Etérea
Es difícil encontrarme remedio,
me estresan las tardes ociosas,
que no pase el carro de la basura,
que tenga tantos días con el alma dura
o carcomida por no dejar de pensar,
de creer o de recrear.
Hay días en los que soy densa,
en los que tu optimismo no me alcanza;
que me vale un bledo si pago la renta,
si vienen a cortarnos la luz o el cable;
porque ando insondable y etérea.
Lo malo, es que extiendes la mano
para sacarme del fango,
en los ojos me lees y confirmas
mi silencio abismal.
Es cuando quisiera llenarme la sangre de olvido
o de piedras o de muchas mareas
para poder ahogarme.
Yo soy un laberinto, una luna negra,
un bosque trémulo: ya no soy tan inocente.
Me falta fe para brincar jubilosa el alba;
porque voy por la senda dubitativa en mis pasos,
vacilante o etérea.
Tu eres todo torrente, todo huracán.
Todo aprisa, de prisa, hombre humo
que desmenuzas mis sonrisas.
Existen tardes, como la de hoy, en las que me siento;
me siento a lamer mis heridas
2012

