Del bosque
Te acaricio niebla temblorosa
Y rodeas mis hombros nostalgia,
Y te aferras a mi garganta de tierra
Para que nadie más me escuche.
Te alejas, pero impregnada
Estás en mi memoria
En sábanas de lágrimas blancas,
Manos sabor a sal
Y piernas bambú en primavera.
Oh! Niebla temblorosa
Cómo quisiera que me oyeras
Pero te escribo estas letras
Que intentan ser poema.
II
Se levanta de la sombra
Para acendrar su cuerpo
Y convertirlo en brisa.
Invicto se destila en el oído;
Juega a acariciar las campanas,
Y a visitar los nidos,
Inventa trémulas burbujas,
De cantos y silbidos.
Pero nunca se levanta
Del que yace dormido.
III
Te escucho en mi garganta
Y en las hojas de laurel,
En la cadencia de mi cuerpo,
En mi silencio y piel.
Estás en la niebla y tierra
Oscuridad y abismo
Estás cuando respiro,
Estás, pero no estás.
¿Qué puedo hacer contigo?
O mejor,
¿Cómo puedo deshacerme de ti?

