Dos sonetos de amor
Locura
Te quiero dedicar hoy el soneto
que Apolo me susurra en mi locura,
con trazos del sentir de mi alma pura
que expresan mi sentir en el cuarteto.
Aglaya y Afrodita ven mi reto
de darte un buen poema con soltura
y entonces Artemisa y su hermosura
me apoya con su lúcido secreto.
Erato con Euterpe en el camino
dejaron un terceto cervantino,
que en manos de Dionisio y de Talía…
¡Se vuelve la más linda melodía!
y todos estos versos que declamo…
intentan expresarte que «te amo”
Paraíso
Es la luz que en mi vida da fulgor al camino
con su mano en la mía yo me siento muy fuerte;
en sus brazos de roble con ternura viviente,
siento paz en el alma por su noble cariño.
Es su pecho el remanso que me sirve de abrigo,
en las horas aciagas y en laderas agrestes,
porque estando a su lado brotan flores alegres,
con su sol luminoso de esplendor desmedido.
Su ternura divina no la cambio por nada
ni su trato galante que a mi ser enamora;
es su amor tierra fértil con su brisa temprana…
Que apacienta mi calma reviviéndome toda;
siento ser la semilla que con él se encarama
por su amor tan glorioso que es la dicha que asombra.

