+ El Sello de la 4: Derroche de Dinero en Obras Costosas e Inútiles; la afición de luto: murió el Toluca de los grandes días

Views: 2454

La frase:

El ahorro es poético, porque es creadorel derroche no es poético, porque es destructor.

GILBERT KEITH CHESTERTON

 

CON EL TOLUCA: La de anoche en León, fue la más grande demostración de desvergüenza de los jugadores del Toluca, porque ahora sí, metieron 4 goles, pero recibieron la misma cantidad. ¿Los habrán amenazado de pagar la multa de 33 millones y por eso reaccionaron?

Todo fue malo en esta temporada. Toluca queda en el lugar número 15 de 18 posibles. Sumó 5 victorias4 empates y ocho derrotas, anotó 21 goles y recibió la friolera de 34, es decir, un poco más de dos goles por juego en promedio.

Mal principio para cumplir los primeros 6 meses de su contrato de dos años, para Ignacio Ambriz y cuerpo técnico que le acompaña.

Pésima decisión de la directiva con reforzar con jugadores que no dieron el pesoDaniel ÁlvarezCamilo SanvezzoCarlos GuzmánJordan Sierra, además de la permanencia de Ian González y Brian José Samudio.

Algo tendrá que hacer el dueño, porque en el próximo torneo, también se empieza desde abajo en el cociente, con Ambriz se tocó fondo, pero en mucho colaboraron CristanteLa Volpe y otros técnicos para tener tan pocos puntos.

Además de hacer pésima inversión en los refuerzos, de pilón se tendrán que pagar 33 millones de pesos de multa, como si se hubiera adquirido otro jugador maleta.

Este gasto altísimo, habrá que compararlo con el del Toluca entre 1977 y 1980, en que hubo además de buen equipo, un superávit de 60 millones de pesos.

Es como si el Toluca hubiera descendido a la Liga de Expansión.

La afición está de luto… murió el Toluca de los grandes días.

EL Sello de la 4: Derroche de Dinero en Obras Costosas e Inútiles

 

Derrochea

En casi cuatro años de gobierno, la Cuarta Transformación nos demostró fehacientemente que el sello que la caracteriza es el derroche de los recursos públicos de los mexicanos en obras tan costosas como inútiles, así como los daños a los servicios públicos y al medio ambiente, a causa de la falta de planeación y el despojo presupuestal a los programas de mantenimiento.

Sobran casos para ilustrar el sello distintivo del gobierno izquierdista que avergüenza sobremanera a los auténticos militantes de la izquierda mexicana, todos aquellos que se ilusionaron con el primer triunfo presidencial en la elección de 2018 y que más pronto que tarde enseñó su verdadero rostro autoritario.

Para empezar, se cerró totalmente al diálogo político, a la transparencia presupuestal, a la crítica mediática y ciudadana, a la democracia constitucional, a la planeación profesional y a la participación de los diferentes sectores de la población y de la pluralidad política que caracterizaba a la democracia mexicana.

El irresponsable derroche del presupuesto nacional comenzó desde la primera acción del gobierno lopezobradorista al anunciar la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en tierras texcocanas, que llevaba un avance del 30 por ciento y concentraría toda la operación aeroportuaria nacional e internacional del centro del país, con centros de negocios globales, argumentando una escandalosa corrupción en todo el proyecto, que no se probó.

A cambio, dio a conocer su proyecto aeroportuario en Santa Lucía, sede de la terminal aérea de las fuerzas armadas de México, a pesar de las advertencias de especialistas y las aerolíneas locales y extranjeras sobre su inviabilidad para armonizar en espacio aéreo de la región y los aeropuertos de la Ciudad de México y de Toluca, capital del Estado de México, además de que elevaría sustancialmente los costos para las aerolíneas y para los pasajeros a la hora de los enlaces entre terminales aéreas. Hoy es un auténtico elefante blanco.

Si bien se trata del mayor y escandaloso caso de derroche presupuestal en México, estimado en unos 500 mil millones de pesos, lo cierto es que se existe una lista interminable de obras y servicios que se han emprendido al margen de la ley, sin planeación alguna, sin escuchar las voces de expertos, sin estudios de viabilidad o factibilidad, como en las más de 100 universidades Benito Juárez, que al igual que la Universidad de la Ciudad de México, construida por el propio Andrés Manuel López Obrador cuando fungió como Jefe de Gobierno en la capital del país, sin resultados académicos ni aportación alguna al conocimiento, la ciencia, o al desarrollo profesional de los muy escasos o nulos, egresados.

Pero igual suerte han corrido programas como el Banco del Bienestar, el Gas Bienestar, las Tandas Bienestar, la Refinería de Dos Bocas, el Tren Maya, el proyecto Transítsmico del sureste, Sembrando VidaJóvenes Construyendo el FuturoCaminos RuralesSiervos de la Nación, el Combate al Huachicoleo y las Pipas Pemex, la lucha contra la corrupción y la impunidad, el programa de Abrazos No Balazos para atajar la violencia y la inseguridad, la construcción de Cuarteles de la Guardia Nacional para erradicar el narcotráfico y el tráfico ilegal de personas y mercancías. Nunca México había registrado tal cantidad de muertos.

Peor le ha ido a la Cuarta Transformación en su intento por mejorar los servicios de salud pública, de educación gratuitatransporte y comunicaciones de todo tipo, porque en todos los casos lejos de mejorar la calidad, la han sumido en el peor nivel de que se tenga memoria con el desabasto de medicamentos, el deterioro de la infraestructura educativa y la calidad de los servicios a la ciudadanía, ocasionando accidentes muy lamentables como el desplome de la Línea 12 del Metro, explosiones e incendios en refinerías, inundaciones, daños en la selva del sureste, en bosques, mares, ríos y lagos, destruyendo y contaminando.

En cuatro años de gobierno, no hay una sola obra o servicio de la Cuarta Transformación que esté funcionando al cien por ciento, con eficiencia y con calidad operativa, porque se ha gobernado con improvisacionesocurrenciasimpulsos de interés político o ideológico de acuerdo al entorno de la situación nacional o internacional. Lo peor es que no se reconocen los errores.

La corrupción, la impunidad y la ineficiencia institucional, en cambio, se han enseñoreado a todos los niveles de las estructuras gubernamentales y los escándalos se han sucedido permanentemente en el entorno familiar del presidente de la República, de su gabinete y de sus proveedores consentidos, con incontables daños patrimoniales para la nación por corrupción e ineficiencia.

Al gobernar sobre las rodillas, se improvisan accionessoluciones y enmiendas, que posteriormente se tienen que cancelar y volver a improvisar, como fue el caso del Seguro Popular que fue sustituido por el Insabi, cuyo fracaso hizo que ahora se aviente la papa caliente al Instituto Mexicano del Seguro Social, en su versión del IMSS Bienestar, para variar.

Pero el peor daño que se ha propinado a los mexicanos, ha sido sin duda, la  destrucción de la vida democrática, ¿no le parece a usted, estimado lector?