En mente

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Quedarse en blanco… No pensar o pensar en todo.

 

La mente, la poderosa mente que le da sustento o quebranto a nuestros días, muchas veces más que el propio cuerpo. En términos de psicología, la mente comprende las actividades y procesos psíquicos conscientes e inconscientes, especialmente de carácter cognitivo.

 

El lenguaje, el aprendizaje, la atención, la memoria, la percepción, razonamiento o pensamiento; entre una amplia gama de actividades directa e indirectamente relacionadas con la mente, nos condicionan para desarrollarnos como individuos y en sociedad.

 

Cualquier situación que afecte alguna de estas actividades puede causar grandes estragos en la salud mental y en el desempeño de las personas y su entorno. Este pasado 10 de octubre, se conmemoró el Día Mundial de la Salud Mental; en días donde cuesta mantenerse saludable, mentalmente hablando, en el año donde nos cambió la forma de vivir y adaptarnos a la nueva normalidad.

 

Nuestro lenguaje cambió, tuvimos que ceñirnos al lenguaje escrito con más frecuencia que antes, mientras nos adaptábamos al vídeo y privarnos de la proximidad. La forma de aprendizaje se volvió a distancia, aquí se refuerzan los problemas para los que tienen diferentes formas de aprendizaje, aquellos que necesitan de lo presencial y los alumnos que no leían ni en defensa propia, debieron hacerlo, probablemente no fue tan malo.

 

Después la atención, la memoria, la percepción, nuestra atención se centró en temas y en instrumentos específicos, el permanecer a la distancia, trabajar a la distancia, y hasta la distancia con los familiares y amigos; sin duda que nos dio otra perspectiva y percepción de la vida. Para algunos resultó benéfico para otros resultó en un problema, en  dolor.

 

Y qué decir del pensamiento, aquí es lo que desencadena la vorágine de ideas, propias o del entorno de lo que está pasando en ese momento, todo eso en la cabeza; probablemente no todos caemos en lo profundo e infinito del pensamiento pero en este proceso se puede caer en las trampas de la mente y es donde aparecen los males que, por ejemplo, trajo esta pandemia para trastocar la salud mental de muchos, y entre ellos, querido lector, me incluyo.

 

Durante muchos años viví ignorando lo importante de la salud mental, pero no fue hasta que atendí y comprendí lo que significa poner atención a aquello que no nos deja desenvolvernos como quisiéramos, durante mucho tiempo el hablar de salud mental fue un tabú, daba pena decir que se consultaba a un especialista de la salud mental, o que un  niño necesitara de uno, durante mucho tiempo hasta se volvió un escándalo decirlo o siquiera insinuar que uno o alguien necesitaba atención especial.

 

Hoy hemos comprendido que es mejor atender la salud mental que tener que sufrir directa o indirectamente las consecuencias de ignorar los síntomas o señales de algún mal.  Creo que esto nos ha permitido ser más comprensivos y conscientes de lo importante que la afectación de la salud mental significa, porque no sólo trastoca y afecta a quien lo padece, afecta también a los de su entorno.

 

Una de estas consecuencias es la muerte, suicidio u homicidio que probablemente se pueden prevenir si se atienden a tiempo. Muchas de ellas o casi todas nuestras acciones están condicionadas, como veíamos en líneas anteriores, por constructos mentales, procesos psíquicos conscientes e inconscientes.

 

No podemos dejar de atender  a los llamados que pueda hacer nuestro cuerpo también y digo que nuestro cuerpo porque habrá ciertas conductas y procesos psíquicos que se ven afectados o condicionados por procesos químicos que ocurren en él y que pueden no estar ocasionados por uno mismo, al menos de manera consciente.

 

Además, no hay que dejar de lado los antecedentes familiares, en cuanto a enfermedades en otros parientes o situaciones que puedan afectar. Querido y aguzado lector, perdamos el miedo de acercarnos, a saber un poco a cerca de la salud mental, de consultar a uno o varios especialistas para prevenir y tratar si fuera el caso.

 

Deseo que todos tengamos la oportunidad de gozar no sólo de salud física sino de salud mental también, alcanzar ese ideal del hombre en equilibrio, saludable o al menos preparado para lo que pueda surgir.

 

Existen diferentes instituciones públicas que ofrecen apoyo y orientación psicológica de manera gratuita y otras que ofrecen costos bastante accesibles o si es que usted tiene las posibilidades, busque entre los especialistas a su alcance.