DON RAMÓN, DE LA LIMPIEZA A UN SEGUNDO PLANO DEL DÍA DEL PADRE
Es día del padre, tiempo en el que las familias se reúnen para celebrar, en el mejor de los casos, sin embargo, hay padres que por más que lo intenten, no pueden festejar el día como lo quisieran, por razones ajenas, especialmente por motivos laborales, ya que hay padres que son el sustento de una familia y trabajan para el bienestar de una sociedad.
Tal es el caso de Don Ramón, quien tiene 25 años al servicio de la ciudad a través de la limpieza de calles, su trabajo, aunque no sea identificado en ocasiones, resulta ser indispensable para la integridad de la ciudad, particularmente de la conservación de las calles y también, auspicia a la preservación del medio ambiente en medio de un tiempo de crisis ambiental como el que se vive en el presente.
Don Ramón forma parte de la población de adultos mayores en el Estado de México, compuesta por un millón 807 mil 74 personas, según Coespo y la cual también registra 41.9 por ciento del total de la población en situación de pobreza y 6.8 por ciento con problemas de pobreza extrema, de acuerdo con Coneval. Por lo que tener un trabajo a la edad de 74 años resulta ser una bendición.

Con una escoba, un recogedor y un depósito movible a través del cual recolecta los desechos de la ciudad, Don Ramón no escatima en su labor, dado que a pesar de las condiciones climatológicas que se tienen hoy en día en la ciudad, con temperaturas mayores a los 25 grados centígrados y a pesar del esfuerzo físico que realiza día a día, sale a las calles con la misma emoción con la que inició hace más de dos décadas.
“Me dedico a esto y me da gusto porque uno se mantiene activo, además ayudas a que la ciudad esté limpia. Yo todavía me siento con mucha fuerza para hacerlo y mientras me lo permitan, aquí seguiré”, señaló con emoción expresada en sus pupilas.
A pesar de que cada día los residentes se perciben con mayor desinterés por el cuidado del medio ambiente, Don Ramón menciona que a momentos su trabajo se minimiza, por la escasa importancia de los habitantes por mantener a la ciudad limpia.

“Yo creo que como en todos lados, te encuentras gente que aprecia lo que haces y otros a los que no les importa. Hay zonas de la ciudad que están muy llenas de basura y cada vez es más lo que levantamos, como si no les hubiera entrado un poquito de razón de todo lo que se ha vivido últimamente”, dijo haciendo referencia a las implicaciones que se experimentaron derivadas del virus SarS-CoV-2.
Respecto a la celebración del día, Don Ramón aseveró que sus hijos habitan lejos de la capital mexiquense, cuestión que le impulsa a laborar en lugar de permanecer en casa.
“Si uno no está acompañado de su familia, a veces te sientes sin ganas de hacer las cosas o hasta te enfermas, no digo que mis hijos no me ven, claro que sí, pero cuando uno va siendo cada vez mayor, desea tenerlos cerca todo el tiempo. Ahora no es posible, sobre todo hoy, ¿no? Que se supone que es día del padre, pero con que yo sepa que se encuentran bien y sanos, con eso me basta para motivarme. Ya regresando a casa, me espera mi mujer y nos hacemos compañía”, relató.
En cuanto a cuestión salarial, Don Ramón gana alrededor de 5 mil pesos mensuales, por lo que sus gastos no pueden ir más allá de lo esencial, enfatizando en que, durante el tiempo de confinamiento por Covid-19, tuvo que recibir ayuda a sus hijos, particularmente porque fue contagiado por el virus.
Aún con las implicaciones, Don Ramón comparte que ser padre es una tarea de inculcar buenos valores, además de que adquiere un sentido de resiliencia ante cualquier complicación o barrera que se le presente.
“Para mí ser padre es una bendición, como lo es mi trabajo. Cuando eres padre te vuelves una persona más fuerte y con más ganas de salir adelante, sin importar lo que el tiempo diga, así que puedo decir que me siento contento a pesar de no ver hoy a mis hijos, porque sé que mi trabajo durante todo este tiempo les dio para ser personas realizadas”, finalizó.

