DE LAS ELECCIONES, DE CARLOS FUENTES Y DE ARRÁNCAME LA VIDA, CON ANGELES MASTRETTA

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A lo largo de los años, nos hemos encontrado lo mismo en la Ciudad de México, en algún evento, desde que ella era reportera, hasta ahora en que es una escritora consagrada. Me refiero a Ángeles Mastretta, quien dice:

Mientras no sepamos entender y aceptar quien gana y quien pierde, nuestra democracia va a ser imperfecta, se puede ser muy imperfecto o con decir que es imperfecto, ya dice uno que lo es.

No vamos a tener una democracia perfecta en tanto no aprendamos a aceptar quien gana y quien pierde, aunque sea por dos votos, ya que eso sea del todo cierto, porque en los Estados no siempre lo es, ésta es una opción.

La otra es que también enfaticé, es que aún no tenemos generalizada la democracia dentro de las familias, de los colegios, de las instituciones culturales, todavía manda el que manda y al mismo, hay la otra, la contraparte, que manda el que se revela, el que protesta, el que grita, manda el que cierra una calle.

Son las dos maneras, creo que no debe mandar en una democracia, en una democracia se manda mediante el voto y no se manda cerrando las calles, tampoco se manda imponiendo lo que no se ha elegido.

¿El panorama cambiará para las elecciones intermedias del 2021, usted cree que cambie o será la misma tónica?

Estoy como Lino, mi encuestador, ahora no sé por dónde viene, pero creo que si cada vez y espero que cada vez, valga la reiteración, consigamos confiar más en las elecciones y en tanto construyamos una democracia fuerte, o sea un sistema en el que consigamos creer, vamos a estar más habilitados para pelearnos contra quienes son nuestros enemigos que son el narco y el crimen organizado, ésos sí nos deben tener temblando y no deberíamos perder mucho tiempo en los pleitos internos.

Debemos tener una democracia que nos lleve a saber quién es nuestro enemigo de verdad.

Hablando de la inseguridad, ¿qué tanto influye que la ciudadanía esté inconforme con las autoridades, más si hablamos con autoridades que están coludidas con el crimen organizado?

No tengo la menor idea porque no todas están coludidas con el crimen organizado, te imaginaras que si se haría, es para salir corriendo, entonces ya no hay ciudadano que merezca vivir aquí.

La gente que cree eso no debe vivir en México, la gente que cree que hay resquicios, hay muchas autoridades, hay en los pueblos y te lo cuentan muchos expertos, presidentes municipales a los que lleguen los narcos y les ponen la AK 47 y les dicen, usted va a gobernar conmigo y ellos dicen, pues esto es una manera democrática de gobierno, así gobiernas o te mato.

Eso no quiera decir, por ejemplo creo que el procurador General de la República trata seriamente y es un hombre cabal y honrado, de ahí que consiga todo lo que tiene que conseguir falta mucho.

Hay muchos lugares en el país donde los ciudadanos están involucrados directamente con el crimen organizado, tanto o más que los políticos, les dan de comer, se dejan comprar sus casas, saben que un señor que llega y le dice le pago el triple de lo que cuesta su casa, pero démela, así amueblada y váyase y mucha gente dice,  te lo vendo. Está gente también está asociada con el crimen organizado.

Se nos olvida que la gente común y corriente se puede mezclar fingiendo que no se mezcla, aquí voy a hacer el típico comercial del que compra bolsas de marca en un mercado sobre ruedas, o películas copiadas, está siendo parte del crimen organizado, porque el crimen organizado abarca  desde los que trasladan droga en cantidades inmensas, hasta los que venden casete.

Es difícil, dicen me compro este disco pero no compro las grandes cantidades de cocaína que compran otros, son pillerías de diferentes tamaños, pero son pillerías de cualquier manera.

¿Sigues teniendo fe en el elector?

¡Claro!, es en lo primero que hay que tener, fe.

¿En la pareja, hay democracia, cómo se puede tener una democracia?

La democracia en la pareja se construye todos los días, no hay elecciones cada seis meses, ni cada año, ni cada seis años, es una cosa de todos los días.

La literatura y la política con escritores como usted, que opinan sobre la sociedad y la política y Carlos Fuentes, esa estrecha relación que hay entre la ficción y la realidad.

Creo que los escritores si tenemos nuestro principal compromiso y éste es con la palabra y la contemplación. Un escritor lo que hace es mirar y dar fe, muchas veces cuando da fe, juzga, pero de lo que se trata fundamentalmente es de mirar y de dar fe.

Creo que esa relación estrecha puede pasar por quién somos y qué nos atrae, cuando escribí Arráncame la vida, estaba profundamente atraída por el modo en que se hacía política en los años 40.

De repente lo olvido y escribo sobre otras cosas, esa es una relación complicada, no estoy dando una respuesta fácil.

¿Dentro del homenaje a Fuentes, qué evoca  por Carlos Fuentes?

Carlos Fuentes para mí convoca, él, convoca en torno a él, y en torno a la capacidad que tiene para hacer amigos.

Conozco a muchos seres humanos extraordinarios porque me los presentó Carlos Fuentes, es lo que más me agrada.

¿Cuál sería la literatura o el libro obligado de Carlos Fuentes?

No tengo muchas cosas escritas sobre Carlos Fuentes, pero la revista Nexos de hace algún tiempo, estuvo toda, dedicada a Carlos Fuentes, una cosa que creo y una que cree cada uno de los 150 mil escritores que quieran opinar sobre el asunto.

¿Acerca de los libros de Fuentes, cuál sería el obligado?

Para mí el Espejo Enterrado, es mi libro predilecto.

El círculo de escritores es muy cerrado, y entre ellos mismos uno se nutre de su alrededor, usted tiene influencia acerca de Fuentes?

Creo que todos tenemos influencias de todos, los que escribieron antes que nosotros sin lugar a dudas de los que leímos, y no sabes ni siquiera en dónde están, es como tu modo de hablar, tu modo de hablar está influido por cómo hablaban tus papás, tus amigos, tus hermanos, la sociedad que vives.

El modo de escribir de un autor está condicionado a lo que leyó lo mismo en Balzac, en Carlos Fuentes o que en la poesía de Jaime Sabines, esto está todo allí, todo lo que escribo, pero, pero boteado, quién sabe de qué manera.

No puedo leer un texto y decir, aquí está Fuentes, aquí está el Gabo, porque a la mejor si lo pudiera hacer, lo quitaría para estar yo, en realidad estamos hechos todos de todos.

¿Cuáles son sus próximos proyectos literarios?

Tengo dos libros, uno sobre los cuatro maridos de Julio Corzas, que en realidad no sé si pueda hacerlo y otro sobre mis papás, es complicado mi futuro, muy complicado.

¿Fue el éxito que usted esperaba la película Arráncame la vida, que ahora podría hacerse en Netflix?

Creo que sí, fue mucho más, la verdad es que siempre hago las cosas sin imaginarme a dónde pueden llegar y las cosas con Arráncame la vida, muchas veces me ganan y con la película que quiero mucho y me gusta mucho, la película está haciendo un camino padrísimo.

Buena actuación.

Creo que muy buena actuación, muy buenos ojos del director, muy buenos ojos del fotógrafo, creo que fue mucha supervisión, hay cosas que no hubiera querido, que el romance con el director fuera todavía más intenso; cómo corre uno detrás del otro, hacía un frío el día que lo filmaron, un frío y Ana Claudia Talancón en brasier, dije esta criatura se va a morir, pues no, sobrevivió a cada día que decía se va a morir, cuando se murió Carlos Vives se desmayó tres veces.

¿Pero qué hombre el general, porque ahora ya no los hay así?

Por fortuna, Ascencio es un horror, saben que llevaba la película a Estados Unidos y las mujeres no se reían, decía por qué no se ríen, es que no les parece chistoso un tipo que hace eso, pero a nosotros nos encanta, nos gusta Ascencio, a mí me gusta más Vives.

Me refiero tanto homosexual. Hay muchos homosexuales.

Hay muchos homosexuales, hago el comparativo de cómo era ese general y cómo es el hombre actual, el joven, menos entregado a la relación, menos garboso.

Uno es misógino y el otro es misógino pero sin atacar a la mujer, sino atacando a su propia naturaleza homosexual.

Esa es una teoría difícil de desarrollar que no voy a desarrollar en ningún pasillo.