ENTREVISTA A EDGAR LEÓN (BARÓN FICCIÓN)
Ilustrador gráfico, conferencista, contador de cuentos, gestor cultural.
Y de repente me tiene en suspenso, y riendo al lado de los cientos de niños curiosos y ansiosos de escuchar la historia, mirar sus gestos del mismísimo Barón Ficción quien capta la atención desde que pisa el aula, es empático con los oyentes también se comunica usando los destellos del lenguaje; expresa pensamientos, narraciones creadas por él divertidísimas y con mensajes contundentes a través de la palabra.
Dialogar con Edgar León, es aproximarnos al polvo de estrella.
- ¿Cuál es Tu palabra favorita?
Dar
- ¿Cómo te describes en dos adjetivos?
Existente Consciente
- ¿Cuál es tu tema de conversación predilecto?
El potencial humano y su camino a las estrellas, al cosmos.
- ¿Prefieres leer ficción o no ficción?
Ficción, aunque me gustan ambas. La ficción me incita la imaginación
- ¿Qué sobra o qué hace falta en el mundo?
Sobra estupidez.
Falta consciencia
- Actualmente hay un semillero de escritores, jóvenes creadores, escritores de amplias semblanzas y/o reconocimientos, importa que los lectores hablen de sus poesías ¿Cómo lograrlo?
Trabajando. Entendiendo qué es en realidad la poesía y para qué sirve. Trabajando.
Entendiendo los conceptos académicos y luego haciéndolos a un lado. Trabajando. Tomándose el tiempo para percibir. Trabajando. Procesando, haciendo a un lado la catarsis. Trabajando… y cuando todo eso está hecho. Seguir trabajando.
La poesía es un oficio real y necesario. Sólo se consigue cuando amas lo que haces… Y trabajas en ello.
- Quien lee se involucra con el mundo social ¿Qué les dirías a los adultos lectores? ¿Y a los no lectores?
A los no lectores, nada. Están en su derecho, pero no se quejen después de que desconocen qué sucede en el mundo.
A los lectores, que no se duerman, deben averiguar si son buenos lectores o no. Leer cinco libros al mes, no significa leer bien. Sólo significa que lees rápido. Debemos generar un criterio propio y la buena lectura nos ayuda en ello.
- ¿Cómo viviste tu infancia?
Tuve una infancia paranormal pues nací muerto. Así que cuando regresé a la vida mucha gente creía que yo tenía habilidades psíquicas y que podía ver fantasmas y cosas así. Que te digan eso a los seis años es decirte que tienes súper poderes. Así que en vacaciones y días festivos, viajaba con un tío a buscar duendes, fantasmas, ruinas… El resto del tiempo me gustaba dibujar, inventar cosas, salir con mis amigos, disfrazarme…
- Cuéntanos ¿Cómo aprendiste a leer, cómo a escribir y cómo te descubres como autor?
Mi familia se compone o de comerciantes o de artistas: Pintores, bailarines, actores de doblaje, escultores, cantantes… y siempre estuvieron en casa los libros. En el primer piso, en el segundo, en cada cuarto, en la sala… mi hermano quería ser escritor (de hecho lo es ahora), y siendo él, mayor que yo, empezó a leer libros como Los viajes de Gulliver… yo, apenas empezaba a leer, y quería hacer lo mismo con los libros anchos. Así que mi primer libro fue El rey populachero. Creo que es de Rius, pero no lo recuerdo. Tenía dibujos y como veinte páginas. Empecé con ese. Luego llegaron los cómics y poco a poco los libros sin dibujos… ahora ya no sé cómo llegué hasta acá, ni cuántos libros tengo ni cuantos he leído, pero leo de todo.
Primero me volví ilustrador gráfico: Ilustraba portadas, interiores de libros, cuentos para TV. Más tarde Genaro Silva, pintor, me invitó a escribir mi punto de vista sobre las actividades artísticas del momento en un periódico de circulación estatal. De pronto ya tenía una columna semanal. Poco a poco fui escribiendo otras columnas semanales para otros periódicos y revistas. En un momento dado escribí una novela para la beca del Centro Toluqueño de Escritores. Me publicaron en el 2006 pero soy miembro desde 2005 que fue cuando gané junto con Alonso Guzmán. Mi novela se llama Las cosas que no vemos. Así he seguido, escribiendo, ilustrando, dando conferencias, contando cuentos, conduciendo programas… prácticamente haciendo gestión cultural.
- ¿Cómo es tu manera de ser y de vivir?
Suele ser muy sociable, pero eso se debe a que valoro mi soledad. Paso mucho tiempo solo. Me gusta. Me permite pensar, crear, desarrollar… llevar a cabo lo que imagino.
Para equilibrar la situación doy talleres para una de las universidades más importantes del país y para la Secretaría de Cultura y Deporte del Estado de México.
También doy conferencias y Cuento cuentos.
Llegada la noche escribo, leo. Creo que leo más de lo que escribo, pero ambas cosas las hago de manera disciplinada.
- ¿Comparte una experiencia en tu trayectoria como escritor qué haya transformado tu vida y como lo resuelves ahora?
He hecho varias giras, al punto de despertar en el hotel y no saber en qué ciudad estoy en ese momento. Me han abierto museos a media noche. He conocido libros de mil años. Me he colgado de esculturas en plena exposición, no sólo con el permiso del autor, sino que con el autor mismo. He conocido infinidad de personas, desde las más pobres hasta las más pudientes. He tomado café hasta el hastío y me he subido a escenarios a echarme un palomazo sin cantar decentemente: sólo porque el cantante me lo pide.
Una experiencia es poco… tal vez ésta, que se repetía y se repetía:
Las veces que, después de publicadas mis columnas, las personas me escribían para decirme que les había cambiado la vida. A veces me invitaban a comer sólo para conocerme y contarme eso. Mi sorpresa era descubrir que eran personajes famosos del acontecer cultural…
- ¿Por qué razones escribes?
Porque puedo. No es broma. Descubrí que puedo comunicarme, que la comunicación puede ser peligrosa si no se usa bien. Así que es mi responsabilidad que, al escribir, cuide muy bien lo que digo.
Tengo el privilegio de poder llegar con mis textos al pueblo. Debo de respetar eso y hablarles con el corazón; ya sea que esté haciendo un análisis, propuesta, o simple ficción.
- ¿Qué ha sido tu éxito y como llegas a él?
Trabajando. Mi éxito es la satisfacción de saber que estoy sirviendo a la humanidad. Trabajo en lo que me apasiona, por lo que no puedo parar.
Pero aún tengo otras metas que no he cumplido. Sigo trabajando en ello.
- Actualmente, ¿Qué lees y qué escribes?
De todo, desde libros para jóvenes adultos hasta los clásicos que nunca se acaban. Desde lecturas sencillas de verano hasta profundas, tediosas y que luego no sé cómo acabarlas. Me envían muchos textos para tallerear, pero también leo a los Nobel. Leo libros para niños de cuatro años, también a Lovecraft. Leo a Eco y más tarde regreso a Verne. Leo a los actuales… hace unos años me regalaron un libro del que sólo he leído cuarenta y siete páginas… Los siete hábitos de la gente altamente efectiva… Sigue en el buró junto a mi cama. Es una ironía, lo sé, pero no me importa. Puede más Orson Scot Card o Paco Ignacio Taibo II.
En estos días escribo una novela de anti ciencia ficción, también novelizo el árbol familiar. Estoy por sacar de nuevo una revista para niños de 1 a 110 años que me han pedido mucho. Pero principalmente tengo un proyecto al que le he dedicado algo de tiempo. He subido a Kindle algunos ensayos de veinte páginas o menos, con el objetivo de ayudar a los estudiantes adolescente y jóvenes a entender su entorno. Desde el cómo reprobar y que te feliciten por ello, hasta el cómo hacer que tus padres acepten tus inclinaciones sexuales o que no quieres estudiar eso que, dicen, te va a dar dinero. Estos ensayos reúnen veintidós años en cultura y diez como docente. Al parecer han funcionado muy bien. Del mismo modo, en Kindle decidí subir una novela que me negaba a publicar. El relojero.
Algo más que deseas agregar:
Gracias por leerme.
