+ Este Año, Primeras Elecciones que Medirán la Calificación a la 4T

Views: 2497

La frase

11 juegos del Toluca, 6 derrotas (18 puntos perdidos), 4 triunfos y un empate. Ya no hay suegro de Talavera, ya no hay Talavera, ahora…

¿QUIÉN ES CULPABLE?

 

CON EL TOLUCA: Los Diablos Rojos siguen igual, de levantamuertos, pues permitieron que Santos se llevara los tres puntos, a pesar de la cábala del uniforme, que dicho con todo respeto se convirtió en cágala, porque el uniforme no hace que juegues bien de la noche a la mañana.

Al Toluca le deben llamar un equipo socialmente responsable, porque bien que ayuda al rival en turno, a enderezar el camino.

Así de la noche a la mañana y aprovechando todas las carencias del Toluca, Santos se le pone a un punto de diferencia después de una temporada pal’gato.

Desde luego son los jugadores con su falta de entusiasmo, su falta de ganas e sobresalir, los que perdieron el encuentro, pero esta vez, mucho tuvo que ver la formación del Chepo de la Torre.

Solamente a él se le pudo ocurrir salir defensivo en su propia cancha, con una línea de cinco, que no contuvo nunca los avances de los norteños y que gracias a Luis García, no se convirtió en otra goleada de a cuatro, como acostumbran los rojos, esta vez de blanco, en los últimos tiempos.

Ni Chepo ni sus auxiliares, se dieron cuenta de que el Toluca fue dominado en el primer tiempo. Faltando 10 minutos para terminar ese lapso, cambió a Maidana para meter a Medina, en busca de subsanar el error.

Hasta la segunda parte hizo los cambios que le dieron otra cara a los blancos, al meter a Estrada por Abella al 56, a Castañeda por Güemez que ni arma, ni defiende, sino todo lo contrario y a Joao Plata por Cisneros, que ni fu ni fa.

Entonces ya no hubo “sambudependencia” y el Toluca fue al ataque, pero demasiado tarde anotó el gol de la dizque honra, en un gran pase de Plata a Estrada quien remato como mandan los cánones.

Ahora a visitar al Pachuca la semana próxima y luego a recibir al Cruz Azul.

Este Año, Primeras Elecciones que Medirán la Calificación a la 4T

 

El 18 de octubre del presente año habrá elecciones locales en los estados de Hidalgo y Coahuila, primeras durante el ejercicio presidencial de la Cuarta Transformación, por lo que marcarán el inicio de la evaluación y la calificación del electorado al comportamiento del gobierno lópezobradorista, premiando o castigando en las urnas y proyectando lo que pudiera esperarse para la intermedia del 2021 que renovará 15 gubernaturas.

Aunque los procesos de Hidalgo y Coahuila elegirán exclusivamente a presidentes municipales y diputados locales, respectivamente, de alguna manera reflejarán la incidencia del efecto Andrés Manuel López Obrador y marcarán tendencia hacia el siguiente año en que se disputarán 21 mil 368 cargos: 15 gubernaturas, 500 escaños de la Legislatura Federal, 30 Congresos Locales y mil 900 ayuntamientos y juntas municipales.

Es por esta razón que el presidente Andrés Manuel López Obrador busca desesperadamente colar su imagen personal a las boletas comiciales del 2021, si bien ya no con nombre y foto en el tema de la revocación de mandato, sí con su consulta para enjuiciar a los ex presidentes de la república, pues sabe que sin su efecto personal difícilmente su partido político, Morena, seguiría en la ola arrolladora que remolcó en el 2018 con su triunfo de Presidente de la República.

Y es que hasta ahora, la figura del Presidente de la República está bien evaluada a pesar de no alcanzar los resultados esperados ni en economía, ni en seguridad, ni en combate a la pobreza, pero le ha bastado con el solo discurso, que no resultados, de combate a la corrupción.

Sin embargo, el partido que creó y lo llevó a la Silla Presidencial, Morena, sigue sumido en una crisis de lucha de intereses de grupos que se disputan la dirigencia nacional, los recursos presupuestales y, sobre todo, la asignación de candidaturas a cargos de elección popular, y en especial el de la siguiente candidatura presidencial.

Los grupos morenistas que libran una lucha feroz al interior del partido, parecen estar enloquecidos por las preferencias ciudadanas a favor de su caudillo Andrés Manuel López Obrador a dos años de ejercicio presidencial aun registrando saldos negativos en todos los indicadores, peores que cualquier gobierno neoliberal que tanto gusta desacreditar.

En cambio, el propio Andrés Manuel López Obrador no se confía porque sabe que está viviendo horas extras del espejismo de la luna de miel con el electorado, debido a su promesa de llevar a la cárcel a los expresidentes neoliberales, lo cual se le puede revertir en cuanto fracase en el intento y la economía siga causando estragos en el bolsillo de las clases populares.

Por eso enfurece al Presidente emanado de las filas de Morena, que su partido esté ardiendo en llamas en lugar de estar trabajando para enfrentar la Madre de Todas las Batallas Electorales, la elección intermedia del 2021, que marcará la diferencia entre conquistar el poder total en México, o ceder ante las oposiciones y tener que gobernar en democracia en lugar de hacerlo desde la comodidad del autoritarismo, como ya lo hace.

Ilusionados por las tendencias favorables hacia Morena, que marcan las actuales encuestas, los contrapunteados grupos políticos del partido del Presidente de la República pelean a muerte por una liebre que aún no cazan, pero que ya vislumbran con triunfos en 14 de las 15 gubernaturas que estarán en disputa en julio del 2021: las actuales priistas de Campeche, Colima, Guerrero, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas; la morenista de Baja California; la perredista de Michoacán; la independiente de Nuevo León; y las panistas de Baja California Sur, Chihuahua, Nayarit, con excepción de Querétaro.

Mientras los grupos morenistas se desgarran las vestiduras por el apetitoso botín electoral, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, que siempre tiene otros datos, sabe perfectamente que no hay sustento para estar confiados y que del plato a la boca, se puede caer la sopa, ¿no le parece a usted, estimado lector?