Dos poemas al amor singular
La Luna y el Sol, eclipse de amor
En un beso candente
la luna con el sol
unieron sus pasiones
en bella ensoñación.
Los dos ardientemente
de a poco se rozaban
en un ritual hermoso
que pocas veces pasa.
Con calma, lentamente
forjaron el encuentro
y fueron muy felices
desde el primer momento.
Así, poco a poquito
fundían sus miradas
y en un beso profundo,
sus bocas se juntaban.
El Sol que es más ardiente
con fuego la abrazaba,
romántica la Luna,
lo amaba extasiada.
Así, poco a poquito,
hicieron un poema
con besos ardorosos
en la esperada entrega.
Pasado tanto tiempo
sin verse y abrazarse,
brotaron los deseos
de forma incontrolable.
Preciosa unión astral,
romántica y fogosa,
la Luna con el Sol,
prendidos de sus bocas.
En un ritual hermoso,
hicieron el amor,
con gracia, con estilo,
deseo y ensoñación.
Encuentro insuperable,
los dos en convulsión,
eclipse majestuoso,
la Luna con su Sol.
~•~
Bendito eclipse, encuentro peculiar de los amores imposibles, en ese eclipse quisiera estar, hacer eterno el momento de la penumbra, donde los besos sueñan y las caricias se liberan de timidez y de dudas.
Qué largo el camino, cuánto tiempo soñando el encuentro, meses en espera, turbando el silencio, suspiros eternos, besos negados, deseos en suspenso, terrible distancia.
Ay, luna clara, lunita mía, cuanto tiempo esperando, tu abrazo de amor y sosiego.
Ay, mi bello sol mañanero, me sacas del mar y me atraes con tu fuego.
Tanto tiempo en espera, dos amores suspiran: Qué corto el encuentro, qué largo el camino.
La Tierra, con embeleso, los mira y les canta, en su sublime encuentro, de excelsas caricias; se oscurece el día, cuando sus amores se juntan, pero no importa el momento, están citados los besos.
~•~
Amor de almas
Apareces como en un preludio boreal y todo lo alumbras con tu ser, es como si se abriera la puerta de lo mágico y se cerrara el portón de las oscuridades.
Te aproximas y se enciende lo divino, eso que no podemos ver siempre,
por peculiar, pero que por siempre se queda retratado en la pintura de la mente.
Te quedas y me dejas vestida con tu luz perenne.
Y es así que, llegas sin llegar y siembras cariño en mis tierras fértiles, te quedas sin quedarte y te encargas de abonar la siembra con tus manos generosas.
Falta poco para la cosecha, los graneros esperan, vacíos de incertidumbre y llenos de esperanza.
~•~
Ay, amor de mis amores
canto de mi corazón,
numen de mi inspiración,
claridad de mis albores.
Haces mis tiempos mejores
con tu gracia desmedida.
Estoy ante ti rendida,
mi vida.
Las gencianas florecieron
con radiante azul marino
y su canto matutino
los pájaros ofrecieron.
Las azucenas nacieron
con belleza colorida,
yo te canto agradecida,
mi vida.
Todo se ve diferente
con la luz de tu llegada,
las hojas de la enramada
se mecen alegremente.
Te adueñaste de mi mente
de manera indefinida,
y hoy te entrego complacida,
mi vida.
~•~
Aunque no estés, siempre estás, en el sagrario de mi corazón, donde te amo y te ofrezco mi adoración.
Entrega de almas. Ya lo dijo García Márquez La distancia no es un problema.
El problema somos los humanos, que no sabemos amar sin tocar, sin ver o sin escuchar.
Y el amor se siente con el corazón, no con el cuerpo.
Gran problema tengo.

