Dos poemas…
Abrigar
Hoy
después de hacer el amor,
te cubrí
con el escote de un suspiro,
la minifalda de un te amo
rondo tu sexo,
tu pelo se adorno
con susurro de mis dedos,
las caderas
con pasión de diez besos.
Tus mejillas
se pintaron
con caricias de mis muslos,
a tus parpados
mis ojos iluminaron,
y tus labios
con mordiscos
de mi piel,
florecieron
en la madrugada.
Desierto
No fue mi verso
al que se le fue el color
ni tu sostén sigue cayendo
con mi voz.
No fue mi agua
quien hizo desiertos en tu abdomen,
ni mi espejo robó color
a tus caderas.
No fue mi falo
quien te hizo virgen,
ni mi caminar
marchitó tus senos.
Acúsame
eso sí,
de que hoy
sólo te conformes
con tu esposo.

