+ En busca de destrabar el paro en la UAEMéx; ¿A quién le conviene que fracase la elección judicial?

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La frase:

¿De verdad, acudirá una mayoría a la elección judicial?

ES PREGUNTA

El tiempo se acorta en la elección judicial

A partir de este martes, únicamente quedan 12 días para que se lleven a cabo las elecciones para la renovación de miembros del Poder Judicial Federal y del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México. Mucho es lo que se ha escrito en medios de comunicación sobre la inusual forma en la que este año se decidirá quienes ocupen los cargos de jueces, ministros y marginados, según sea el nivel y la jurisprudencia de la que se trate, pero lo que es muy cierto es que hoy son más las dudas que las respuestas sobre dónde y cómo votar.

Las autoridades electorales que tendrán a su cargo la elección, el Instituto Nacional Electoralen el caso de la elección del Poder Judicial Federal, y el Instituto Electoral del Estado de México, para la de integrantes del renovado Tribunal Electoral del Estado de Méxicohan hecho grandes esfuerzos para que la logística funcione y se logre que los mexicanos vayamos a las urnas, pero este ejercicio democrático enfrenta grandes problemas para concretarse.

El primer punto en contra de la elección es que las personas están poco enteradas de por qué se va a votar. Esta adversidad surge el hecho de que, a diferencia de las elecciones de diputados locales y federales, senadores, gobernadores y por la Presidencia de la República, a la mayoría de la población aún no le queda claro que en esta ocasión no se votará por partido políticos, que son las personas las que andan en búsqueda de cierto respaldo que les permita lograr colocarse en las posiciones a las que aspiran.

Las limitantes económicas que implica el proceso, tanto para los candidatos como para las propias instituciones electoraleshan hecho que sean pocos los que conozcan sobre esta elección y menos aún a los que les despierte algún interés el participar en la llamada elección judicial.

No hay propaganda en calles ni en paredes o carteleras, todo ha sido un esfuerzo prácticamente personal de quienes aspiran a los cargos en disputa, por lo que las posibilidades de que las personas se involucren en la votación son francamente mínimasLos medios de comunicación masiva, principalmente la radio y la televisión, desarrollan sólo campañas generales de promoción sobre el hecho; es decir, la elección, pero con la limitante de no favorecer a ningún personaje, pues la cobertura es estrecha y el impacto es casi nulo.

¿Usted ha visto a algún candidato haciendo campaña promocional por su colonia o barrio? Prácticamente nadie, y eso se debe no a falta de ganas, sino al amplio territorio que una sola persona tendría que cubrir como para de verdad impactar en el potencial electoradoLos candidatos no cuentan tampoco con recursos ni implementos para la promoción de sus campañas, y en un país donde la gente está tan acostumbrada a que le regalen algo a cambio de su voto, aunque sea una servilleta para las tortillas o una playera, pues eso limita la posibilidad de que las personas se involucren tanto con los candidatos como con el proceso mismo.

Hay otras limitantes, como el hecho de no poder realizar eventos masivos para los candidatos, por lo que a lo más que pueden aspirar es a gritar en plazas públicas con pequeños equipos de sonido portátiles, prácticamente megáfonos, lo que hace que no sean más de 20 o 30 personas las que se alcancen a enterar de lo que trata la campaña.

Pero la elección está en marcha y por más críticas que reciba la autoridad, comenzando por el gobierno federal y sus repetidoras en cada estadono cejarán en el intento para levantar una cantidad suficiente de votos que permitan avalar el proceso y que, al final de cuantas, les permitan decir que éste fue exitosolimpio y democrático, como seguramente será la narrativa del próximo 2 de junio y los días subsecuentes en los que se cierren cuentas y se diga que hubo millones de votos para avalar la famosa elección judicial.

La elección judicial.

En tanto, los verdaderamente interesados realizan ejercicios y prácticas que, como no están reguladas, están avaladas. Dicen que lo que no está prohibido está permitido, por lo que nadie estableció en la reglamentación de la elección que, quien así lo desee, pudiera orientar el voto de las personas.

Por eso el Movimiento de Regeneración Nacional se echó la elección al hombro y hoy moviliza sus estructuras, las mismas que tiene como adherentes a cambio de los recursos que invierte en programas sociales, para convocar y prácticamente obligar a las personas más humildes del país a ir a depositar su voto el próximo 1 de junio en la primera elección judicial de la historia.

Seguramente esta práctica, aunque no sea muy legal que digamos, le resultará exitosa, pues nadie se va a negar a ir a las urnas a cambio de seguir manteniendo los 3 mil 600 pesos que recibe de programas de beneficio como adultos mayores, madres solteras, jóvenes construyendo el futuro y un amplio catálogo de beneficios sociales que hoy se han convertido en fundamentales para provocar la movilización electoral que la ocasión requiere.

La Cuarta Transformación mueve todas las piezas que tiene a su alcance para que el efecto sea favorable a sus fines, incluso lleva a cabo cursos de capacitación sobre cómo votar, dónde hacerlo y hasta por quién hacerlo. Sería muy poco inteligente pensar que esta movilización se realice para beneficiar a personas que no comulgan con el ahora partido mayoritario en México, por lo que al final del día se tratará de una elección dirigida en la que el gobierno únicamente direccionará la preferencia ciudadana.

En tanto, a la oposición, hablamos de los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional, Movimiento Ciudadano y de la Revolución Democrática –donde sobrevive—únicamente se le ha ocurrido la brillante idea de convocar a sus huestes a una marcha, que han calificado de nacional, para que ese día la gente no vaya a votar, pero sí a marchar, y a expresar su rechazo a esta dizque elección democrática que a muy pocos tiene convencidos.

 

En busca de destrabar el paro en la UAEMéx

Hace bien Isidro Rogel, quien ahora tiene a su cargo la administración de la Universidad Autónoma del Estado de México, al poner el cuerpo y salir a dar la cara para informar sobre la situación que vive la institución que aún tiene la mayoría de sus facultades y planteles en paro, y suspendido, por el momento, el proceso de elección de su próximo Rector o Rectora.

En voz de Octavio Crisóforo, la administración central universitaria aseguró que las finanzas están en orden, no presentan inconsistencias, y no han sido saqueadas como presumiblemente amenazó Carlos Eduardo Barrera Díaz, si no ganaba su candidata a presidencia del Consejo Universitario. Unos dicen que no es que el ex rector no haya querido hacerle daño a la caja de la UAEMéx, sino que no le dio tiempo para concretar su plan de dejar las arcas vacías.

Será de un modo u otro, pero lo importante es que la institución tenga recursos suficientes para procurar sus principales actividades, sobre todo, las académicas, que son las que están en mayor riesgo momentáneamente por efecto del paro de labores que mantienen trabajadores, alumnos y docentes.

De llamar la atención que el propio encargado del despacho de la Universidad haya expresado que él mismo tenía preocupación de que se hubieran cumplido las amenazas del Carlos Eduardo Barrera Díaz, y que se hubiera concretado el saqueo a la institución, lo que, aclaró, se comprueba que no fue cierto, con base en el diagnóstico de estabilidad que presentó el ahora secretario de Finanzas.

También se habló sobre los cambios realizados en la estructura de gobierno de la universidad, lo que, aclaró, es resultado de la movilidad que en este momento demanda la institución, y señaló que aquellos que se están incorporando lo están haciendo porque es gente comprometida con la UAEMéx, sobre todo, con la atención a los reclamos de la comunidad para procurar que la casa de estudios reactive y normalice su ritmo de trabajo.

No hay fechas fatales para que la Universidad vuelva al camino productivo, se aclaró, y para alcanzar ese objetivo no queda más que avanzar en el diálogo, intentar todas las salidas posibles para el conflicto, y empeñar los principios universitarios por sobre cualquier situación que frene el proceso, por lo pronto, el encargado Isidro Rogel va bien para destrabar el entuerto.