Dos Poemas
Cartas a un espejo
Ordenación
Después de un juramento
las sonrisas se vuelven
como un ceño fruncido de un niño ciego
Antes de un juramento
Las sonrisas son sonrisas
pero jurar a Dios es como
venderle tu propia boca, tus labios, tus dientes y tu lengua
y de rodillas,
sin que jamás se pueda elevar
tu cuerpo como antes.
Espejo
Espejo: Espejo

