EL ALBACEA POLÍTICO DE LOS PRIISTAS MEXIQUENSES (O DE LO QUE QUEDA DE ELLOS).

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Uno se expone a llorar un poco,

si se ha dejado domesticar.

EL PRINCIPITO

 

 

Transcurrida LA DOCENA TRÁGICA, como ya la empiezan a llamar la mayoría de los priistas mexiquenses, principalmente del oriente del Valle de México, en alusión clara al periodo en el que se desdibujó, se pulverizó o simplemente, desapareció la figura mítica del otrora primer priista del Estado, que en otro tiempo fuera ancla de la cultura priista, eje y líder político estatal.

El priismo estatal se siente abandonado, y me refiero a las bases, a la militancia real y comprometida; ello no significa de ninguna manera que se sientan derrotados, se sienten desmotivados y decididos a no volverse a dejar engatusar, ni mucho menos a sorprender… quieren baraja nueva en su dirigencia.

No perdamos de vista, que les guste o no, Alito Moreno se ha convertido de facto en el Albacea Político del priismo mexiquense en su carácter de Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI.

 

Un priismo estoico que durante 90 años, mostró disciplina y lealtad, pero que hoy en día ya se cansó de los mercenarios, oportunistas y abusivos que usufructuaron la savia política de una militancia ordenada y en pie de lucha, que para infortunio de los verdaderos priistas, no supieron o no quisieron valorar. Les ganó la soberbia, se les disparó el ego, y, se llenaron los bolsillos a manos llenas.

Por eso pienso que al estar transitando por un duelo político al perder la gubernatura, se vive una especie de Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), también conocido como shock post traumático, que es un trastorno mental que puede afectar a una persona después de haber experimentado un evento traumático  y creanme que no estoy exagerando.

No me vengan algunos, con que ahora les sale su valor para defender las imposiciones de fuera, cuando sabemos que no asumieron esa postura a lo largo de su trayectoria política.

No dijeron nada cuando hace 40 años, nos llenaron de sinaloenses, uno que por cierto, llegó a gobernar su estado. Tampoco dijeron ni pio, cuando los llamados pitufos venidos de Pemex, llegaron a saquear el estado. Cuando en el 2000, se perdió la Presidencia de la República, nos atascaron de funcionarios dizque experimentados, caídos de todo el país, sobre todo de chilangolandia.

Y qué decir de sendos rasputínes oaxaqueños que aparecieron en los últimos tres sexenios para destilar su alquimia de suyo característica, que usaron para enredar su delicioso queso, hacer nudo a una sierra y embaucar con sus alucinaciones al más puro estilo de la célebre María Sabina.

 

Recordando al mal logrado residente de la colina del perro: Nos saquearon, pero no nos volverán a saquear.

 

La responsabilidad de lo que hoy sucede, también es de los que permitieron, desde luego con sus excepciones, a los sinaloenses, michoacanos, veracruzanos, oaxaqueños… que vinieran a restar, a dividir y no a sumarse a sus anfitriones y por conveniencia, miedo u omisión no hicieron nada.

Pero regresemos al Albacea del Priismo Mexiquense; como bien lo escribió Ana Lilia Herrera:

Hoy los priistas mexiquenses tenemos la gran oportunidad de dejar atrás las imposiciones que tanto daño nos hicieron, para  acreditar que somos capaces de garantizar unidad, pero de  verdad: a partir del respeto y la inclusión de TODAS las expresiones y liderazgos regionales.

 

A partir de causas y presencia territorial, que le permitan a la sociedad, constatar nuestro compromiso y viabilidad, no como oposición, sino como opción política.

 

En la etapa que cerramos, nuestra dirigencia nacional se mantuvo respetuosa de las decisiones locales y respaldó sin titubeos ni regateos, la campaña a la gubernatura.

 

Hoy el PRI nacional abre sus puertas para escuchar al priismo mexiquense, para escuchar sus opiniones y construir con madurez los triunfos que merecemos todos en 2024 y que deben construirse de la base hacia arriba, no al revés

 

Nuestra dirigencia nacional tiene pues, autoridad política, no solo jurídica. Como priista, reconozco el cierre de filas de nuestras dirigencias estatal y nacional, para que sean las instituciones y no las personas, las que den cauce al sentir de la militancia.

 

Descalificar a priori, no construye unidad, al contrario: fractura y polariza, dando ventaja a nuestros adversarios que, por cierto, están afuera del PRI. Construir y coincidir, son nuestro reto y será nuestra mayor ventaja.

 

Le ha llegado el tiempo a los priistas de remar juntos y para el mismo objetivo, de cambiar las respuestas por las preguntas. Escuchar con empatía y atender primero las pasiones y después las razones como bien lo sentenció Spinoza:

Un afecto no puede ser reprimido ni suprimido sino por medio de un afecto contrario y más fuerte que el que ha de ser reprimido. Spinoza, Ética, IV.7

 

Puesto que los hombres […] son guiados más por el afecto que por la razón, se sigue que una multitud no quiere ser guiada por el dictado de la razón, sino que quiere estar de acuerdo naturalmente en algún afecto común. Spinoza, Tratado político, VI.1

 

Por más mentiras, faltas de respeto y burlarse de los mexicanos, en su momento se ganó el afecto de una mayoría cada vez más defraudada.

La receta es muy simple: Reconocer EL PODER DE LOS AFECTOS EN LA POLÍTICA.