejar una huella como lo hizo.

No en una competencia, porque nunca estaré compitiendo con mi padre, pero sí quiero trascender como él y si en algún momento tengo hijos, que ellos puedan sentirse orgullosos de su padre.

Tengo esa visión de la vida en mi actuar como persona y como servidor público.

A medida que avanzó en su vida, se fue convenciendo de quién era su padre y supongo como lo dice, sigue su ejemplo, pero en su familia hay otros ejemplos.

El Padre Camilo. ¿Qué puede decir de él?

Que fue un líder universal y lo demostró increíblemente, siempre con una clara visión de lo que quería en su vida, según me cuentan, mi abuelo Yamil quiso que él estudiara medicina y un día platicando con mi tío Camilo, le dijo voy a ser médico  pero de almas, me voy a dedicar al ámbito religioso.

Usted ya conoce la historia, fue superior de los Carmelitas Descalzos por doce años, en dos periodos de seis años, es una persona que ha dejado huella en el mundo, son ejemplos que a uno lo inspiran.

Fue una persona con la que pude convivir muchísimo, era un gran consejero, un gran confidente y además una persona con toda la experiencia del mundo.

En los tiempos que venía, supongo que de vacaciones o a algo venía a México y a Toluca en especial, se metió más a fondo en su forma de ser.

Sí, desde luego. Lo buscaba mucho, principalmente sus dos últimos años de vida que obviamente ya estaba aquí en México y tenía más acercamiento con él. Un gran hombre.

Le pregunto algo que me llamó mucho la atención, porque coincidimos en eso, él escribió por lo menos seis libros de los que tengo conocimiento de Teología de la Liberación.

Así es, él fue uno de esos ideólogos junto con el brasileño Leonardo Boff, siempre fueron personas que tenían argumentos firmes para seguir esa corriente y ciertamente llegaron a ser no muy bien vistos por la curia romana.

Para mí era sensacional poderlo leer a él, a Boff, pero también a Don Helder Cámara, quien fue uno de los principales activistas de esa teología, a Ernesto Cardenal y a muchos más.

Era un padre liberal, siempre era un deleite platicar con él, porque no era una persona con prejuicios, no era una persona cerrada y de hecho, muchas de las cosas que él llegaba a manifestar, porque la iglesia se tenía que aperturar, tenían que romperse muchas reglas.

Seguramente a través del tiempo vamos a ir viendo que mi tío no estaba equivocado, estaba preocupado por la credibilidad que día con día ha ido perdiendo la iglesia católica.

Vemos cuántos escándalos hay, cuántos intereses de carácter económico, mi tío siempre fue un hombre, además sencillo, llegaba de Roma, no molestaba, tomaba su camión en la terminal y llegaba aquí a Toluca, como cualquier persona, una figura enorme y ejemplar.

Diría, era el deber ser de la iglesia.

Así es, el deber ser.

Supongo que esos dos ejemplos, aunque no lo haya conocido, más que un año a su papá, lo motivaron entre otras muchas cosas a ayudar a Leopoldo Flores, platíqueme cómo fue eso.

El antecedente es que de pequeño mi mamá nos llevaba a mi hermana y a mí, a volar papalotes a la cabeza de López Mateos, a la cabezota que le llamábamos así.

Me acuerdo que me asomaba y veía las piedras inmensas de colores, siempre me impresionaban muchos, además vivíamos a un costado, en el fraccionamiento Plazas de San Buenaventura.

Hay un mexicano ejemplar que también admiro mucho, que es Adolfo López Mateos, fue un gran presidente, una figura que tengo presente y me inspira.

Un buen día se me ocurrió, iba en tercer semestre de la preparatoria y se me ocurrió decir por qué no restauramos ese mural, recuerdo que inicié solo, porque además estaba todo lleno de hierbas, de maleza y demás.

Compré un pico, una pala y con eso empecé a limpiar.

Fui a visitar a Polo, un amigo además muy querido, le plantee Polo estoy en esto. No, deja eso no vas a poder, yo sé lo que es, primero te apoya mucha gente y luego te dejan solo, pero me dice, bueno ya lo empezaste. Me dice consíguete 30 cubetas de pintura de tal color.

Me dediqué a botear en el centro, recuerdo con mucho cariño a Lalo Talavera de la Luz Eléctrica, me apoyó con mi cubeta de pintura, don Marcelino Hernández dueño del Bar Chapeado, papá de un querido amigo, también me dio mi cubeta.

Así obtuve, mi familia, mis  tíos, Héctor, Luis Maccise, mi tío Chucho Naime, Pepe, Alexander, todos me apoyaron en esa loca aventura y en esa medida se iban sumando los compañeros de la preparatoria.

Estudié en la preparatoria Morelos del año 1992 a 1995, el mural lo iniciamos cuando iba en tercer semestre y concluimos en mi primer semestre de la carrera.

Estudié la carrera en la Universidad Anáhuac, acomodaba mi horario de tal suerte que pudiera regresar el jueves en la noche y trabajar viernes, sábado y domingo.

Ahí quedó la obra y en aquel entonces también quien me apoyó mucho fue el maestro Marco Antonio Morales, fue una figura, sin él, no hubiéramos podido tener los resultados esperados a pesar de la constancia y el esfuerzo de  todos mis compañeros, maestros que siempre estuvieron allí y nunca me dejaron.

Esa obra la concluimos en 1996, todavía fue primero y segundo semestre de mi carrera, puedo decir que sin quitar el mérito de Polo, es una obra de él, es el autor, a mí nada más me tocó aportar mi participación para que a la fecha se siga conservando.

Me siento orgulloso, fue un gran reto y siempre que tengo desafíos por venir, si pude pintar un cerro, ni modo que no pueda hacer esto.

Fue toda una proeza y me encanta que Rafael López Castañares haya tomado la iniciativa de conservar el mural, me parece que con posterioridad, José Martínez Vilchis también dio otra remozada.

Creo que es un ícono en la ciudad de Toluca tener un cerro y un estadio pintados y seguir conservando esta obra de art land, Aratmósfera.

¿Descansaba?

Sí, pero uno estaba muy chavo y era muy aventado. Una vez fue Marco Morales a visitarnos a mí y a mis compañeros, me regañó, porque estaba sin cuerdas ahí en las piedras.

Cuando uno es joven todo lo ve posible y así fue, en la segunda restauración con el doctor Rafael López Castañares, me tocó apoyar a Bertita Abraham para decirles dónde poner tales colores, cómo hacerlo y demás, pero ya no estuve tan activo como en aquellos años del 93.

Le pregunto, porque a pesar de ser chavo, también se cansan los chavos.

Me la pasaba allí, tenía incluso una bodega en el estadio Universitario donde dormía, para iniciar la pintada con todos mis compañeros a las siete de la mañana, me iba el viernes a dormir allá y el sábado estábamos a primera hora pintando con todo el entusiasmo.

Terminé la obra y llegué con Leopoldo Flores y me dijo, la verdad, no pensé que pudieran, te felicito y te quiero obsequiar esta obra. Tengo un cuadro que tiene un valor estimativo muy grande.

Así es que podemos decir que usted hizo parapente al aire libre y sin paracaídas.

Así es, afortunadamente nunca hubo ahí algún hecho que lamentar, espero que pueda ser una obra que la sigan disfrutando las siguientes generaciones.

¿Qué estudió?

Soy abogado, licenciado en Derecho, igual que mi papá, creo que  es una carrera que disfruto mucho, siempre dije voy a ser abogado, es una carrera generosa que nos permite lo mismo desempeñarnos en el ámbito público como en el privado, estar como profesionista independiente.

Estoy muy contento con la carrera que elegí.

Además es universal

Así es, cubre todo.

Pero se necesita una cultura general muy amplia. Seguramente viene aquí, platíqueme lo que pueda de cada uno de los hermanos de su papá, ya hablamos de Camilo.

Está mi tío Víctor Maccise, un gran hombre que siempre apoyó a mi mamá y nos apoyó a nosotros de pequeños, a veces la hacía de reyes, es un tío que recuerdo con mucho cariño.

Se dedicó al ámbito empresarial, tenía un negocio que proveía de limpieza al gobierno del Estado y también al gobierno del Distrito Federal.

Lo recuerdo con mucho afecto, fue un tío siempre cariño con mi hermana y conmigo.

Mi tío el mayor de todos, Chuchito, era toda una figura en Toluca, todo mundo llegaba a su casa a tomar café y a que él les leyera la taza.

Recuerdo tardes inolvidables allá en su casa, lleno de mucha gente, a la hora que uno llegara, era una persona muy querida en Toluca.

Le llamábamos el despachito, primero en la casa que era de mis abuelos que estaba en la parte de atrás; luego se mudó a la casa de junto y en la parte superior de la casa tenía su despachito.

Me acuerdo que era un reguero de cosas, todo mundo ahí fumaba, había periódicos, en fin también tío Chuchito inolvidable, un gran hombre que siempre fue muy protector con nosotros.

Mi tío Pepe una persona maravillosa, fue el último de los varones que falleció, con él conviví mucho.

Quien también fue, no sé si llamarle segundo padre, pero fue una persona con la que prácticamente cenaba todos los días, mi tío Carlos, un gran hombre, siempre aconsejándome en temas sentimentales.

Lo recuerdo mucho, él tenía una papelería en Allende, Artículos para ingeniería y dibujos se llamaba, y creo que anteriormente Casa Calpini, yo creo que usted recordara mejor.

Me llevaba a la zona industrial a entregar mercancía y me dejaba estar en sus piernas, porque tenía una combi, de niño era toda una aventura ir en las piernas de mi tío y volantear.

Un hombre cariñoso conmigo, de los sobrinos puedo decir que me tuvo un cariño muy especial y lo extraño mucho.

¿Las tías?

Mi tía Rosalinda, una mujer con una entereza enorme, una fortaleza muy grande, no vivió cosas fáciles en su vida hasta el último momento, una mujer sufrida, abnegada, pero muy trabajadora, siempre preocupada por sus hijas.

Además muy amiguera y muy querida también, su casa llena de visitas, siempre tenía un café que ofrecer o un taco. La recuerdo con mucho cariño y la extraño.

Extraño a todos los ausentes.

Mi tía Mary, la adoro, siempre que tengo contacto con ella por lo menos vía telefónica, ahora mi responsabilidad en la ciudad de México no me da tanto tiempo, pero sí, procuro estar pendiente de todos mis primos y tener una gran comunicación con mi tía María del Carmen, una mujer muy trabajadora.

Vamos a seguir echándole todas las ganas para honrar el nombre de mi padre, dejar huella y sobre todo, espero algún día tener una posición donde pueda servir a mi ciudad, incansablemente.

Hay que meterle mucho amor a Toluca.