El reto de ser otra

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“Lo hago porque lo quiero hacer.

Las mujeres deben tratar de hacer las cosas

tal como los hombres lo han hecho.

Y cuando fallen, su fracaso no debe

ser sino un reto para otras.”

Amelia Earhart

 

Desde el momento de nacer mujer ya está ese estigma de mirarla con denigración por parte de hombres machistas, por querer un hijo primogénito. Muchos hombres en su ignorancia culpaban a la mujer de no poder darle un hijo varón.

 

Cuando la ciencia descubrió que el hombre era quien daba el sexo a los hijos muchos tuvieron que retractarse, otros continuaron desconociendo el hecho. Maltratando a la mujer que estaba atada a la violencia y culpas injustificadas. Se atrevían a decir que no servían. Incluso la misma mujer acepta el hecho de querer un hijo mayor antes que una hija.  En países como la India y China nacer mujer es un hecho que lleva al abandono y la muerte de miles de niñas, a pesar de la evolución y el desarrollo de las sociedades, de la institución de leyes donde la participación de la mujer fue mayor en el ámbito laboral, incursionando en campos donde sólo el hombre era poseedor de un puesto.

 

La apertura en la educación para una mejor preparación cambió ese aspecto de mirar a la mujer que nada más servía para estar en casa, atender a los hijos y estar dispuesta a todo lo que ordenara su marido. Llevar la cruz de aceptar al hombre en su comportamiento violento, lleno de engaños y poca manifestación de amor, porque era quien había escogido y no se podía retractar por motivos sujetos a las creencias religiosas, al “qué dirán” y a ser esa mujer señalada.

 

La libertad de manejar su tiempo traducido a tener una vida propia donde las decisiones son personales, conlleva a esa independencia lejos del feminismo que va en contra del hombre.

 

La mujer de hoy va a pasos acelerados a esa modernidad heredada por esas mujeres que lucharon por la realización de sus profundos anhelos, en la lucha de continuar una vida que ya no esté sujeta al lado de un hombre que la domine, la mande y cuestione el menor de sus movimientos.

 

En esa transición a la libertad compartida donde surge esa igualdad que no todos los hombres están dispuestos a dar a sus esposas o compañeras. Esta posición de seguir viendo a la mujer un “algo” que les pertenece. Y que no puede dejar de serlo.

 

¿Que sucedió, en qué momento el desarrollo de la mujer renuncio a ser golpeada por el hombre que debía de cuidarla, donde fue ese punto donde ella prefiere estar sola con la carga de los hijos, que soportar a un hombre patán?, porque bien es cierto que ante el cambio de rol, la mujer proveedora, el hombre de estas generaciones, prefiere estar en ese confort y acepta que sea ella quien lleve la carga del hogar, de los hijos, la escuela, la casa y todo lo que acarrea el funcionamiento de un hogar.

 

Hoy en día la mujer no cree necesario tener un hombre que la convierta en criada, cocinera y amante, un disfraz de esposa. El confort de los hombres hoy en día llega al extremo del cinismo de maltratar a la mujer psicológicamente al hacerle creer que la educación de los hijos debe estar en manos de la mujer independientemente si ella trabaja o no. Eso es su obligación, al igual la limpieza de la casa. El trabajo de la mujer es de doble turno y sin un horario específico.

 

Una de las causa de divorcios y separaciones en la actualidad indudablemente es la poco o nula cooperación económica del hombre respecto a la manutención de la familia. La mujer quiere un compañero que le guíe en sus pasos, que apoye su crecimiento y pueda ella realizar esos sueños que ha encasillado como imposibles. El hombre nunca ha sido incondicional a la mujer sin embargo la mujer sí, es sacrificada en la realización de su compañero de vida, esto ha confundido a los hombres que a sus mujeres les cambian su papel y les otorgan la función de madres.

 

El hombre de hoy no esta preparado para la mujer de hoy, esa mujer que se libera de ideas que no la conducen a ser libre, en esa libertad responsable. Esa mujer que renuncia a la maternidad porque el sentido de su vida no está en tener hijos. Esa mujer que su vocación la ha encontrado en su soltería que debe ser respetada por que es el modo de vida que ha elegido.

 

Ese hombre de hoy que no está dispuesto a soltar el derecho de posición que siente hacia la mujer, en muchos casos esa mujer no es su esposa, es su madre, su hermana, su hija. Ese derecho que en el machismo justifica en la cosificacion de la mujer que sufre violencia física, maltrato psicológico, tortura y hasta la muerte.

 

Muchas mujeres en México y el mundo son estadística del feminicidio como esa violencia generalizada. No existe una razón que explique que una mujer sea asesinada por su propio esposo. En esa pandemia que afecta al mundo como un fenómeno social que traspasa el entendimiento donde sólo se mata a una mujer por hecho de serlo en esa violencia de género.

 

¿Es la independencia de la mujer la que causa estos acontecimientos?  El empoderamiento de mujeres que son empresarias, científicas, catedráticas, empleadas eficientes. De qué manera explicar que ella pueda hacer lo que quiera, hasta cierto punto la encaminará a senderos oscuros.