EL ALFEÑIQUE COMO SIMBOLO DE MUERTE Y TRADICIÓN

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El dulce del Alfeñique ha sido y sigue siendo toda una tradición en todo México, por su dulzura, colorido, pero a su vez por sus múltiples significados respecto a la vida y la muerte y la manera en cómo es un tema universal que siempre nos llamará la atención.

Los alfeñiques son figuras hechas a mano con pasta de azúcar, que suelen tener forma de calaveras, animales y otros elementos simbólicos asociados con el Día de Muertos. Tradicionalmente, estas creaciones azucaradas se elaboran para que se parezcan a los elementos de la vida y la muerte, con el fin de brindar una sensación de alegría y respeto a los altares que honran a los seres queridos fallecidos. Sus intrincados detalles y colores vibrantes los convierten en una decoración favorita en los altares del Día de Muertos en todo México.

Una dulce tradicional,  especialmente asociado con el Día de Muertos, que fusiona la tradición prehispánica y la española con orígenes árabes. Representa un sincretismo entre la muerte y la vida, donde las figuras de azúcar simbolizan la dulzura de la vida y el recuerdo de los difuntos, siendo un elemento esencial en las ofrendas y un regalo para los vivos. La Feria del Alfeñique de Toluca es una celebración emblemática que exhibe esta tradición

La cosmovisión de la muerte ha sido una de las mayores reflexiones que nos situa en el aqui y ahora, buscando la respuesta de ¿hacia donde vamos, despúes de la muerte? En México es profundamente cíclica y celebra la vida y la muerte como un proceso natural, en contraste con la visión occidental de la vida y la muerte como opuestos. Las creencias prehispánicas, que influenciaron la tradición actual del Día de Muertos, conciben la muerte no como un fin absoluto, sino como un viaje del alma a otros mundos, donde el difunto sigue existiendo y puede regresar a convivir con los vivos. Esta cosmovisión se refleja en los altares de muertos, que honran y reciben a las almas con ofrendas de comida, bebida y luz, simbolizando la comunión entre vivos y muertos y la continuidad de la existencia. 

La muerte ha estado presente desde el mundo prehispánico, y con la tradición europea, los mexicanos desarrollamos una actitud muy particular frente a la muerte; de ahí que podemos hacer mención de obras como Pedro Páramo, donde –según el Dr. Mario Hernández González, académico del Departamento de Arte y Gestión Cultural- se sintetiza todo el universo imaginario que tenemos respecto a ella. En general, toda la obra de Juan Rulfo muestra la actitud que tenemos frente a la muerte, particularmente los mexicanos. Estos son diez libros recomendados para conocer más acerca del amor, la locura y la muerte, considerados según el escritor Jorge Luis Borges  los tres temas sobre los cuáles se puede hablar o escribir.

La muerte se concibe como algo cotidiano y en todas las cosas, se sabe que ello sucede porque se está vivo, entonces, en tales versos el poeta recrea nítidamente ese sentimiento constante y lo eleva a una categoría superior, la muerte concebida por el hombre no es materia de Dios.