HAGAMOS COMPOSTA
Estimado lector varias personas me han preguntado sobre la composta y ¿cómo es posible realizarla?, lo cual me parece una excelente pregunta ya que considero que es un fundamento básico para adoptar hábitos saludables que beneficien a nuestro medio ambiente, y lo que es mejor que sea de una manera practica para que puedas crear tu propia composta.
Una composta es un medio para descomponer la materia orgánica. Estos desechos funcionan como abono ecológico que sirve para nutrir a nuestras plantas o huertos. La composta contribuye a mejorar el ambiente al retirar esos residuos del circuito de la contaminación de suelos, aguas y atmósfera y enriquecer los cultivos, de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Hacer composta en casa es relativamente fácil. Solo necesitas comenzar y tener persistencia. Lo importante es saber qué vas a añadirle a tu composta, cómo mezclarla correctamente y el envase y lugar donde vas a prepararla. A continuación, te presento algunas recomendaciones para que sobre todo si vives en un área urbana sea sencilla su producción.
Lo primero que hay que hacer es separar tu basura y busca desechos que sean idóneos, los materiales para hacer composta son cáscaras de huevo, restos de verduras y frutas, residuos de origen animal (como huesos, piel, carne y sangre); follaje, tallos frescos y hojas secas, además de abonos verdes. No utilices vidrio, metal, alambre, plástico, caucho, cenizas frescas, fibras sintéticas y frutos con espinas, ya que unos no son biodegradables y otros pueden dañar las manos.
Posteriormente hay que informarse sobre el tipo de composta que necesitas entre quienes tienes más cerca, por ejemplo, hay muchas personas que ya experimentaron con las compostas. Muchas de ellas comparten sus experiencias en las redes sociales; busca a las que tengan condiciones de vida más parecidas a las tuyas, síguelas y pídeles consejos de primera mano. También puedes buscar información en internet, bibliotecas, colectivos, etc. Es importante que elijas el tipo de composta que vaya mejor con tu espacio, el tiempo que le puedes dedicar y el nivel de dificultad que puedes manejar.
Haz una composta a tu medida siguiendo estos pasos que, de acuerdo con los consejos de la Semarnat, una composta puede ser un hoyo cavado en el suelo, una bolsa o bote de plástico, un depósito de cemento, malla de alambre, acero inoxidable o madera. Lo importante es seguir estos pasos:
- Coloca una capa de paja de 30 cm de altura a lo largo de la cama y encima restos de jardinería, viruta o aserrín, desechos de hortalizas. Humedece mucho
- Agrega una capa de 15 cm. de restos de comida o de jardinería. Humedece
- Añade una capa de entre 5 y 10 cm de estiércol desmenuzado y humedece
- Alterna otras capas iguales a las anteriores
- No dejes que la composta se seque para evitar invasión de ácaros, hormigas u otros animales. Si se moja en exceso, pueden proliferar los hongos y despedir mal olor
- Voltea la composta a los 15 días y luego cada semana. Cuida que la temperatura se mantenga entre los 50 y 60 oC. Si no aumentó el calor, voltea nuevamente y agrega tierra, agua, estiércol o residuos verdes. Mantén un equilibrio entre material verde y seco. Adiciona tierra para que los microorganismos aceleren el proceso
- Una vez lista la composta, almacena en costales y guárdalos en un lugar seco hasta que los utilices para fertilizar tu huerto casero o tus macetas.
La composta estará lista cuando el 70% de la mezcla esté hecha tierra negra y casi no vas a ver residuos y la temperatura del centro de la pila haya disminuido. Puedes filtrar la mezcla en un colador de malla gruesa y con el material que no pase, inicias una nueva composta.
Así mismo es importante que la cuides y evites malos olores, para esto corta los residuos en pequeños pedazos de máximo 3 cm de longitud para que se procesen más rápido y para que haya mejor ventilación; cubre los residuos lo mejor que puedas. Si la composta es en exterior, cúbrela con una capa gruesa de hojas y ramas trituradas finamente. Esto permitirá que se mantenga la humedad, que se filtren los olores y que si alguna mosca pasa por ahí no pueda dejar sus huevecillos; conoce a los organismos que habitan tu composta, pues todos aportan algo y son útiles en el proceso.
Finalmente, sé constante e intenta una y otra vez a pesar de que tu composta no funcione a la primera, intenta hacer una y otra vez y no desanimarte. Aprende de tus errores y busca ayuda con personas expertas. Lo importante de esta experiencia es que cada día te animes a intentar nuevos hábitos y formas de vida que sean más responsables con el medio ambiente, tu salud y la de todas las personas.

