+En memoria de Jimmy Goldsmith y de Juan Tovar

Views: 3565

La frase

Murió uno de los importantes de la literatura joven mexicana…

JUAN TOVAR

CHISTECIN: Vladimir Putin, durante una reciente visita a Venezuela , notó que la mayoría de los venezolanos tenía los zapatos rotos.

– ¿Cómo es posible eso después de 15 años de Revolución? – le preguntó a Nicolás Maduro .

Maduro , molesto, le contestó:

– ¿Acaso en Rusia estan mejor? Me gustaría verlo.

– Pues sí. – le contestó Putin – Puedes venirte conmigo a Rusia y si te encuentras a alguien con los zapatos rotos, te doy permiso para matarlo.

Así pues, se subieron en el avión de Putin y se fueron a Moscú.

En cuanto Maduro salió del avión, lo primero que vio fue a un hombre con los zapatos rotos.

Entonces sacó su pistola y lo mató.

Al día siguiente, el titular del periódico ruso decía:

“Бородатый сумасшедший убивает посла Кубы в Москве АЭРОПОРТА”.

(Traducción para los que no saben ruso)

“BIGOTON IGNORANTE Y LOCO MATA AL EMBAJADOR DE VENEZUELA EN EL AEROPUERTO DE MOSCÚ”.

En memoria de Jimmy Goldsmith

Se puede decir que Jimmy Goldsmith surgió de la nada, como en los cuentos de hadas. Pero no, era un hombre millonario, hijo de un Lord Inglés y de una dama boliviana descendiente del rey del Estaño.

En los años 80, durante un viaje de la Selección Mexicana de Futbol coincidió con todo el tinglado, sirvió de intérprete y quedó prendado del futbol, posteriormente ayudó a conseguir juegos para el Tri.

Hizo gran amistad con Alejandro Burillo, primo de Emilio Azcárraga y llegó a ser directivo de la Federación Mexicana de Futbol. A veces hasta ponía dinero con tal de que la selección jugada con algún rival.

Estuvo muy ligado a otro directivo importante del futbol mexicano, Alberto de la Torre, el famoso “Manobeto”. Goldsmith era experto en diversos sectores, como el farmacéutico, alimenticio y turístico.

Logró la franquicia del equipo Cihuatlán, al que posteriormente convirtió en Loros de la Universidad de Colima. Falleció la madrugada de este lunes en Colima

Literatura joven: Casi sin darnos cuenta, comienza a desaparecer la literatura joven que se publicó desde los sesentas, a raíz de la creación de la Editorial Joaquín Mortiz, encabezada por don Joaquín Diez Canedo, que gracias a que perdió su trabajo de editor en el Fondo de Cultura Económica por la publicación de Los hijos de Sánchez, de Oscar Lewis, pudo resurgir como el ave fénix para entregarnos lo mejor del talento juvenil de esos años para definir y precisar lo que es la literatura mexicana.

Fue así que por 1975, en el segundo semestre, tuve la fortuna y el honor de entrevistar a un autor primerizo como Juan Tovar, quien lamentablemente falleció  el domingo 21 de diciembre  de este año, lo conocí primero como lector de una novela muy sugestiva por su título y por su línea argumental El mar bajo la tierra (1967), luego por otro texto breve, pero con un título muy largo La muchacha en el balcón o la presencia del coronel retirado (1970), al igual que sus libros de cuentos: Los misterios del reino (1966) Y El lugar del corazón (1974). Mismos que me recomendó don Joaquín para que los leyera y así poder entrevistarlo.

Nació en la ciudad de Puebla en octubre de 1941, por lo que podemos decir que a los 25 años se da a conocer como un cuentista vigoroso, de trascendencia, con Los misterios del reino, deslumbra por la temática que aborda misma que va a prolongar en las novelas que edita. También cultivó con mucho acierto la dramaturgia, es decir escribió obras para ser representadas en el teatro. Podemos decir que las enseñanzas de Luisa Josefina Hernández, Emilio Carballido y Ludwik Margules en el renglón de esta especialidad, dieron frutos.

Forjó un teatro que seduce por revisar la historia contemporánea y cuestionar, en el escenario, los aspectos de la conducta de sus personajes, vistos bajo su visión, y no con los que nos dieron los historiados; es aquí en donde vemos el proceso creativo de Tovar para darnos un producto genuino, con base a las investigaciones realizadas y no por el capricho de otras visiones.

Podríamos considerarlo como una especie de mezcla entre dos autores: Rodolfo Usigli y Jorge Ibargüengoitia para darnos un perfil serio del acto creativo en la dramaturgia a la que arribó después de haberse soltado como cuentista y novelista, en donde gracias a estos ejercicios estilísticos, no carentes de vigor, se afianzó en el mundo teatral.

Era un joven tímido, tal vez por su tartamudez, que supo esconder en cuanto entraba en materia para hablar de sus observaciones, fue muy amigo de Luis Carrión Beltrán, Héctor  Manjarrez, José Agustín, Parménides García Saldaña, con el que realizó guiones cinematográficos; es decir eran jóvenes que buscaban escribir sobre cualquier temática con tal de mantener la mente abierta a las opciones que les presentaba la realidad, el país y sus intereses dentro del renglón literario. Eran espíritus inquietos que supieron transmitir sus inquietudes así como el mundo que les rodeaba y el que ellos, querían construirse.

Dentro del panorama teatral produjo textos como Las adoraciones, una especie de interpretación extensiva sobre Hamlet, adaptada a nuestra realidad en donde da su visión sobre el encuentro de dos mundos, ahora tan de moda por los festejos que se organizarán con motivo del encuentro entre españoles y mexicas llamados por ellos aztecas, de eso ya transcurrieron 500 años, la temática es buscar nuestro origen, de acuerdo a los que nos proporciona Tovar con este argumento, de 1983, cuestiona a fondo el origen y reacción de los habitantes de este país, lo que ahora en México.

Jamás dio concesiones sobre su escritura dramática, es por eso que prefirió, en este renglón estar alejado de los reflectores y dejar que sus obras se defendieran, ahora es probable que se rescaten y se coloquen en la escena. Salud Juan Tovar donde quiera que te encuentres, descansa en paz.