DIGNIFIQUEMOS NUESTRA AGRICULTURA

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La sociedad necesita implicarse en la agricultura y de la misma manera la agricultura necesita que la sociedad la comprenda para lograr un mejor trabajo y una conexión beneficiosa para los dos.

Es importante re direccionarnos hacia la agricultura sostenible, ya que es aquella que, en el largo plazo, contribuye a mejorar la calidad ambiental y los recursos básicos de los cuales depende la agricultura, satisface las necesidades básicas de fibra y alimentos humanos, es económicamente viable y mejora la calidad de vida del productor y la sociedad toda.

Un manejo sostenible de los agroecosistemas queda definido por una equilibrada combinación de tecnologías, políticas y actividades, basada en principios económicos y consideraciones ecológicas, a fin de mantener o incrementar la producción agrícola en los niveles necesarios para satisfacer las crecientes necesidades y aspiraciones de la población mundial en aumento, pero sin degradar el ambiente.

La agricultura desempeña un papel crucial en la economía de un país; es la columna vertebral de nuestro sistema económico; no sólo proporciona alimentos y materias primas, sino también oportunidades de empleo a una importante cantidad de población. En definitiva, el eje central de la acción se enfoca en los ejecutores principales que los agricultores.

Las actividades de las y los agricultores van desde investigar sobre nuevos métodos de cultivos y de irrigación, hasta determinar las clases y cantidades de los productos que habrán de cultivarse, manejar máquinas eléctricas o manuales para efectuar cálculos aritméticos, preparar el almácigo o cama de siembra o voltear, rastrear y nivelar el terreno agrícola, levantar el surco, regar y trasplantar la planta o sembrar la semilla y podar periódicamente los árboles. Sólo por mencionar algunas de sus actividades.

Así mismo en México, el trabajo agrícola representa 4% del Producto Interno Bruto (PIB) del país; sin embargo, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), su incidencia en el desarrollo económico y social del país es mayor, pues prácticamente toda la producción de alimentos se origina en este sector (incluyendo la pesca). Esto es clave para la seguridad alimentaria, el costo de vida y el ingreso real del conjunto de la población.

Por lo anterior y conscientes de que esta práctica ancestral hoy en día requiere de nuevas visiones, los jóvenes debemos ser el motor de la agricultura, sobre todo porque es una actividad que puede ser una fuente de empleo importante, se puede crear una base que en pocos años de sus frutos y además el medio rural no puede existir sin agricultura (aunque no solo existe por esta).

Además, otro punto a considerar es que la agricultura tiene valores, el valor del cooperativismo, el esfuerzo, el compromiso, y el sacrificio; valores que por cierto son muy necesarios en la sociedad actual y están en algún rincón guardados. Por eso la agricultura puede aportar mucho a la sociedad, no solamente calidad alimentaria.

 

Sin embargo, en la sociedad existe una visión general de menosprecio y minusvaloración que expulsa a mucha gente del sector, algunas personas tienen muy estigmatizada esta noble práctica. Así mismo, las y los agricultores enfrentan condiciones de vida desfavorables. Según Inegi, sólo tres de cada 10 mujeres que laboran en el campo reciben un pago por su trabajo. En promedio el trabajo de jornalero es de 7.2 horas al día con un salario de $167.70 pesos, pero cada puesto de trabajo como jornalero tiene en promedio un contrato de 25 días. Además, los agricultores en todos los grupos de edad comprendidos entre los 12 y 24 años de edad son quienes registran los porcentajes más bajos de asistencia a la escuela.

Nuestro gobierno, las industrias y la sociedad necesita dar valor al trabajo de las y los agricultores; sólo así se puede dignificar y mejorar las condiciones de vida de los millones de personas que cada día, con su trabajo, garantizan que alimentos variados y saludables lleguen hasta nuestra mesa.