Deconstrucción Digital
El aprendizaje y la aplicación del conocimiento no solamente construyen, sino que en el curso de las ideas, unas fortalecen las estructuras existentes y otras eventualmente llegan a destruir los esquemas existentes a partir del replanteamiento de los esquemas, lo cual da origen al concepto deconstruir.
En esta etapa la dinámica de las ideas ha vuelto cada vez más común este concepto puesto que gran parte de nuestro conocimiento ha sido puesto a prueba frente a su utilidad y la practicidad de los resultados que ha caracterizado a la sociedad de la información y el conocimiento actual, y por ende, no solamente cobra aplicación en el aspecto del comportamiento humano respecto de su actuación entre roles (como en el caso del feminismo y la nueva masculinidad), sino en cualquier elemento aplicativo de la vida moderna en la que cada día se rompen mitos y prejuicios con base en información verificada y análisis de datos.
La pandemia, sea en la segunda o tercer ola, será transitoria, no obstante los efectos de la modificación de las pautas sociales hacia un entorno digital serán sus principales secuelas en los cuales las soluciones tecnológicas ya habrán transformado la economía y habrán migrado diversas actividades para el ciberespacio, principalmente en el ámbito laboral, y, gran parte del capital y los recursos se mezclan como parte del capital humano que en el ámbito tecnológico juega un papel más distribuido.
En este nuevo escenario se hace necesario aprender de lo vivido al día de hoy y volver a definir los horizontes y el papel de la tecnología en ese camino, en el cual, ya sea en cuanto al alcance de la técnica o los intereses vinculados a los factores económicos, que en estos momentos de posibilidades tecnológicas no pudieron facilitar una respuesta más rápida u organizada en torno a la propagación de la enfermedad, sin afectar de manera directa o indirecta las libertades fundamentales de las personas.
Por ello, este periodo en el que estamos a la espera de una vacuna al tiempo en que se incrementa una nueva ola de contagios no debe perderse de vista que el alcance a las lecciones que nos ha dado la nueva normalidad deberían funcionar como ese impulso para crear una mejor sociedad que disfrute plenamente de las ventajas de las tecnologías en pleno respeto de libertades y de condiciones que preserven la dignidad de las personas, para lo cual, uno de los elementos fundamentales en esta deconstrucción debería iniciar a partir de la redefinición de las condiciones del capital humano en la economía digital a fin de reconocer tanto condiciones adecuadas y homogéneas para la prestación de servicios a través del teletrabajo como el conjunto de derechos y garantías en torno a su ejercicio, que permita a las personas equilibrar el ámbito personal con el profesional y, que todas las actividades que son susceptibles de migrar hacia entornos digitales basados en ese nuevo paradigma, puedan ser congruentes con condiciones que favorezcan un mejor nivel de vida.
Sin embargo, no debe perderse de vista que en ese proceso de nuevas habilidades digitales que al día de hoy se encuentran desarrollándose en el ciberespacio como parte del nuevo entrenamiento de las generaciones actuales que conviven de una manera más intensiva con los medios digitales, labor en la cual se requieren acompañamientos especiales para cuidar la fortaleza intelectual y emocional de los cibernautas más jóvenes y los objetivos que se pretenden a través de los negocios digitales para privilegiar la ética y un conjunto de acuerdos que posibiliten un entorno digital más seguro, deconstrucción que en no mucho tiempo, deberá empezar a conformar una nueva constitución global como una Carta Global de Derechos Digitales, que constituya los primeros principios de una nueva guía hacia un crecimiento económico global con objetivos claramente definidos, por y para las personas, así como la hija de ruta de la educación digital para fortalecer las bases de esa nueva visión.
Hasta la próxima.

